Un fallo judicial obliga a dos hermanitos a vivir separados
Un nena de 10 y un nene de 6 separados entre Viedma y San Antonio Oeste. La madre apeló la medida.
Un fallo judicial obliga a dos hermanitos a vivir separados
El fallo de la jueza de Familia de Viedma, Carolina Scoccia, generó la denuncia pública de una madre desconcertada ante la separación de sus hijos por orden judicial.
Se trata de Federica -de quien este diario no dará a conocer su apellido para evitar la identificación de sus hijos y en protección de ellos- una joven mujer mamá de una nena de 10 y un nene de seis. Es nutricionista y desde hace años busca un trabajo estable que le ofrezca seguridad familiar. A fines del año pasado llegó esa oportunidad en San Antonio Oeste, razón por la cual debía mudarse de Viedma. Al comunicar tal alternativa a los padres de sus dos hijos, ambos se opusieron y la situación se judicializó.
Según relató Federica, a pesar de la urgencia del tema porque debía tomar su cargo en forma inminente, la jueza demoró su resolución que recién firmó a principios de marzo cuando los niños habían comenzado las clases en San Antonio.
En ese momento fue notificada que su hija debía volver a Viedma y que su hijo podía continuar con ella en aquella localidad que le dio trabajo. “Con esta resolución de la jueza mis hijos fueron separados como hermanos y me obliga a estar casi en forma permanente sobre la ruta. Acato esta orden pero no dejo que el contacto con mi hija se reduzca a un fin de semana y entonces viajo día por medio para buscarla a la escuela, dormir con ella y regreso en la mañana siguiente muy temprano para cumplir con mis obligaciones en el hospital de San Antonio”, detalló. Al margen de considerar “injusta” esta medida basada en lo manifestado por su hija que “dijo en Cámara Gessell que este es mi lugar con un lenguaje que no les propio”, Federica destacó con un sesgo de duda que el papá de su nena (Juan a quien tampoco este diario identifica con el apellido en protección de la criatura) beneficiado con el fallo judicial es actualmente funcionario de la Justicia y futuro fiscal.
Si bien la resolución de la jueza Scoccia está apelada, la madre de los dos niños aseguró que seguirá golpeando “las puertas que sean necesarias para que me escuchen y la aplicación de la Ley no sea tan fría y genere tanto daño”.
Consultado por este diario el padre de la niña se limitó a responder que “este es un tema personal y privado al que no haré ninguna referencia pública en resguardo de mi hija”.
En tanto la jueza de Familia, Carolina Scoccia, explicó a DeViedma que esta medida cautelar -además de estar apelada y ahora a consideración de un Tribunal- es transitoria y será nuevamente evaluada en junio antes de las vacaciones de invierno.
Destacó que en la resolución “fue respetado el centro de vida de la niña que fue escuchada por mí y el equipo técnico del juzgado que trabajó un mes con la familia antes de dar el informe. Se evaluó que es lo que se consideraba mejor para la nena en ese momento”.
Explicó que en junio la situación será evaluada nuevamente para “determinar si la niña puede irse a San Antonio”, mientras que en relación al nene que fue autorizado a mudarse con su mamá, la jueza añadió que en este caso “fue considerado más beneficioso no respetar su centro de vida y que quedara con su mamá”. La jueza destacó que los dos niños fueron escuchados tal como establece el nuevo Código Civil que contempla el cuidado personal compartido de los hijos.