Vialidad Nacional y mapuches, enfrentados por una millonaria obra vial en Villa La Angostura

La obra de la Circunvalación está a 300 metros de las casillas. La comunidad mapuche Paicil Antriao, de Villa La Angostura, exige la consulta previa, informada y vinculante.





Haydeé Loncoman asegura que vive con miedo. “Uno escucha las máquinas y no sabés si vienen para acá. Si te van a venir a tirar tu casa. El solo oírlas ya me agarra temor”, explica la mujer, que vive en el sector conocido como El Álamo (Xayinko para los mapuches, que significa encuentro de aguas).

Loncoman es una de las integrantes de las catorce familias que viven en ese sector de Villa La Angostura y que integran la comunidad mapuche Paicil Antriao. Por ese lugar, donde levantaron sus casillas, tiene que pasar la traza de la avenida de Circunvalación que ejecuta la unión de empresas Codi-Conevial e Inversora-Vial Agro.

Se trata de una obra vial de 6,1 kilómetros de extensión, de cuatro carriles, que se construye con el objetivo principal de desviar el intenso tránsito de camiones del centro de Villa La Angostura por razones de seguridad.

Cuando se iniciaron los trabajos en marzo de 2017 había 7 familias en El Álamo. Vialidad Nacional promovió en ese momento una demanda para desalojar a esas personas de ese sector donde se proyectó la traza.

El apoderado legal de la comunidad interpuso una acción de amparo, con el pedido de una medida cautelar para frenar el desalojo ante la jueza federal de Zapala, Silvina Domínguez.

Vialidad argumentó que el pedido de desalojo era para las 7 familias, no contra la comunidad mapuche. Pero la magistrada admitió que la comunidad intervenga en la causa y frenó la expulsión. Desde entonces, los Paicil Antriao y las autoridades de Vialidad Nacional están a las vueltas sin acercar posiciones en busca de un acuerdo.

La obra demandó a avanzar sobre el bosque nativo. Foto: Marcelo Martínez

La comunidad reclama a Vialidad Nacional que cumpla con la consulta previa, informada y vinculante sobre la obra, como ordena la ley 24.071, sancionada en 1992, y que aprobó el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes.

Las opiniones en Villa La Angostura están divididas. Un sector de la población sostiene que en El Álamo no había ninguna familia mapuche y que se instalaron cuando los trabajos de la avenida de Circunvalación estaban por empezar.

El dato

3.498
millones de pesos era el presupuesto oficial vigente a junio pasado que Nación tenía previsto invertir en la obra,
6,1 km
de extensión tendrá la avenida que se construye, para desviar el tránsito de camiones de cargas por el centro de Villa La Angostura.

Las autoridades de la comunidad sostienen que las familias se ubicaron allí “para resguardar” lo que consideran es parte del territorio mapuche.

Mientras, las máquinas viales no paran con los movimientos de suelo que le dan forma a la avenida que sorprende a simple vista por sus dimensiones.

La obra ya se ejecutó en un 70 por ciento aproximadamente, aseguraron fuentes oficiales.
Río Negro recorrió la traza y es una obra de magnitud sorprendente. En algunos puntos de ese ruta sinuosa los gaviones llegan a los 11 metros de altura.

La obra ya tiene tramos de asfalto. De hecho, a la altura de la progresiva 4,200 finaliza una de las carpetas de asfalto, a menos de 300 metros de las casillas de las familias mapuches.

Se construyeron 7 puentes. Algunos sobre los arroyos Las Piedritas y Colorado que bajan desde el cerro y avanzan hacia Villa La Angostura. A los costados se levantan dos tipos de gaviones: los comunes y reforzados, dependiendo del terreno.

La traza bordea el cerro. Y en algunos sectores hay vistas panorámicas increíbles de Villa La Angostura y hasta se observa el cerro Tronador.

“Ni siquiera conocemos el proyecto. No queremos la consulta cuando tengamos la traza sobre las narices”.

Florentino Nahuel, werken de la zonal Lafkence, que integra la Paicil Antriao.

Los trabajos no paran. Mucho menos en verano, cuando hay que aumentar el ritmo de obra antes de que lleguen los meses de frío y el invierno, que obligan a parar por la veda climática.

A la altura de la progresiva 2,900 se trabaja en muros de contención. Allí, los operarios ubican manualmente una por una las piedras en los gaviones. Es un trabajo artesanal que contrasta en medio de tanta maquinaria vial.

Fuentes de la empresa explicaron que el movimiento de suelo es para llegar a un nivel de subrasante para poner las distintas capas de ripio. Después, se tira el asfalto.

La avenida tendrá dos carriles de ida y dos de vuelta. De esa forma se disminuye el riesgo ante un adelantamiento. El ancho será de unos 20 metros. Desde el punto 800 hasta el 1800 de la traza, los carriles van separados por los desniveles que presenta el terreno. Es el sitio donde la pendiente es muy pronunciada.

Desde varios puntos de la traza se puede disfrutar de vistas panorámicas de la localidad. Foto: Marcelo Martínez

Por eso un carril está bastante elevado sobre el otro. En esos puntos se construyeron barandas de hormigón resistentes para contener camiones y prevenir que pasen de largo y caigan al carril de abajo ante un siniestro vial. La altura máxima en algunos puntos es de hasta 12 metros.

