Tierra indómita



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Con la instalación de la candidatura a diputada nacional de Elisa Carrió por la Ciudad, el oficialismo lanzó este fin de semana la campaña para el área metropolitana de Buenos Aires. Ni el mejor estratega del gobierno imaginó que contaría con la inestimable colaboración de Cristina Kirchner en esta nueva empresa electoral.

La presencia de la ex presidenta la noche del viernes en la residencia de la gobernación de Santa Cruz llevó el largo conflicto social en la provincia a uno de sus puntos más altos. La doctora Kirchner representa, más que un capital, un peso simbólico en un distrito de violenta historia. Los últimos episodios en Río Gallegos hicieron recordar a algunos viejos dirigentes las primeras semanas de la administración de Néstor Kirchner en la provincia, a comienzos de los ’90, cuando el entonces gobernador suspendió el pago de salarios y aguinaldos en el sector público en el contexto de una fuerte reforma del estado, para ser fieles al lenguaje de la época. Los estatales le rodearon la casa de gobierno y lo pusieron al borde de una temprana renuncia. Kirchner era un firme aliado del gobierno nacional, presidido entonces por Carlos Menem y consiguió salir del atolladero en esa tierra indómita. No es el caso, por el momento, de su hermana Alicia.

El gobierno desmiente la idea de que ha abandonado esa provincia a su suerte. Acaba de sumarla al plan de refinanciamiento de deudas con el Tesoro nacional, firmado a finales de marzo, a cambio del cumplimiento de un programa de metas fiscales. Santa Cruz le debe a la Nación unos 6.000 millones de pesos. Tiene un déficit estimado en 5.821 millones de pesos, según las planillas del ministerio del Interior, aunque la provincia eleva el rojo a $6.713 millones. Recibió el año pasado 1.834 millones de pesos de adelantos por coparticipación (ATN), de los que adeuda un poco menos de la mitad. Y lleva pedidos por el mismo concepto $1.170 millones en lo que va del año. Es la cuarta provincia que más asistencia recibió de la Nación entre enero y abril, detrás de Chaco, Entre Ríos, y Jujuy. La gobernadora Kirchner negocia a la par la emisión de un bono de 350 millones de dólares. Si no fuera porque su ministro su Economía, Juan Franco Donnini, responde a Axel Kicillof, se podría afirmar que Santa Cruz busca endeudarse para hacer frente a gastos corrientes.

Según un informe del Cippec, el sector público en las provincias creció un 51% entre 2001 y 2014 y explica el 80% del empleo público del país, . El dato es especialmente revelador en este drama: Santa Cruz es la provincia con mayor porcentaje de empleados públicos sobre el empleo total (41%), bastante más que Neuquén (31%) y Río Negro (22%), por poner ejemplos. En el nivel municipal esta incidencia es aún mayor: los gobiernos locales de Santa Cruz destinan el 75% del presupuesto al pago de salarios públicos. El escenario hoy muestra un sector público paralizado. No hay clases en las escuelas de la provincia, no hay servicio de justicia y los hospitales atienden sólo emergencias.

El gobierno siguió con atención la protesta que semanas atrás mantuvo cautiva por nueve horas a Alicia Kirchner en su despacho de la gobernación. La violencia de ayer le generó preocupación. El secretario de seguridad interior, Gerardo Millman, se mantuvo en contacto con el ministro de gobierno santacruceño Fernando Basanta, otro de los hombres de La Cámpora implantados en el gabinete de la gobernadora. El gobierno nacional dispuso una segunda línea de fuerzas federales ante la posibilidad de que se viera desbordada la policía de Santa Cruz. No fue necesario que intervinieran, informaron en el ministerio de Patricia Bullrich. La integridad de la ex presidenta era resguarda en esas horas por su habitual custodia de la Policía Federal (dispone de 20 custodios, dividida en tres turnos), que elaboró incluso un plan de evacuación. Previsora, la doctora Kirchner sumó un parapeto de sillones y mesas de living detrás de la puerta de entrada de la residencia, como ilustró ayer en un video en Twitter. En su mensaje responsabilizó de la agresión a dirigentes locales de Cambiemos y a un periodista del canal TN, que, dijo, habría trabajado en la planificación de la protesta. Habilidades desconocidas del cronista Daniel Malnatti.

La agresión contra la residencia de la gobernación de Santa Cruz suma una cuota mayor de incertidumbre sobre los próximos pasos de Cristina Kirchner. La expresidenta ni siquiera ha dado señales a su entorno más cercano sobre su eventual candidatura en octubre. Podría arriesgarse que dio fin a cualquier aventura electoral por la provincia de Santa Cruz y se concentrará en Buenos Aires. Allí su piso de intención de voto se mantiene alto, pero su techo es bajo, según coinciden encuestas de las que todos hablan pero nadie muestra. Con esa hipótesis trabaja su ex ministro de Transporte, Florencio Randazzo, que fue a buscar la semana pasada al Congreso el apoyo orgánico de los senadores referenciados en Miguel Pichetto. Randazzo aspira a una interna contra el cristinismo que potencie su candidatura y ya teje una red de intendentes para dar ese salto. Pero no será todo coser y cantar: “El Flaco todavía no largó y ya empezaron a traicionarlo”, comentó en privado Sergio Massa en su despacho en el Congreso. Él ha pasado ya por eso.

La agresión contra la residencia de la gobernación suma una cuota más de incertidumbre sobre los próximos pasos de Cristina Kirchner.

Para Randazzo no será coser y cantar: “El Flaco todavía no largó y ya empezaron a traicionarlo”, se escuchó en el despacho de Sergio Massa.

Datos

La agresión contra la residencia de la gobernación suma una cuota más de incertidumbre sobre los próximos pasos de Cristina Kirchner.
Para Randazzo no será coser y cantar: “El Flaco todavía no largó y ya empezaron a traicionarlo”, se escuchó en el despacho de Sergio Massa.

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