Una concesión fuera de contexto





El gobierno provincial otorgó un alza salarial de un 22%, que seguirán Justicia y Legislatura. En los funcionarios del Ejecutivo habrá subas del 23%, que rondarán el 39% en el año.


El Estado rionegrino lleva años en la indigencia financiera. Pero ese peso técnico se advertirá en lo cotidiano al final del año, pues el gobierno exageró en su desprendimiento salarial. Fue una concesión apurada y contradictoria a la realidad, desmarcada también de la política.

La administración de Arabela Carreras explica esta última cesión remunerativa -que promedía el 22% y se transforma en el año entre el 30% al 40% con lapauta de marzo- en la arremetida policial y la posterior presión de los gremios estatales.

Hubo pánico gubernamental y, sencillamente, el mandamás de ATE, Rodolfo Aguiar, se apropió de un impensado incremento en una charla informal en Bariloche con la mandataria. Lo que vino luego fue escenografía y particularidades. Existe, inflación mediante, depreciación salarial, pero el alza otorgada colisiona con los recursos disponibles. La recaudación de septiembre ratificó que es tiempo de estrecheces: su suba nominal llegó al 10%, aún el impacto inflacionario y el aporte de la moratoria.

Buenos Aires misma, escenario de la temida asonada policial, ofreció un aumento de haberes del 10% mientras que Nación otorgará un 7%, desenganchando a los cargos políticos de esa mejora. En cambio, los funcionarios rionegrinos acrecentarán sus ingresos en el 23% en este tramo y se aproximarán al 39% en el año con lo obtenido en marzo, siempre a partir de su anclaje en diciembre con la escala docente.


Estos porcentajes de incrementos son incomprensibles para la administración nacional cuando Río Negro solicitó un fuerte auxilio financiero para finalizar el año.


Con ese camino, la Legislatura y la Justicia seguirán con la cadena esta semana con sus mejoramientos remunerativos.

El nivel y la expansión del beneficio estatal es incomprensible en Casa Rosada frente al pedido de ayuda financiera que la gobernadora le requirió al presidente Fernández. El ministro de Economía, Luis Vaisberg, ya inició la peregrinación técnica por los despachos nacionales, pero semejante auxilio pretendido exigirá del factor político. Carreras se fía en su ascendencia con Fernández y relativiza cualquier otra participación. Incluso quedó dañada la relación con el senador Martín Doñate con la ofensiva oficial al imponer la reforma del Ente de Conesa.

No hay proporción entre el deterioro ocasionado y el logro alcanzado. Quedan razones sueltas. Todo empezó en julio con un proyecto de la gobernadora para modificar el sistema de elección del titular de aquel organismo regional, buscando reducir la incidencia municipal. Enseguida existió revuelo en el FdT porque, esencialmente, la presidenta del PJ y legisladora Alejandra Mas es conesina. La agitación llegó a Doñate, que llamó a Carreras y, entre promesas mutuas, aceptó paralizar ese análisis legislativo.

El expediente se reflotó y se aprobó en la última sesión. En la arremetida, el presidente del bloque del oficialismo, Facundo López, abandonó tratos con su par del FdT, María Martini y zamarreó a la diputada Mas, ambas probadas conciliadoras.

Carreras atendió telefónicamente a Doñate y Martini para defender el tratamiento aunque terminó con que el desenlace parlamentario fue una decisión que la superaba. Fue una desvinculación en dirección al exgobernador Alberto Weretilneck y a López. Algo similar le dijo al intendente Héctor Leineker cuando le sugirió que lo hablara con el legislador para “consensuar”. “Las reformas en el Ente fueron ideas suyas”, dicen al lado de la mandataria. El origen es real, al que siguió un estropicio oficial de retrocesos y embates, destrozando los vínculos con la oposición.

Martini y Mas quedaron debilitadas en el bloque frente a la legión intransigente, descreída siempre de posturas moderadas. “Se los habíamos dicho, que no podíamos confiar”, se jactó José Luis Berros en la última reunión.

Doñate registró el desaire gubernamental cuando Río Negro urge más que nunca de la contribución nacional. Además, en el FdT -según el corrimiento en la resolución que se le atribuye a Carreras- quedó la percepción por donde transita el poder oficial en ciertas ocasiones. Eso, tal vez, fue la sustancia de lo ocurrido.


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