La traza se abrió a fuerza de motoniveladoras, compactadoras, topadoras y aplanadoras. Se retiraron con palas cargadoras y retroexcavadoras miles de metros cúbicos de tierra y piedras. El suelo en esa zona es casi de origen volcánico. El martes último se habilitó la intersección inicial de la obra, con dos carriles.
El grupo empresario sigue adelante con los trabajos porque así lo obliga el contrato que firmaron a principios de 2017. La obra de licitó a principios de 2012 y la oferta ganadora fue por 246 millones de pesos. Sin embargo, la inflación galopante disparó los costos y Nación deberá invertir casi 3.500 millones de pesos.

A tener en cuenta

14
familias de la comunidad Paicil Antriao viven en el sector El Álamo, por donde debe pasar la avenida de Circunvalación.
30.000
metros cúbicos de gaviones comunes y terraplenes reforzados se construyeron hasta la fecha en la obra.

Sin embargo, la obra quedará sin finalizar si Vialidad Nacional no resuelve los puntos de conflicto. Porque no es solo el problema de las familias mapuches que están asentadas en la zona de El Álamo.

Además, falta resolver la expropiación de parte de un lote de un particular, ubicado en la intersección con la ruta nacional 40. Vialidad Nacional expropió hace unos 8 años alrededor de 86 lotes particulares situados en la traza proyectada, pero ese caso quedó a la deriva. Hay otro conflicto pendiente con un particular a la altura de la curva de Vera.

Los nudos que Vialidad Nacional debe desatar están emplazados justo en los dos extremos de la traza, donde se deben construir las rotondas de acceso. Y falta solucionar otro problema con familias mapuches asentadas en cercanías de la zona de Puerto Elma. Allí, hay que hacer obras, pero tampoco se puede avanzar mientras no se resuelva ese conflicto.

Autoridades y miembros de la comunidad Paicil Antriao. Foto: Marcelo Martínez

En el 2015 tomamos la decisión de poner a resguardo espacios que estaban desprotegidos, que pertenecen al territorio mapuche”, explicó el werken de la zonal Lafkence, Florentino Nahuel.

Y aclaró: “No es una recuperación, no es una toma, lo que hicimos es poner en resguardo espacios que nos pertenecieron siempre. No somos usurpadores, somos los dueños legítimos de este espacio”.

Nahuel y el lonko de la comunidad mapuche Paicil Antriao, Lorenzo Loncón, explicaron a Río Negro que cuando iniciaron ese proceso de resguardo significó “un fuerte llamado de atención” para los gobiernos nacional, provincial y municipal.

Destacaron que la jueza federal de Zapala, Silvina Domínguez, propició una instancia de diálogo. Allí, demandaron la consulta previa, informada y vinculante, como lo prevé la ley vigente.

La ley es clara tiene que haber consentimiento y, por lo tanto, es vinculante, y eso es lo que le molesta a Vialidad Nacional”, señaló Nahuel.

Dijo que la comunidad hasta presentó un protocolo a la jueza de cómo tendría que implementarse esa consulta.

Las autoridades de la comunidad aseguraron que hasta la fecha “no sabemos por dónde pasa la traza de la Circunvalación exactamente”.

Loncón advirtió que se trata de una obra considerada “riesgosa por el Segemar”. Y denunció que Vialidad “no tomó en cuenta la opinión de la comunidad”, cuando se hizo la audiencia pública en 2014, en Villa La Angostura.

Dijo que por la obra se cortaron numerosos cipreses, coihues, ñires. “Destruyeron miles de especies y hubo un desmanejo. Creemos que hay muchos actos irregulares”, aseveró. Y lamentó el “daño cultural” causado por la obra porque se afectó mucha biodiversidad.

Las personas que viven en las casillas emplazadas en El Álamo contaron que se sienten amedrentados por el avance de las máquinas. Es que la obra avanza y está a menos de 300 metros.

Nahuel recordó que el jefe del Distrito 12 Neuquén de Vialidad Nacional, Alberto Ciampini, le había dicho en octubre pasado que la justicia resolverá el conflicto. “No queremos la consulta cuando tengamos la traza sobre nuestras narices”, destacó.

Dijo que plantearán el caso ante los técnicos del relevamiento territorial, que comenzará en los próximos días. Y observó que si se hace la consulta “tenemos todo el derecho del mundo de tomarnos todo el tiempo para evaluar el proyecto”.

“Queremos dejar un precedente que se hizo una consulta a una comunidad mapuche, porque hay otros proyectos en danza”, enfatizó. Y opinó que si la justicia ordena el desalojo de las familias, “sería un acto totalmente irresponsable de Nación”.

Nahuel recordó que el histórico lote pastoril 9 “fue siempre de la comunidad Paicil Antriao”. “Villa La Angostura está instalada dentro del territorio mapuche”, aseguró el werken.


Comentarios

Comentarios

Para comentar esta nota debes tener tu acceso digital.
¡Suscribite para sumar tu opinión!

Suscribite

Logo Rio Negro
Vialidad Nacional y mapuches, enfrentados por una millonaria obra vial en Villa La Angostura