Un físico pequeño, un circuito desgastante
Coria padece otra lesión y no sabe si llegará a Roma.
BARCELONA (DPA) – Una de cal y otra de arena. Cada vez que da un golpe, Guillermo Coria se encuentra al instante con un problema físico que frena su notable progresión. El domingo conquistó Montecarlo, uno de los torneos más tradicionales y prestigiosos del tenis, pero ayer, ya habiendo anunciado a la organización de Barcelona que desistía de jugar el «Conde de Godó», supo que puede perderse también el Abierto de Italia, y que ni siquiera defender el título de Hamburgo es algo seguro.
«Es algo 'jodido'; en serio», comentó consternado durante una entrevista en Barcelona.
«Tengo una fibra rota en el abdominal izquierdo, la misma lesión que sufrí en enero último en Australia. La diferencia es que aquella era de tres milímetros, y ésta es de siete», comentó.
«Estaré al menos cuatro días sin jugar, hasta el viernes no toco la raqueta. Voy a hacerme una ecografía más para comprobar mejor cómo está todo», añadió.
Las lesiones persiguen al número uno argentino, quien está haciendo un curso acelerado en cuanto a su físico.
«Cuando me lesioné en Australia no le di la importancia que merecía. Lo de Miami, con los cálculos renales, fue algo increíble, no es común que pase a eso a mi edad. La verdad, no llegué a Montecarlo con el entrenamiento suficiente», aseguró.
Coria no quiere hacer una extrapolación directa entre los tres milímetros del desgarro de Australia y los diez días que estuvo sin jugar. Si hubiera una relación proporcional, podría estar sin pisar una cancha hasta el umbral de Roland Garros.
Antenoche, después de conquistar Mónaco en la final ante el alemán Rainer Schuettler, el argentino se hizo una ecografía. El resultado fue un desgarro de entre tres y cuatro centímetros.
Ayer, ya en Barcelona, se realizó otra, que amplió la lesión a siete milímetros. El final de la tarde en Barcelona lo encontró en el consultorio de Angel Ruiz Cotorro, médico de la Federación Española de Tenis (RFET), para seguir profundizando en el tema.
«Es probable que no juegue Roma, ojalá llegue a Hamburgo, aunque no lo sé. ¿Regresar a Argentina? En este momento no lo sé, lo estoy pensando», admitió.
Coria, uno de los tres jugadores más exitosos de la temporada, le vio el lado positivo al tema. «Gracias a Dios juego mucho, porque gano mucho. Por eso tengo lesiones», apuntó.
El desgastante circuito tenístico actual conspira seriamente contra el escaso físico del talentoso santafesino, quien pesa sólo 65 kilos, distribuidos en 1, 75 metros.
Campeón en Buenos Aires y finalista en el cemento de Miami, su progresión parecía imparable en la temporada europea sobre arcilla. Cree, o quiere creer, que estará de vuelta pronto en el circuito, y por eso habla de su presente tenístico y de sus sueños para un Roland Garros que sólo una vez tuvo campeón argentino, Guillermo Vilas en 1977.
«Me dan como favorito en todas partes, pero estoy tranquilo, muy fuerte de cabeza, creo que ésa es la clave», comentó.
Coria sabe que es el candidato a conquistar Roland Garros, él prefiere hablar de los demás.
«Creo que Carlos Moyá es un gran candidato, un jugador muy peligroso, como la mayoría de los españoles y los argentinos. Y David Nalbandian es un muy serio candidato».
¿Está por encima de Coria? se le pregunta. «No, igual que yo… Una final entre ambos en París sería algo fantástico».
Textual
«¿Mi lesión? Quédense tranquilos. Después del partido con Pavel me empezó a molestar un poco el abdomen. Por las dudas, me hicieron estudios para ver la evolución, no sea cosa que se agravara».
«Contra Schuettler me dolía bastante a partir del segundo set, por suerte todo se dio a mi favor y el partido no se estiró».
«Decidí retirarme en Barcelona no sólo para no arriesgarme, sino porque no me gusta jugar a medias ningún partido. Creo que con descanso voy a estar listo para Roma».
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