Por qué en invierno aumentan los antojos y cómo controlarlos de forma saludable

Aunque muchas personas sienten más ganas de comer cuando bajan las temperaturas, especialistas explican que no siempre se trata de hambre real. Qué ocurre en el organismo durante el invierno y cuáles son los alimentos más recomendados, según el Consejo Argentino sobre Seguridad de Alimentos y Nutrición (CASyN).

Redacción

Por Redacción

Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas personas sienten que comen más o que tienen antojos de comidas calóricas, chocolates o productos de pastelería. Sin embargo, los especialistas explican que tener más hambre y tener más apetito no son lo mismo.

Mantener una alimentación saludable durante el invierno es tan importante como en cualquier otra época del año. Sin embargo, la llegada del frío suele despertar antojos y una mayor búsqueda de comidas reconfortantes. Según información difundida por el Consejo Argentino sobre Seguridad de Alimentos y Nutrición (CASyN), esto no necesariamente significa que el cuerpo necesite más energía, sino que intervienen factores vinculados al apetito, las emociones y los cambios hormonales propios de la estación.

Hambre y apetito: la diferencia que pocos conocen


Aunque suelen utilizarse como sinónimos, hambre y apetito son conceptos diferentes.

El hambre es una necesidad biológica. Aparece cuando el organismo necesita energía y suele manifestarse con señales físicas como ruidos en el estómago o sensación de vacío.

El apetito, en cambio, está relacionado con las emociones, el placer y la recompensa. Por eso es habitual desear alimentos específicos, especialmente aquellos ricos en azúcar o grasas, incluso cuando el cuerpo no necesita energía adicional.

Según los especialistas, durante el invierno es más frecuente experimentar un aumento del apetito que del hambre propiamente dicha.

Por qué en invierno aumentan los antojos


Una de las explicaciones tiene que ver con los cambios hormonales asociados a la reducción de las horas de luz natural.

Durante los meses más fríos, el organismo produce más melatonina, la hormona vinculada al sueño, y puede disminuir la producción de serotonina, relacionada con el bienestar emocional y la regulación del apetito.

Esta combinación puede favorecer una sensación de cansancio, menor energía y una mayor búsqueda de alimentos reconfortantes.

Además, muchas personas reducen su actividad física durante el invierno, pasan más tiempo en casa y encuentran en la comida una forma de bienestar emocional.

¿Necesitamos consumir más calorías cuando hace frío?


La respuesta es no necesariamente.

Aunque existe la teoría de que el cuerpo gasta más energía para mantener su temperatura corporal, la realidad es que la mayoría de las personas pasa gran parte del día en ambientes calefaccionados o protegidos del frío.

Por eso, los requerimientos energéticos suelen ser similares a los del resto del año. Incluso, en algunos casos pueden disminuir si baja el nivel de actividad física.

Las mejores frutas y verduras para comer en invierno


Una de las recomendaciones más importantes es aprovechar los alimentos de estación. Además de ser más económicos, suelen ofrecer mejor calidad nutricional y un mayor aporte de vitaminas, minerales y antioxidantes.

Verduras ideales para el invierno

  • Acelga
  • Apio
  • Batata
  • Brócoli
  • Calabaza
  • Coliflor
  • Espinaca
  • Hinojo
  • Nabo
  • Puerro
  • Remolacha
  • Repollo
  • Repollitos de Bruselas
  • Zanahoria
  • Zapallo

Frutas recomendadas para esta época

  • Banana
  • Limón
  • Mandarina
  • Naranja
  • Pera
  • Pomelo
  • Membrillo
  • Ciruela

Las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) recomiendan consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras, combinando distintos colores y variedades.

Qué comer en invierno para mantenerse saludable


Los platos calientes pueden ser grandes aliados durante los meses de frío, siempre que se preparen de forma equilibrada.

Elegir comidas calientes y nutritivas

Las sopas, guisos, estofados y caldos son excelentes opciones para el invierno. Lo ideal es aumentar la proporción de vegetales y moderar el uso de grasas, harinas refinadas y porciones excesivas.

No abandonar las frutas y verduras

Si las ensaladas resultan poco atractivas en los días más fríos, una alternativa es consumir verduras al vapor, al horno o a la plancha.

Las frutas también pueden incorporarse como compotas, asadas o cocidas, conservando siempre que sea posible la cáscara.

Mantener una buena hidratación

Durante el invierno es habitual sentir menos sed, pero el cuerpo sigue necesitando líquidos.

Los especialistas recomiendan consumir alrededor de dos litros de agua por día, complementando con infusiones suaves, mate, tisanas o caldos caseros sin exceso de sodio.

El mejor aliado para combatir la «fiaca» invernal


La actividad física sigue siendo fundamental durante los meses fríos. Caminar, entrenar o realizar cualquier movimiento ayuda a elevar la temperatura corporal, mejora el estado de ánimo y favorece la liberación de endorfinas.

Por eso, además de cuidar la alimentación, mantenerse activo puede ser una de las mejores estrategias para atravesar el invierno con más energía y bienestar.


Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas personas sienten que comen más o que tienen antojos de comidas calóricas, chocolates o productos de pastelería. Sin embargo, los especialistas explican que tener más hambre y tener más apetito no son lo mismo.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios