“Un debate mal planteado”

Redacción

Por Redacción

Asistimos en estos momentos del país a un debate mal planteado. Al derecho a peticionar y manifestarse que todo ciudadano tiene en defensa de sus derechos, se le pretende oponer un protocolo de actuación de las fuerzas de seguridad del Estado. Se trataría éste último de un instrumento que apunta a poner orden (palabra que causa escozor en algunos sectores de nuestra sociedad) para el normal desarrollo de la vida cotidiana de los argentinos.- Seguramente todos coincidiremos que ya no resulta posible legitimar el entorpecimiento cotidiano de casi todas las actividades de los habitantes de nuestro país, ya sea transitar, trabajar, educarse, comerciar, así como tantas otras. El mundo de la política argentina no ha querido o no ha podido encausar este problema que hoy ha crecido considerablemente, hasta el límite de afectar el propio desarrollo de la economía nacional. Para salir de este círculo vicioso, el debate no debiera instalarse en un escenario donde en un extremo se posicione: “en defensa de mis derechos hago lo que quiero y adonde quiero” y en el otro extremo: “ enfrento el problema con balas de goma”. Nuestra democracia ya a madurado lo suficiente como para que los ciudadanos exijamos a nuestros representantes y a quienes son libremente elegidos como líderes sindicales o sociales, que se sienten en una mesa de dialogo a consensuar cómo debe garantizarse el libre ejercicio de los derechos de todos los ciudadanos. De todos. Seguir retrasando este consenso resulta muy peligroso. Para poder instalar sus reclamos , los sectores más violentos no apuntan directamente a los distintos gobiernos o empresas. Lo hacen indirectamente, cercenándoles al ciudadano común sus derechos con el fin último de afectar la credibilidad y el caudal político del gobierno de turno . Omar Raimondo DNI. 12.638083 Neuquén

Norberto Hlzerman DNI 4.525.999 Milagros Martínez DNI 6.245.526 San Martín de los Andes


Asistimos en estos momentos del país a un debate mal planteado. Al derecho a peticionar y manifestarse que todo ciudadano tiene en defensa de sus derechos, se le pretende oponer un protocolo de actuación de las fuerzas de seguridad del Estado. Se trataría éste último de un instrumento que apunta a poner orden (palabra que causa escozor en algunos sectores de nuestra sociedad) para el normal desarrollo de la vida cotidiana de los argentinos.- Seguramente todos coincidiremos que ya no resulta posible legitimar el entorpecimiento cotidiano de casi todas las actividades de los habitantes de nuestro país, ya sea transitar, trabajar, educarse, comerciar, así como tantas otras. El mundo de la política argentina no ha querido o no ha podido encausar este problema que hoy ha crecido considerablemente, hasta el límite de afectar el propio desarrollo de la economía nacional. Para salir de este círculo vicioso, el debate no debiera instalarse en un escenario donde en un extremo se posicione: “en defensa de mis derechos hago lo que quiero y adonde quiero” y en el otro extremo: “ enfrento el problema con balas de goma”. Nuestra democracia ya a madurado lo suficiente como para que los ciudadanos exijamos a nuestros representantes y a quienes son libremente elegidos como líderes sindicales o sociales, que se sienten en una mesa de dialogo a consensuar cómo debe garantizarse el libre ejercicio de los derechos de todos los ciudadanos. De todos. Seguir retrasando este consenso resulta muy peligroso. Para poder instalar sus reclamos , los sectores más violentos no apuntan directamente a los distintos gobiernos o empresas. Lo hacen indirectamente, cercenándoles al ciudadano común sus derechos con el fin último de afectar la credibilidad y el caudal político del gobierno de turno . Omar Raimondo DNI. 12.638083 Neuquén

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