“Traición a la patria, una costumbre”

Por Redacción

En los horrendos y vergonzosos días que estamos viviendo con el avasallamiento del poder político de turno sobre las instituciones públicas en general y en este caso en particular sobre el Poder Judicial, uno siempre espera ilusoriamente que aparezcan personas, de la oposición, de fuerzas independientes o los legisladores neuquinos (nuestros representantes), que tengan un atisbo de sentido común. Uno no pretende hablar de patriotismo pues deberíamos instruirlos en la definición porque la desconocen, pero lamentablemente se acoplan al comportamiento de los políticos argentinos que vergonzosamente con su accionar llevaron a nuestra patria al lugar donde se encuentra, habiendo perdido en su totalidad los valores culturales, morales y de respeto que hicieron grande una vez a nuestra república. Demuestran que son desvergonzados e irrespetuosos con el pueblo, “total” sabemos que los legisladores son “leales” (en su propia definición de este término, ya que vemos que también desconocen su significado) a las órdenes de su gobernador, en este caso Jorge Sapag (MPN), y no hacen otra cosa que votar como se les ordena, de manera que no es necesario buscar mucho para encontrar a los responsables. Detengámonos un instante en las costumbres de los legisladores y gobernadores neuquinos. En los últimos 50 años siempre vendieron –o, a su decir, “negociaron”– sus votos por un dádiva del presidente de turno de manera constante, siempre traicionando los intereses de la patria. Demos unos ejemplos para refrescar nuestras abúlicas memorias: la ley de reforma al sistema gremial, la estatización de Aerolíneas y Austral, la reforma política, la expropiación de YPF, la expropiación de Ciccone Calcográfica… ¿Quién no recuerda a Pedro Salvatori leyendo el diario en el Congreso mientras se entregaba territorio argentino a Chile en el sur argentino y tantos otros casos? A posteriori, con una falta de ética total, salen en los medios expresando: “El tratamiento exprés genera presiones y no es la forma de trabajo” (Ana Pechen, vicegobernadora); “Es habitual, ocurre en todas las sesiones” (Horacio Lores, senador); “Es una chicana electrónica” (Jorge Sapag, gobernador)… Si piensan que no es la forma, ¿por qué, entonces, el gobernador y su vice no ordenaron a sus legisladores, en un lapsus de sentido común y patriotismo, votar en contra o al menos abstenerse hasta que la reforma del Poder Judicial se llevara a cabo de la manera que corresponde a tan delicado tema? Pero no, esto no ocurrió. ¿Por qué? Sencillo, claro, indiscutible. Nuevamente “negociaron” (vendieron) su voto con el poder de turno. Caraduras, traidores… ¿hasta cuándo el pueblo lo permitirá? En las próximas legislativas tenemos la posibilidad, al votar, de castigar éste y otros atropellos. Es el primer paso para lograr una verdadera reforma judicial, para que empiecen a caer los corruptos y terminen el resto de sus días como lo merecen: presos. Una última reflexión, dirigida al Poder Judicial: no actúen los jueces como Nito Artaza, que sólo reaccionó cuando le tocaron el bolsillo, acordándose entonces de que también pertenecía al grupo de mortales que se llama “pueblo”. La Justicia toda vive en un letargo y una falta de reflejos total, es permisiva y tolerante en demasía con quienes quebrantan la ley y castiga a quienes la cumplen. Señores jueces, reaccionaron ahora porque les tocó el tema en forma directa. Hagan lo necesario para corregir este terrible desvío (porque estamos perdiendo la república), de manera que los ciudadanos honrados podamos ponerle el cascabel al gato y volvamos a construir una patria grande. Jorge A. Quinteros, DNI 12.198.310 Neuquén

Jorge A. Quinteros, DNI 12.198.310 Neuquén