Monitoreo 24/7: la transmisión en vivo del CONICET que registra el ritmo reproductivo de las aves de Chubut
Utilizan energía solar y transmisión continua para registrar por primera vez con total precisión los ciclos de alimentación, incubación y eclosión del pingüino de Magallanes y otras aves marinas del Parque Provincial Patagonia Azul.
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) desarrolló un ambicioso proyecto de monitoreo no invasivo con transmisión en directo desde el Parque Provincial Patagonia Azul, en Chubut. Investigadores del liderados por el doctor Flavio Quintana, utilizaron tecnología solar y el streaming para vigilar la actividad reproductiva de varias especies de aves marinas, entre ellas el pingüino de Magallanes, el petrel Gigante del Sur y el cormorán Imperial.
La transmisión comenzó el 6 de noviembre y se mantendrá activa durante los primeros días de diciembre. El objetivo central de esta iniciativa es registrar los eventos y el ritmo natural de las colonias sin la perturbación que genera la presencia humana, obteniendo datos precisos sobre su desempeño reproductivo.
La tecnología implementada permite observar detalles cruciales que los métodos de censo tradicional pierden. Se pueden documentar los turnos de incubación, el proceso de alimentación, el recambio de adultos en el nido, la llegada de tormentas y la presencia de intrusos.
Ignacio Gutiérrez, coordinador del equipo de Especies de Patagonia Azul, explicó que las estaciones autosostenibles resuelven la necesidad de vigilar colonias sensibles en sitios de difícil acceso. Con este sistema se evita el ingreso repetido de personas durante la temporada de cría, logrando un nivel de detalle imposible de alcanzar con otros métodos.
Para lograr la observación continua, se instaló un equipamiento complejo en un ambiente hostil, sin infraestructura previa. El sistema incluye paneles solares, baterías, antenas, routers y cámaras ajustadas para resistir el ambiente salino y los fuertes vientos. Gutiérrez celebró que, tras tres temporadas de ajustes logísticos, hoy cuentan con sistemas más limpios y confiables.
El equipo ajustó la logística para instalar la tecnología antes del pico reproductivo, momento en el cual el impacto en las especies es menor, y dejó listas las estaciones para que la observación no requiera la navegación semanal hacia las colonias.
Las especies en pantalla y su valor ecológico
Las cámaras activas centran su foco en puntos estratégicos. Se destaca la transmisión de la colonia de pingüino de Magallanes de Isla Tova, un área censada en 2015 con unas 36.000 parejas. También se monitorean nidos de petrel Gigante del Sur en Isla Gran Robredo y de cormorán Imperial en Isla Tovita. El arribo masivo de adultos ocurrió a fines de septiembre, y entre fines de noviembre y comienzos de diciembre se vive el pico de eclosiones; este momento resulta vibrante para las transmisiones, con muchos nidos activos y pichones recién nacidos.
La novedad de la transmisión en directo no es solo observar, sino la capacidad de recolectar datos con exactitud. Los registros continuos permiten a los investigadores cuantificar la frecuencia de alimentación de los pichones, la duración de los viajes de búsqueda de alimento de los adultos y el timing exacto de la puesta y eclosión de los huevos. Estos datos resultan fundamentales para determinar qué factores provocan las fallas reproductivas. Los expertos enfatizaron que el éxito reproductivo de las aves marinas funciona como un indicador clave del estado de salud del mar que las alimenta.
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