Tenía salidas transitorias y robaba carteras en su horario laboral

Carlos Oscar Jara estaba condenado a prisión perpetua por un asesinato y gozaba de un régimen de semilibertad

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- Un preso con salidas laborales fue arrestado ayer a la mañana después de robarle la cartera a una mujer en el barrio Luis Piedrabuena. Está condenado a reclusión perpetua por el homicidio de un interno que fue asesinado en el penal de Roca en el 2006. Delinquía junto a un adolescente de 17 años que fue derivado a Promoción Familiar por ser menor de edad. Carlos Oscar Jara, de 32 años, fue condenado por el delito de homicidio calificado por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas. En el 2008, la Cámara Primera de Roca le aplicó prisión perpetua y también sentenció a su compañero Raúl Fabián Avilés. Los dos fueron juzgados por el crimen de Hugo Andrés Irusta, con quién compartían celda en la cárcel de Roca. El asesinato ocurrió el 2 de enero del 2006 mientras los presos estaban en el horario del recreo. Jara estuvo cumpliendo parte de su condena en varios penales de la provincia y cuando se inauguró la cárcel de Cipolletti, en el 2010, fue trasladado a la nueva penitenciaría y entonces el juzgado de Ejecución de Roca le concedió el régimen de semilibertad y las salidas transitorias. El interno dormía en el penal y salía todos los días a trabajar. Pero ayer, efectivos de la Comisaría 24 lo arrestaron en la calle Pastor Bowlder mientras huía con la cartera de una mujer. Estaba acompañado por un menor de edad y la Policía sospecha que una hora antes intentaron robarle a otra persona. Ayer el juez Gustavo Herrera se comunicó con el juzgado de Ejecución para informar sobre esta situación. En marzo de este año, Ramón Geldres, otro preso con salidas laborales, asesinó a cuchillazos a Claudio Araya e hirió gravemente a su hermano Natanael. Los comerciantes intercedieron para recuperar la cartera de una mujer que había sido víctima de un arrebato y se involucraron en una pelea con Geldres, que estaba armado con un cuchillo. Eso ocurrió en Mengelle y Urquiza a las 10 de la mañana. Después del crimen, los cipoleños cuestionaron duramente el régimen de las salidas laborales.