Una aproximación al trazo de Gabino Tapia

El destacado artista prepara un nuevo libro. Está radicado en Bariloche hace cuatro décadas.





CARICATURAS

Espuma de leche en la taza con café. ¿No parece un ciervo orejudo de (Walt) Disney? pregunta Gabino Tapia, a quien escogemos definir como dibujante del alma social. Una charla distendida ronda en torno a menciones a Joan Manuel Serrat, el arte en su sentido más amplio, proyectos y conceptos filosóficos. El diálogo mantenido en una chocolatería céntrica es brevemente interrumpido cada tanto por muestras de afecto dispensadas al entrevistado.

La aromática infusión remite también a un recuerdo compartido. Una referencia a la poesía de Joan Manuel Serrat, retrotrae a aquellos días de junio de 1995 cuando el cantautor catalán mantuviera contacto con el público local. Allí estuvo su esposa Sandra junto a los hijos Mario Sebastián, María Lara y María Sofía.

Porque la profundidad de los versos de “De vez en cuando la vida…” están “siempre presentes. He llegado a tararearla y acordármela en los peores momentos. Mirá qué comienzo de la juventud, Quino en el 64, Joan Manuel Serrat en la década del 70, Víctor Manuel y Ana Belén, o sea, lo que considero las más lindas profundidades en letras. Las voces y acontecimientos artísticos de ese período, parir Mafalda para nuestro goce y enseñarnos en qué consiste usar el cerebro”, dice.

En aquella oportunidad algunos de los dibujos de Gabino llegaron a manos de Serrat a través del productor del espectáculo, Marcelo Moscovich. “En Hola Nicolás me preguntó si tenía algún dibujo a mano. Elegí algunos y escribí una dedicatoria en la que decía que, congratulado por su presencia, y por aquello de que el sur también existe, recibiera el abrazo de un hermano en la Patagonia”. Invitado a asistir al recital, donde habría una mención al obsequio, Gabino desistió respondiendo al “perfil bajo” que lo caracteriza. Una de las tantas particulares manifestaciones de su apego a convicciones.

Por contactos cultivados mientras trabajaba para la Organización de Estados Americanos como ilustrador de cartillas de alfabetización y vacunación, actualmente desarrolla un proyecto presentado a la Editorial Salvat (Barcelona-España).

“Pies de viento” va emergiendo a través de finísimos trazos negros que descubren aventuras de tres jóvenes que recorren la montaña.

“Por aquello de volver o no volver, haciendo poesía con ilustración o literatura, como homenaje a los pibes del cerro Ventana”, define. Una referencia en la que no profundiza, ni hace falta. Su hijo Mario Sebastián integraba el grupo de estudiantes de la carrera de Educación Física con Orientación en Montaña víctima de una avalancha el 1 de septiembre de 2002.

Ideado para lograr participación de los lectores, de concretarse, el libro contará con tres ediciones distintas incluyendo hojas en blanco. “Una propuesta al circunstancial lector para que participe de una eternidad que quiero hacerles fabricar. Que la historia, por vía de los lectores, no termine nunca. Si el ´sádico´, lo que se considera la divinidad religiosa, cree que es el dueño de la eternidad, cuando me mande al cajón tengo previsto decirle: la suma de no eternidades, la suma de individualidades, ¿no es la eternidad?”. Que sea, auguró, “material para mis próximos 300 años de competencia con el altísimo”.

Las escenas, creadas con pluma y tinta china y respondiendo al detalladísimo cuadriculado logrado con líneas dispuestas según la técnica “de los puntos cardinales”, aparecen desde un cuaderno como ejemplo de acabado dominio.

Asistimos entonces a una descripción del maestro. “Para trabajar en espacios pequeños (muestra una hoja con un rectángulo calado en el centro) uso ésto, para evitar salpicados, poder apoyar la mano y escupir sin que caiga encima”, bromea.

Mediante la técnica, el grado de saturación otorga luces y sombras. “Hace unos 35 años hice algunos laburos en obras grandes, de 1.70 por 90 centímetros, sin aumentar el grosor de las líneas sino con Rotring 0.1. Una maravilla que no servía para nada, se turnaban para ver quién podía cagarte el original más rápidamente.

“Andan regalados por ahí. Es una técnica útil para crear misterio, interiores de cavernas, superficies, profundidad. En esa época, para ilustrar cuentos de Edgar Allan Poe, El gato negro y esas cosas”, refiere.

Gabino ilustra la explicación en una serie de casilleros que irán adquiriendo distintas escalas de grises, desde el equivalente de la luz total o blanco hasta el negro u oscuridad total. El primer gris posterior al blanco es el otorgado por líneas orientadas de norte a sur con las que son rellenados cada uno de los casilleros. Otro sentido de orientación de las líneas aumenta el tono de grises en combinaciones infinitas. Tras dibujar un círculo, sostiene que “existen tantas posibilidades de grises como orientaciones permitidas aquí adentro, por entrecruzamientos de líneas. Una leve variante en la inclinación representa un cambio”.

Consultado sobre la determinación del precio de una obra, responde que “nadie puede ponerle valor. Partimos de la base de que la valoración del trabajo intelectual es subjetiva, no es medible en horas de trabajo u otras consideraciones” tenidas en cuenta para el trabajo físico, por ejemplo. Entonces, queda a consideración de ambas partes involucradas tras “una charla muy profesional, donde salen a relucir intereses, y decido si hago el trabajo o no según mi dignidad de ser persona”.

Nacido el 14 de febrero de 1944 en Baradero, provincia de Buenos Aires, Gabino es hijo de Gabriel Paulino Tapia y Matilde Georgina Chiappara. En 1963 ingresó a la Academia Maestros Egresados de Bellas Artes (Meba). Siete años después participó en la construcción de la ruta 5, entre Luján y Mercedes, como empleado de una empresa vial. Luego, en una fábrica de autopartes. Siempre trabajando en paralelo para alguna editorial.

Tras una estadía en Porto Alegre (Brasil), el retorno al país y el trabajo para la OEA que continuó mientras residía en España.

Durante los primeros años de la década del 80, arribó a San Carlos de Bariloche donde escogió establecerse, nacieron tres de sus hijos y profundos lazos de amistad.

DeBariloche


Temas

Bariloche

Comentarios


Seguí Leyendo

Una aproximación al trazo de Gabino Tapia