“¿UCR: rionegrinos y Provincia a la deriva?”

Por Redacción

Bajo este concepto madre, en representación de la UCR rionegrina, la mesa directiva provincial del partido emite un comunicado suscripto por su presidenta y su secretario general con opiniones que a mi criterio resultan absolutamente extemporáneas, soberbias, poco fundadas y propias de un mensaje tipo Chirolita, encomendadas por un par de Chasman (esta referencia sólo para mayores y memoriosos) que por sí no pueden formular opinión de ninguna naturaleza en este entorno, por razones obvias. Digo extemporáneas porque, como el mismo comunicado lo ratifica, la UCR rionegrina se encuentra en pleno proceso de renovación de autoridades y, como consecuencia directa de ello, llegando por fin a la culminación de este proceso conductivo de la nada. Para el caso en que dicho proceso no fuere considerado de la nada por alguno que opine distinto, digo que yo también creo que sirvió en algo para mantener espacios laborales bien remunerados para seudopolíticos empíricamente ineptos y, además, contaminados de kirchnerismo infeccioso perverso. Bajo ningún aspecto estos cachivachescos personajes se constituyen en opción válida de nada, ya que con su limitada capacidad de aprehender cosas positivas sólo copiaron, del modelo nacional y popular al que férreamente adhirieron, los conceptos básicos de la soberbia extrema, de la opinión válida única y excluyente y, fundamentalmente, del odio al que pueda osar pensar distinto que tantas satisfacciones ha dado a quien debió haber sido digna oposición y que, por virtud genética de su último conductor, se… llevó puestos a todos… Digo soberbias porque del texto analizado objetivamente pareciera ser que sólo queda un camino para la salvación de todos y ése es el de ejecutar total y absolutamente la decisión, que denominan erróneamente unánime, de una Convención Partidaria Provincial que fue muestra cabal en todos los aspectos de la vida partidaria de ser ineficiente y obtusa en razonamientos y que, por sobre todas las cosas, tiene una vigencia legítima formal de su mandato de sólo algunos días vista. Digo poco fundadas porque a nadie razonablemente idóneo para hacer pronósticos políticos serios en la provincia se le podría ocurrir que la incipiente, inmadura y trastabillante Unen pueda ser replicada pari passu en Río Negro pensando en destino de éxito, salvo que esté evaluada su eficiencia desde el punto de vista de los intereses personales de los actores, merituados en sentido estricto. Nada dirá cuál es el mejor camino bien intencionado de las alianzas posibles con vistas al 2015, para el caso de que ello se estime necesario e imprescindible, y será precisamente ese mismo año el que definirá caminos acertados a seguir en procura de la obtención de una mejor calidad de vida para todos los rionegrinos y no para unos pocos que, además, desde hace tres décadas son casi siempre los mismos. Por último, digo típicas de un mensaje tipo Chirolita rememorando a aquel sabio muñeco nacional que, ante la imposibilidad de que su verdadero creador pudiera expresarse en sociedad con credibilidad y amor por parte de quienes lo oían, utilizaba este modelo de intermediado de poca o nula capacidad de razonamiento propio, para hacerle llegar a la sociedad en su conjunto los conceptos que creía que por sí esa sociedad no tenía capacidad de evaluar adecuadamente. Chasman murió y con él el querido Chirolita. Ojalá se repique este escenario ya que, por lo menos, los dos más destacados Chasman radicales rionegrinos también están definitivamente muertos desde el punto de vista político. La UCR rionegrina merece un futuro partidario digno de su historia y el mismo no se ha de construir con la conducción de los sabios unívocos que nos llevaron a este estado de desorientación y disolución del que estamos intentando salir, para volver a ser dignos partícipes de la política provincial y local del futuro. Los logros verdaderos se consiguen también, y fundamentalmente, desde una participación digna en el espacio que la sociedad nos asigne. Oscar A. Carballo, DNI 8.213.435 – Roca


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