Qué es el Cinturón de Fuego del Pacífico, la enorme zona donde se concentran terremotos y volcanes
El fuerte terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia y la actividad del volcán de Fuego en Guatemala volvieron a poner en primer plano al Cinturón de Fuego del Pacífico, una gigantesca región geológica en la que se concentra buena parte de los terremotos y volcanes activos del planeta.
Los dos acontecimientos no están directamente relacionados ni existe evidencia de que uno haya provocado al otro. Sin embargo, permiten entender por qué una enorme franja que bordea el océano Pacífico registra permanentemente movimientos sísmicos y actividad volcánica.
El denominado Cinturón o Anillo de Fuego tiene unos 40.000 kilómetros de extensión y atraviesa o bordea numerosos países de América, Asia y Oceanía. Allí convergen distintas placas tectónicas y se encuentran algunas de las zonas de subducción más activas de la Tierra.
Qué es el Cinturón de Fuego del Pacífico
Pese a su nombre, no se trata de una única falla ni de un círculo perfecto alrededor del océano.
El Cinturón de Fuego es un extenso conjunto de límites de placas tectónicas, fallas y zonas de subducción que se distribuyen alrededor del Pacífico.
La superficie terrestre está dividida en enormes placas que se desplazan muy lentamente. En determinados sectores, una placa se introduce por debajo de otra en un proceso conocido como subducción.
Es justamente allí donde se producen muchos de los grandes terremotos del planeta y donde también se genera buena parte de la actividad volcánica.
Por qué hay tantos terremotos en el Cinturón de Fuego
Las placas tectónicas están en movimiento constante, aunque generalmente lo hacen a velocidades de apenas unos centímetros por año.
En sus límites puede acumularse tensión durante años, décadas o incluso siglos. Cuando las rocas ya no pueden soportarla, la energía se libera repentinamente y se produce un terremoto.
Esta dinámica explica por qué países ubicados sobre el borde del Pacífico registran con frecuencia sismos de diferente intensidad.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), alrededor del 90% de los terremotos del planeta se producen dentro del área general del Cinturón de Fuego.
Por qué también concentra tantos volcanes
Los terremotos no son la única característica de esta región. El Cinturón de Fuego alberga cientos de volcanes y algunas de las cadenas volcánicas más activas del mundo.
En muchas zonas de subducción, la placa que desciende hacia el interior terrestre contribuye a generar condiciones que favorecen la formación de magma.
Ese material puede ascender hacia la superficie y alimentar volcanes. Por esta razón, las grandes cadenas volcánicas y los terremotos suelen compartir un mismo contexto tectónico, aunque eso no significa que cada sismo provoque una erupción.
Qué países forman parte del Cinturón de Fuego
El recorrido es gigantesco. En América del Sur comprende la costa del Pacífico y alcanza países como Chile, Perú, Ecuador y Colombia.
Continúa hacia América Central y México, sigue por la costa occidental de Estados Unidos y Canadá y llega hasta Alaska y las islas Aleutianas.
Del otro lado del Pacífico aparecen regiones de Rusia, Japón, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Nueva Zelanda, entre otras.
Por eso, algunos de los terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas más importantes de la historia se produjeron dentro de esta enorme franja.
¿Argentina está dentro del Cinturón de Fuego?
El oeste de Argentina está directamente influenciado por la misma dinámica tectónica de subducción del margen sudamericano, aunque el país no tenga costa sobre el Pacífico.
Frente a Sudamérica, la placa de Nazca se introduce debajo de la placa Sudamericana. Este proceso es fundamental para comprender tanto la formación de los Andes como la elevada actividad sísmica de la región.
Por eso, provincias argentinas del oeste como San Juan, Mendoza, La Rioja, Catamarca, Salta y Jujuy presentan una actividad sísmica considerable, aunque con diferencias importantes entre unas zonas y otras.
La Patagonia también forma parte de un escenario tectónico complejo. En el sector cordillerano existen volcanes activos vinculados al sistema andino, especialmente en Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz.
Chile, uno de los países más expuestos
La cercanía con Chile hace que el Cinturón de Fuego tenga especial relevancia para Argentina.
El territorio chileno se encuentra sobre uno de los límites tectónicos más activos del mundo. Allí, la placa de Nazca se hunde debajo de la Sudamericana, acumulando enormes cantidades de energía.
Este proceso explica por qué Chile ha experimentado algunos de los terremotos más potentes jamás registrados, incluido el terremoto de Valdivia de 1960, de magnitud 9,5, considerado el mayor registrado instrumentalmente.
Los grandes terremotos chilenos pueden sentirse también en diferentes regiones de Argentina dependiendo de su magnitud, profundidad y ubicación.
Colombia y Guatemala: dos eventos diferentes
El reciente terremoto de magnitud 7,4 en Colombia, reportado por el USGS con una profundidad aproximada de 107 kilómetros, se produjo dentro de este complejo escenario tectónico.
Al mismo tiempo, el volcán de Fuego de Guatemala continúa atravesando un período de actividad, monitoreado por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala (INSIVUMEH) y documentado por el Global Volcanism Program del Smithsonian Institution.
Pero la coincidencia temporal no significa que los fenómenos estén conectados.
Un terremoto ocurrido en Colombia no implica que necesariamente vaya a activarse un volcán en Guatemala, del mismo modo que una erupción volcánica no significa que vaya a producirse una cadena de grandes terremotos a lo largo del Pacífico.
¿Un terremoto puede desencadenar otros en todo el Cinturón de Fuego?
Esta es una de las preguntas que suele aparecer cada vez que se producen varios fenómenos geológicos importantes en poco tiempo.
El Cinturón de Fuego no funciona como una única falla que pueda activarse completa de manera simultánea. Está compuesto por numerosos sistemas tectónicos diferentes.
Los grandes terremotos pueden generar réplicas y modificar tensiones en áreas relativamente cercanas, pero no existe una regla por la cual un sismo importante deba provocar automáticamente terremotos o erupciones a miles de kilómetros de distancia.
Por eso, que Colombia registre un fuerte terremoto mientras un volcán permanece activo en Guatemala no es señal de una reacción en cadena.
Una región en permanente movimiento
El terremoto colombiano y la actividad volcánica guatemalteca ofrecen una fotografía de un proceso que ocurre permanentemente, aunque muchas veces pase inadvertido.
Debajo del océano y de los continentes, las placas tectónicas nunca dejan de moverse.
El Cinturón de Fuego del Pacífico es la expresión más evidente de esa dinámica: unos 40.000 kilómetros de volcanes, fallas y zonas de subducción que convierten a los bordes del Pacífico en una de las regiones geológicamente más activas del planeta.
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