Vacaciones de invierno: cómo entretener a los chicos sin depender de las pantallas

Entre el trabajo y el tiempo libre: cómo hacen las familias para organizar las vacaciones de los chicos. Los especialistas sugieren ideas simples y más tiempo compartido.

Las vacaciones de invierno y el desafío de pensar propuestas.

Con la llegada de las vacaciones de invierno, los padres se encuentran en el dilema de cómo sobrellevar los días con propuestas creativas para los chicos, sin caer en la facilidad de rendirse a las pantallas.

Los especialistas no recomiendan prohibir el uso de dispositivos, pero sí lograr un equilibrio y alternar con otros planes sencillos.

«Hay familias que tienen la posibilidad de tomarse unos días. Algunos viajan a su lugar de origen donde hay abuelos, primos y eso aporta un plus. Los chicos se reconectan con la familia y se arman planes», explicó el médico pediatra Fernando Risso.

Pero también hay muchos otros chicos que no tienen posibilidad de viajar. «Muchas veces, por los trabajos de los padres los chicos concurren a colonias de vacaciones y se mantienen entretenidos. Otros se quedan en casa y ahí hay que pensar en qué hacer en tantas horas para llenar el día. Las ideas se van acabando y caemos en las pantallas«, dijo el médico barilochense.

Las recomendaciones en relación al tiempo destinado al uso de dispositivos también cuentan para la época de vacaciones. Debe evitarse una hora antes de dormir y durante las comidas.

«Aliento a mantener actividades deportivas en vacaciones y tratar de alternar actividades dentro y fuera de casa. Invitar amigos a casa, salir a la plaza, andar en bici, aprovechar los juegos de mesa y aprovechar para conectar con la familia«, enumeró Risso.

Las vacaciones de invierno y el desafío de pensar propuestas.

Recomendó poner límites en el uso de la tele o los juegos de la consola. «La idea es que ellos no tengan el control de la agenda del día. Las pantallas están diseñadas para estimularlos y atraerlos que el tiempo se les pasa muy rápido«, recalcó.

También mencionó que si bien hay chicos que juegan en línea con amigos -y es mejor que jugar solos-, no es lo mismo que interactuar con pares. «Lo cierto es que también se puede aprovechar la tecnología para descargar actividades como la sopa de letras o dibujos para pintar. Siempre hay que estimularlos«, señaló el médico.

Recordó que el uso excesivo de pantallas tiene consecuencias negativas en los chicos ya que genera sedentarismo y por ende, sobrepeso, alteraciones en el sueño, irritabilidad y sobreestimulación. «Como padres debemos ser ejemplos de los chicos en el uso de pantallas. Ellos ven cómo nos relacionamos y van copiando actitudes«, remarcó.

Fernando Risso, médico pediatra de Bariloche. Foto: archivo

Maia tiene apenas tres años. El jardín maternal al que asiste dispuso dos semanas de vacaciones, pero Ana, su madre, deberá seguir trabajando. Por eso, no tuvo otra opción que contratar una colonia que le cuesta por encima de los 300 mil pesos por unas pocas horas.

«Para el tiempo que está conmigo, tengo kits para pintar, cortar y pegar papeles. Los stickers le encantan. Reconozco que hay momentos en que le doy el celular. Pero trato de que no lo use. Le fascina maquillarse, maquillarme, incluso a los muñecos. Hacemos juegos de rol y juega con masa que le compro y también le hago«, confió la madre de la pequeña.

Jésica, mamá de Isabela, de 6 años, advirtió que, en su casa, «las pantallas tienen límites». El máximo es de dos horas. «Tiene una tela colgada en su pieza y pasa mucho tiempo jugando con eso. Le gusta mucho que cocinemos juntas cositas dulces. Y para las vacaciones, organizamos juntaditas con amigas que van a venir a casa. Y se va a ir con su abuela al campo», comentó su madre.

Las vacaciones de invierno y el desafío de pensar propuestas.

«No es solo llenar el tiempo»

Kiara tiene 6 años y Noah, apenas 2. Florencia, su madre, es tajante: no les permite usar el celular. Solo tienen habilitada una hora de televisión por las noches, mientras se cocina. Luego, a dormir.

«En el día, hacemos juegos. Kiari tiene mucha imaginación y con material descartable, se entretiene mucho. A Noah hay que cambiarle los juegos todo el tiempo y buscarle la vuelta para que se entretenga«, detalló Florencia. Las vacaciones para esta familia incluyen salidas a la calesita, peloteros y de acuerdo a las condiciones del clima, bicicleta en el velódromo además de las juntadas con amigos, primos y abuelos.

Delfina tiene 10 años y si bien ya está inscripta en una escuela de esquí en el cerro Catedral, tiene organizadas varias pijamadas con amigas. «Nos turnamos con algunos padres. Y si bien tiene habilitado algún tiempito de pelis, no usa celular. Como va al cerro todos los días, cubrimos ahí gran parte de su entretenimiento», expresó Luisina, su madre.

La educadora Gabriela Fernández Panizza, autora de varios libros vinculados a la crianza y la enseñanza, consideró que las vacaciones son necesarias para los chicos para romper con la rutina. «Lo ideal es buscar otro tipo de experiencias: hay ofertas de talleres de teatro, de títeres, de diversas expresiones artísticas. O buscar cosas que generen la curiosidad de los chicos», expresó.

Gabriela Fernández Panizza, educadora y escritora. Foto: archivo

Esta búsqueda de alternativas requiere «el trabajo de pensar por parte de los padres» para organizar ese tiempo en que los chicos no estarán en la escuela. «El desafío es ofrecerles algo igual de interesante que las pantallas. Generar el encuentro con otros. La interacción mediada por un aparato electrónico no permite construir habilidades sociales de la misma manera que el cara a cara», evaluó Fernández Panizza.

El desafío no es generar grandes planes sino proponer actividades simples, como juegos de mesa, o cartas o incluso hacer una receta. «Es cierto que el aburrimiento es saludable, pero los chicos inventan cosas en la medida en que los adultos les damos opciones, como pintar, dibujar, hacer robots con cajas«, manifestó. Y en este desafío, el adulto debe «engancharse en la propuesta y permitir que la casa sea una especie de taller, un espacio medio liberado para que los chicos puedan inventar».

«Como padres tenemos que entender que es lindo compartir con los chicos y que no solo es llenar el tiempo para que no se aburran. Se trata de armar programas que estén buenos, que vengan amiguitos, cocinar, inventar algo, incluir paseos y caminatas en la naturaleza», dijo y planteó: «¿Qué podemos hacer en casa? Desde decorar remeras con pintura o marcadores para telas, hacer artesanías o usar la tecnología de manera creativa, representar una obra y filmarla«.


Desde 2018, la Sociedad Argentina de Pediatría aconseja:

  • Antes de los 2 años, se desaconseja la exposición a todo tipo de pantallas por el estado de inmadurez del sistema nervioso central y del aparato psíquico.
  • Entre 2 y 5 años, recomienda un máximo de entre media y una hora de pantallas de entretenimiento por día. Siempre acompañados por un adulto.
  • Entre los 5 y 12 años, el tiempo máximo de uso de pantallas con fines de entretenimiento recomendado se extiende a una hora y media, preferentemente con compañía adulta.
Los chicos y el abuso del celular. Foto: archivo


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