Sunnitas preparan el boicot a la constitución iraquí

Denuncian que el texto no representa a esta minoría.

Por Redacción

BAGDAD (AFP) – Los sunnitas iraquíes se preparaban desde ayer para impedir que el proyecto de Constitución, concluido el domingo sin satisfacer las exigencias de esa comunidad, sea aprobado en el referéndum del próximo 15 de octubre.

Ese texto es inaceptable, indicó el Partido Islámico iraquí, principal formación sunnita que participó en las negociaciones para la elaboración de la Carta Magna. Ese grupo afirmó también su intención de impedir que el proyecto reciba el apoyo popular en la consulta del 15 de octubre.

El secretario general del partido, Tarek al Hachemi, quiso matizar el tono empleado en el boletín y explicó que su partido no rechazaba en «bloque» el Tratado, sino algunos de sus artículos que «perjudican a los intereses de los iraquíes y del país». «La función de los negociadores ha acabado, y ahora corresponde al pueblo iraquí presionar al Parlamento para que cambie el texto», estimó Hachemi.

El fin del proceso de redacción de la Constitución, saludado por Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, no satisface a los sunnitas de Irak, que no consiguieron imponer su demanda principal: la instauración de un sistema centralizado en lugar de la fórmula federal adoptada por los constituyentes.

«No estamos contentos y rechazamos esta Constitución», declaró otro de los negociadores de este grupo, Salé al Motlak, quien advirtió sobre los riesgos de un aumento de la violencia en el país. «Cualquiera que trate de imponer sus puntos de vista por la fuerza puede esperar una escalada de la violencia», afirmó.

También anunció la celebración de una conferencia entre los diversos movimientos sunnitas para debatir del proyecto de Constitución.

Mientras los líderes políticos de esa comunidad reafirmaban su oposición al texto, comenzaron a producirse las primeras manifestaciones populares de rechazo al proyecto de Tratado. sunnitas islamistas asociados con partidarios del antiguo régimen de Saddam Hussein se manifestaron ayer contra la Constitución en Tikrit, feudo del ex dictador situado a 180 km al norte de Bagdad. Según la Ley Fundamental, dos tercios de los electores de tres provincias iraquíes pueden, al votar en contra, rechazar el texto.

Los sunnitas son mayoritarios en al menos tres de ellas. En contraste con la insatisfacción sunnita, buena parte de la clase política iraquí y la comunidad internacional se felicitaron por lo que consideran un paso adelante en la democratización del país.

El presidente estadounidense, George W. Bush, alabó ayer la Constitución como un hecho histórico, pero dijo que el referendo previsto para aprobarla en octubre podría provocar «atrocidades» debido al rechazo de los sunnitas, base de la insurgencia.

De hecho, el país volvió a sufrir un nuevo brote de violencia, lo que se ha convertido en un hecho cotidiano en Irak. Un funcionario de la Comisión Electoral independiente y un general de brigada iraquí fueron asesinados en la capital en diversos ataques. En la provincia rebelde de Al Anbar, en el oeste de Bagdad, otros 15 iraquíes que viajaban en un vehículo fueron interceptados y ejecutados ayer por hombres armados.

¿El comienzo de la temida guerra civil?

WASHINGTON (AFP) – El proyecto de Constitución iraquí presentado el domingo está muy alejado de los objetivos iniciales de Washington y sólo puede conducir a una agudización de la violencia en Irak, estimaron expertos.

«Estamos sumidos en un muy mal camino», subrayó Flynt Leverret, de la Brookings Institution, para quien «se pueden producir dos cosas, y las dos son malas».

«O los sunitas consiguen movilizarse suficientemente antes del referéndum de octubre y (…) son capaces de hacer fracasar la Constitución, con lo que Irak se encontrará en una crisis política, o no consiguen reunir los dos tercios de votos para matar la Constitución, con lo que Irak también se encontrará en una crisis política», estimó el analista.

«Por lo tanto, estamos al inicio de una cuenta regresiva (…) de lo que parece ser una guerra civil», aseveró el experto. El presidente iraquí Jalal Talabani consideró el domingo que la carta magna, firmada por su comité de redacción y leída ante el Parlamento, estaba lista para ser sometida a un referéndum el 15 de octubre.

Para Nathan Brown, de Carnegia Endowment para la Paz Internacional, la guerra civil ya comenzó en Irak, «la cuestión es sólo saber quién participa en ella y en qué medida». «Aquellos que formaron parte de la redacción del proyecto de Constitución quieren que los sunitas se inscriban en las listas electorales y voten en contra. Si pierden y la Constitución se aprueba estarán probablemente desacreditados», explica Brown.

«Los dirigentes sunitas en la sombra, los que están detrás de los insurgentes, tendrán entonces la impresión de que tenían razón. En este sentido, la aprobación de la Constitución podría empeorar la situación», añade.