Tomates secos en un salamín y un paté

Especial para veganos. Para unas picadas distintas.

Por Redacción

Tomates secos en un salamín y un paté

Especial para veganos. Para unas picadas distintas.

Es libre de gluten apto vegano. Lleva tomates secos, sal marina y especias. Estamos hablando del salamín de tomate seco Carayá, emprendimiento de tipo artesanal que cada vez gusta más en el mercado argentino.

Es que el sabor intenso de los tomates secos son tentadores para utilizarlos en más de una receta.

Em Argentina, el salamín de tomates secos es elaborado, entre otros, por Luis Álvarez, quien empezó comercializándolo en ferias veganas y dietéticas y hoy amplía su distribución a más mercados en todo el país.

Este emprendimiento nació de la mano de su creador en plena transición al veganismo como estilo de vida.

Sin proceder de la industria alimenticia, su emprendimiento llegó de la mano con el deseo de consumir alimentos que -en la transición de convertirse al veganismo – reemplacen los productos cárnicos y en ese público fue donde más caló el consumo del salamín de tomate seco, aunque no el único.

El mismo está elaborado con tomates provenientes de Mendoza y San Juan, de producción agroecológica y premium. En el proceso de elaboración el tomate se amasa, se hidrata, se mecha con especias y con conservantes como acido cítrico y una de los secretos que el salamín hace que sea un embutido es la fibrosa vegetal y celulosa vegetal, un producto bastante moderno para estas elaboraciones dentro del rubro de los embutido, que reemplaza a la tripa que suele envolver a los embutidos convencionales.

Según su productor, las propiedades de conservación son las mejores porque lo compone un medio ácido que no permite que se reproduzcan hongos ni bacterias y permite que dure dos meses fuera de la heladera.

En España desde hace años es muy común que este tipo de salamín vegano se lo incorpore a las picadas y tapeos.

Cómo hacer un paté con tomates secos

Ingredientes

15 tomates secos

5 cucharadas soperas de almendras crudas

½ limón

1 diente de ajo

3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen

Preparación

En un bol poner los tomates con aceite de oliva y dejar macerar durante 10-12 horas.

Exprimir el limón y reservar el jugo.

Pelar el ajo y machacarlo con ayuda de un mortero.

En el vaso de la licuadora ponemos los tomates con el aceite.

Añadir el diente de ajo machacado, el jugo de limón, la almendras peladas y un poco de agua tibia.

Triturar todo bien, añadir más agua si lo necesita.

Dejar enfriar hasta la hora de servir.

Agencias


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