Un horizonte difícil tras el cruce de la dolorosa barrera de 100.000 muertes

Ayer hubo más de 600 fallecidos y un número importante de contagiados. Una mejor situación dependerá de acelerar la vacunación y controlar la variante Delta.

El doloroso cruce de la barrera de los 100.000 muertos por coronavirus en Argentina tiene un horizonte poco alentador, por lo menos en lo inmediato: los nuevos fallecimientos y contagios siguen siendo muy elevados.


Ayer se reportaron otros 614 fallecidos (lo que elevó la cifra total a 100.250) y 19.697 contagiados más, números de los más altos de Latinoamérica, por debajo de Brasil, pero por encima de México y Colombia.


Claramente, la lucha contra el covid-19 es una moneda que aún está en el aire. A nivel global, poco más del 25,6% de la población recibió apenas la primera dosis de alguna de las vacunas. Y este es otro dato preocupante, solo neutralizable con la llegada de dosis que parece intensificarse en estos días. Sin embargo, sobre las segundas dosis faltan certezas.


El panorama muestra un camino a recorrer con obstáculos en el corto plazo, que toman mayor dimensión por el desgaste social y la fragilidad económica.


Las 100.250 muertes de ayer ocurren a poco menos de 500 días del primer caso, el 7 de marzo de 2020 (se trató del primer deceso en el país y en Latinoamérica). La crudeza de la estadística en la Argentina y en la región (con muy malos indicadores en comparación con otras provincias), refleja los serios problemas de gestión sanitaria oficial de la pandemia, en un país que -por añadidura- soportó extensas cuarentenas.


El dato dramático es que hace apenas cuatro meses había 52.000 muertos. Es decir que, en ese tan corto período, casi se duplicaron las víctimas fatales.


Como si este cuadro no fuera suficiente, la pandemia continúa golpeando con dureza a los países de la región y la aparición de nuevas variantes, como la denominada Delta, instalan nuevos desafíos y complicaciones, incluso en los naciones con significativos avances en la vacunación.


Argentina se posiciona en el puesto 11 del ranking mundial sobre decesos acumulados por covid, y en el 13 según las muertes por cada 1 millón de habitantes.


Ese escenario surge de las estadísticas que elaboran los investigadores de la Universidad de Oxford. La base de datos permite poner en contexto la dimensión del golpe mortal que el coronavirus provocó en el país, pero también la de los esfuerzos para evitar el colapso del sistema sanitario y avanzar con la inmunización de la población.


El problema es que -observando el declive que se viene dando con las muertes de Reino Unido, Italia y Francia, Argentina escalará tres puestos más en no mucho tiempo en este trágico listado.

Meseta alta y más urgencias
Argentina recibió ya más de 30 millones de vacunas, pero ese camino afronta nuevas urgencias, porque la aparición de variables como la Delta exige cubrir a la población con las dos aplicaciones.


Además, tal como se observa en países como España, el aggiornado virus se convirtió en un riesgo ahora para los jóvenes de entre 20 y 29 años.


Tras el récord de contagios que se produjo a fines de mayo (el 27 hubo más de 41.000 casos), se observó una tendencia a la baja, pero los resultados diarios se mantienen -como decíamos- en niveles elevados comparados con otros países y frente a las condiciones del invierno que facilitan la circulación del virus.


En lo que va de junio, los reportes diarios del Ministerio de Salud indican que los contagios oscilan entre niveles cercanos a los 16.000 y 20.000 casos, que en la región solamente supera Brasil donde la vacunación se encuentra significativamente más avanzada.


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