Sociedad

Turismo de “experiencias”: cuando viajar es mucho más que la foto

Descubrir el sabor del mate; pintar un cuadro frente a un cerro. Bariloche se suma a la tendencia mundial de ofrecer momentos típicos del lugar, vía web. Algunos hablan de una “revolución”, otros piden que el Estado frene la “competencia desleal”. Pero todos admiten que el fenómeno llegó para quedarse.

Ofertas para realizar “turismo astronómico”, con telescopios incluidos, para animarse taller de pintura con vista al cerro Catedral, para conocer los “secretos” de la producción cervecera, recibir clases de español, hacer artesanías o simplemente descubrir el mate y degustarlo en una playa lacustre.
Estas y otras “experiencias” organizadas por residentes locales y ofrecidas de modo informal en la web, se suman a las plataformas que ofrecen alojamiento gratuito en plan de “intercambio”, escuela de esquí vituales o alquiler de autos por minuto, sin contacto alguno con el prestador y con una aplicación de celular como único instrumento.
El auge de nuevos productos orientados al turismo se multiplica sin parar y empezó a generar cambios visibles en el mercado. Algunos hablan de una “revolución”, otros piden que el Estado se involucre para frenar la “competencia desleal”. Pero unos y otros admiten que el fenómeno “llegó para quedarse”.

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El gerente del Emprotur, Diego Piquín, afirmó que ese organismo no promociona “desde lo formal y oficial” los servicios turísticos no regulados que circulan on line, pero aceptó que “lo que antes era una tendencia ya es una realidad”.


Los agrupó como “plataformas colaborativas” y consideró que el camino es examinar cada caso y buscar el modo de “incorporarlos al sistema”, fiscalizarlos y cobrarles impuestos, como ya ocurrió en otros países con la oferta alojativa que canaliza la empresa Airbnb.
Piquín reconoció sin embargo que “hay productos muy micro”, que siempre van a quedar afuera de cualquier categorízación. Entre ellas están las denominadas “experiencias”, que también canaliza Airbnb, y que incluyen desde paseos por el bosque, meditación, clases de cocina, recitales privados y sesiones fotográficas en algún rincón paradisíaco.


Airbnb define este tipo de servicios como “actividades únicas de cada destino organizadas por gente local llena de inspiración”. Están dirigidas a un público inquieto e hiperconectado, que huye de la excursión tradicional. “Aprendé habilidades nuevas y sumergite en la cultura local”, es la frase que resume el espíritu de las “experiencias”.

Un mundo nuevo


Martín es uno de los prestadores barilochenses que organiza paseos y degustaciones personalizados junto a su esposa, contó que trabajan con ese servicio hace ya tres años. “Surgió como un plus del servicio de alojamiento -explicó-. Por lo general el público es joven, extranjero (de Estados Unidos, Alemania, Colombia, México, Chile, muy variado)”, pero también han recibido familias “no tan jóvenes”.
Para fijar las tarifas se manejan con los costos de los servicios y la comisión que les cobra Airbnb. Cada experiencia incluye gastos de traslado, comidas y bebidas.

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Hay precios de todo tipo, aunque (al menos en excursiones) no tan distintos de los que ofrece cualquier agencia. Están expresados en moneda extranjera y por ejemplo existen caminatas de 90 minutos para conocer los “secretos de Bariloche y la Patagonia” por 12 dólares, dos horas de snowboard por 24 dólares, un city tour cultural por 23 dólares o una salida a la naturaleza con momentos de meditación y merienda incluida por 15 dólares.


El texto de presentación es un recurso en el que varios ponen especial cuidado

“Permítame mostrarle los encantadores rincones de Bariloche y sus alrededores. Caminaremos, tomaremos mate o una cerveza artesanal y al mismo tiempo le enseñaré español. No importa su nivel”

propone Ani en la web


Una artista plástica que se presenta como Pili convoca así: “te recibiré en mi casa/taller ubicado a 15 minutos del centro, con una increíble vista al cerro Catedral y al lago Gutiérrez, donde podrás inspirarte y llevarte un recuerdo totalmente único realizado por vos en esta hermosa ciudad que es Bariloche”.

Agradar al “huésped”


Un factor clave en la comercialización vía web son los comentarios y evaluaciones que aportan los clientes. “Son fundamentales, te dan un plus adicional y llegado el caso te ayudan a mejorar”, afirmó Martín.
En este segmento de ofertas turísticas el prestador se define como un “anfitrión”, que interactúa con un “huésped”. En lo posible evitan hablar de “clientes”. Según Martín, “ese concepto hace que tengas otro grado de compromiso”.


Aun con los servicios alternativos en pleno crecimiento, la mayor oferta turística por internet es de alojamiento. Además de Airbnb y CouchSurfing hay páginas de intercambio de alojamientos en todo el mundo (lovehomeswap.es) u otros especializados en casas de lujo (como apartmentsbariloche.com).


Lo cierto es que montada en las posibilidades infinitas que ofrece Internet, la oferta de servicios al turista no convencionales y por afuera de cualquier regulación es cada vez más diversa y específica. Y se convirtió en un nuevo recurso económico para cientos de barilochenses.
Piquín señaló que el viajero “ya no se conforma con sacar una foto”. Le nteresa conocer las costumbres locales y “hay mucha gente empieza a verlo como una oportunidad de negocios”. Consideró frente a ese nuevo escenario que “prohibir atrasa” y si el mundo va por ahí “no hay otra que ´surfear´ la tendencia”.

“Es tan disruptivo como la revolución industrial”

Cristian Biondi trabajó durante años en el hotel y appart Villa Huinid.
Ahora se independizó y trabaja en el armado de un portal de próximo lanzamiento para que “los turistas puedan reservar actividades de todo tipo”.
Dijo que la novedad que trajeron las redes sociales es “el salteo de intermediación” en la cadena comercial, y la conexión directa entre consumidores y oferentes.


“Lo que existe es una revolución -afirmó Biondi- es todo muy disruptivo”. Se atrevió a comparar los cambios en marcha con “la aparición de la pólvora, o la revolución industrial”.
Dijo que “la crisis de las cadenas de intermediación inquieta con razón a quienes realizaron inversiones importantes”. Y que el impacto más fuerte se da con el alojamiento, especialmente a partir de 2005, con la irrupción de Booking y Despegar. “En 2012 se sumaron los dueños de departamentos que ofrecen por Airbnb y ahí saltó definitivamente la cadena comercial”, agregó Biondi.
Señaló que en Bariloche todo es muy nuevo todavía, pero en Europa y otros lugares con millones de turistas “hay un camino recorrido y ya tienen algún tipo de regulación para el circuitos no convencional”.
Consideró que el de las “experiencias” es todavía un mercado muy chico, “pero va a crecer, y en ese segmento lo gastronómico es muy fuerte”.
Explicó que los comentarios que cargan en la web los usuarios o clientes son importantes, pero “la mejor publicidad es el boca a boca”.
Según el especialista, la modalidad de ofertas por Internet tiene “un potencial muy grande” y subrayó el rol de los “microinfluencers”, que recomiendan en forma desinteresada “desde lugares, comidas, bebidas, hasta la mejor fecha para ir a un sitio determinado. La gente que da consejos es algo que va a comenzar a explotar”.


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