Un modelo de ciudad

La columna de opinión de Daniel Marzal del tema de la semana: el transporte urbano y el boleto escolar.

Por Redacción

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La redefinición del boleto estudiantil y la gratuidad total o parcial para los alumnos de escuelas privadas podrá ser un debate menor, pero ilustra sobre otros de mayor profundidad.
En la actualidad los estudiantes del sistema público viajan sin cargo, mientras que los del privado sólo pagan 1 peso.
A instancias del oficialismo el Concejo evaluará desde esta semana un proyecto para consolidar ese beneficio por ordenanza. Pero con un agregado: los alumnos del sistema privado pagarían más (hasta 6,40 pesos), según el monto de la cuota que abonen en la escuela.
La calidad del transporte público, su esquema tarifario y el tipo de relación que en cada caso establece el Estado con las concesionarias habla mucho de un modelo de ciudad. Juzgada desde ese punto, la situación de Bariloche es deplorable.
A los colectivos les falta higiene, las frecuencias se cumplen poco y nada y en los horarios pico es común que dejen pasajeros a pie.
Pero en lo que va del año el municipio ya les otorgó un aumento de tarifa del 60%, que no se justifica en la evolución de los costos.
Con un boleto mínimo de 12,80 pesos, que entrará en vigencia en pocos días, resulta indispensable un reparto más justo de las cargas.
Desde el municipio reconocen que la tarifa general incluye un sobrecosto para compensar a las empresas por los boletos con rebaja. Subsidio cruzado de dudosa progresividad.
El sistema SUBE ya tiene tarifa especial para jubilados, beneficiarios de AUH, monotributistas sociales y empleadas domésticas.
El municipio no solo debería adecuar el boleto estudiantil. También tiene una deuda que saldar con los trabajadores de bajos ingresos, quienes desde siempre pagan la tarifa plena y ahora deberán invertir más de 1.000 pesos por mes en transporte urbano.
Serían decisiones de tanto valor práctico como simbólico.

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