Trapero regresó con su “Elefante Blanco”

Por Redacción

CANNES (DPA/Télam/AFP).- Pablo Trapero ya respira tranquilo. El argentino llevó al glamoroso Festival de Cannes una de las realidades más lacerantes del país: las villas miserias con “Elefante Blanco”, la película se presentó en la sección Una Cierta Mirada del certamen francés. “Forma parte de las contradicciones que para mí significa hacer cine”, explicó en conferencia con un grupo de medios españoles el realizador. “Elefante Blanco”, que en Buenos Aires logró en sus primeros cuatro días de exhibición 152.000 espectadores, narra la historia de dos curas (Ricardo Darín y Jeremie Renier) y una trabajadora social (Martina Gusmán) comprometidos con una comunidad desfavorecida a las afueras de Buenos Aires. La película fue además la que mayor presupuesto le demandó. “Me parece que justamente el hecho de estar en Cannes, permite que esta historia tenga más difusión. Y entonces otra vez la contradicción del cine. A veces, para que estas historias tan pequeñas y tan íntimas se conozcan, necesitás un espacio que es lo opuesto de lo que la película habla y la sala comercial es lo mismo. La gente que paga una entrada está muy lejos de esa realidad”, explicó el realizador. Al director lo que le parece interesante es que si, aunque sea de manera accidental, se consigue cruzar las miradas entre la realidad de las villas miseria, que siguen existiendo en toda gran ciudad, con la de los espectadores que van al cine, se podrá reflexionar sobre los problemas. La película está dedicada a Carlos Mujica, uno de los religiosos “más recordados de los curas del Tercer Mundo, justamente por su muerte. Y la verdad es no mucha gente conoce su historia”, explicó el realizador. Su muerte, añadió, “tiene más que ver con el sinsentido que representa para nuestra historia que sus características de padre. En la Argentina hay muchas muertes anónimas en los años 70 y lo curioso de Mujica es que murió antes de la dictadura y fue una de las primeras muertes que se atribuye a la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina)”. En Cannes Trapero sólo estuvo acompañado por el francés Renier, pues Darín está rodando y Gusmán (su esposa y la actriz protagonista), finalmente no vino al festival por problemas familiares. El director argentino defiende además en Cannes “7 días en La Habana”, un trabajo colectivo sobre la capital cubana que impulsó Benicio del Toro y que se presenta también el la sección Una Cierta Mirada.