Una cuña metida en el PJ y la centroderecha

El ex presidente sólo cosecha un nivel aceptable de adhesión en el norte del país. Su regreso puede aportar a la reinstitucionalización del peronismo. Le complica el escenario a Duhalde.

Por Redacción

BUENOS AIRES (ABA) . – Sin gobernadores, intendentes, legisladores (salvo el senador Eduardo y el diputado Adrián con su mismo apellido), ni sindicalistas que le respondan, el poder real de Carlos Menem es poco más que cero; sin embargo, su regreso viene a poner en la agenda un tema al que el presidente Néstor Kirchner le viene escapando desde su llegada al poder: la conducción del peronismo.

El retorno de Menem coloca también una cuña en el centro-derecha, al obligar a sus dirigentes a pronunciarse hasta donde se extenderá el frente opositor, y finalmente le complica las cosas a Eduardo Duhalde al salir a disputarle la base peronista no identificada con el proyecto kirchnerista, que se siente a la deriva.

Esa es en síntesis la visión de analistas y políticos consultados por «Río Negro» acerca del impacto de la vuelta del ex presidente a su provincia el miércoles pasado.

En lo que respecta a las causas judiciales en su contra, Menem debe presentarse hoy a las 10 ante los jueces federales Oyarbide y Jorge Urso, que días atrás dejaron sin efecto las órdenes de captura que pesaban contra el riojano. Oyarbide señaló que para salir del país, Menem debe ser autorizado «rigurosamente» por la Justicia, y advirtió que si abandona el país sin ese permiso, «se ejecutan de inmediato todos los bienes dados en garantía». (Ver recuadro)

Un dirigente de los más cercanos a quien gobernara por más de una década la Argentina, deslizó en off the récord que el capital de Menem es inferior a un tercio del que tenía hace un año, con el agravante de que los mandatarios provinciales necesitan de una buena relación con el gobierno por «necesidades fiscales» por lo cual lo menos que quieren es aparecer pegados al caudillo riojano.

En ese sentido, la fuente califica la vuelta de Menem como una «buena jugada» del presidente Néstor Kirchner, con el único riesgo de que se le complique la economía antes de las elecciones del año próximo.

Quien fuera asesor del riñon menemista, destaca qu la base electoral de su ex líder está en el norte del país y parte de la provincia de Buenos Aires, por lo que considera probable que junto con el puntano Adolfo Rodríguez Saá pueda salir a disputarle espacios al duahaldismo en el distrito más poblado del país, pero -insiste- «sin dirigentes de peso en su apoyo, con la caja en manos del gobierno y con el acoso por las causas judiciales que se le irán reabriendo todo se le hará «muy cuesta arriba».

Pero Menem tiene algunas fortalezas: Según el analista Enrique Zuleta Puceiro, una de ellas es tener agenda propia, en cuya primera página figura la reinstitucionalización del peronismo, lo que cuestiona el recurso de Kirchner consistente en manejarse solo con la opinión pública y para quien es funcional el caos interno del justicialismo.

En coincidencia, el politólogo Rosendo Fraga subraya que Menem regresa en un clima de cierta tensión del P.J, días después del reclamo del gobernador de Salta, Juan Carlos Romero de que se normalice el partido y que Felipe Solá haya lanzado su línea interna en territorio bonaerense.

«Su imagen (de Menem) no es buena y le será difícil darle un marco de credibilidad a su candidatura para 2007, pero ha vuelto a demostrar que sabe como ser noticia en la política argentina», señaló el titular de Centro de Estudios para la Nueva Mayoría.

Según Fraga «la posibilidad de que Menem aglutine al centro derecha hoy es baja, dada la no aceptación manifestada por Ricardo López Murphy por un lado; y la relación de Mauricio Macri con Duhalde por el otro». Pero el mismo observador sí ve posible una alianza de Menem con el gobernador neuquino, Jorge Sobisch, y con algunos sectores de la UCD.

Un referente de Recrear, Manuel Solanet, ratifica a Fraga: «No habrá alianza (de Murphy) con Menem quien representa al pasado. Tampoco lo veo liderando un sector del centro, uno palpa la reacción de la gente y ésta busca algo nuevo».

En forma similar se expresó el diputado nacional, Alberto Natale para quien «el ciclo de Menem está cumplido, no tiene capacidad de influir», y agregó el legislador demoprogresista: «Menem es militante justicialista, mientras yo creo en una alternativa afuera del justicialismo. El país necesita de una fuerza para enfrentar la hegemonía del PJ».

En relación a Macri, la fuente menemista consultada por este medio descarta toda cercanía: «Tiene muchos «in

tereses económicos» que lo alejan del riojano», disparó.

En la cosmovisión de Zuleta, lo peor que pueden hacer los partidos de centro es derechizarse más con Menem, cuando la sociedad espera de ellos algo «inno

vador, superador» de la gestión de Kirchner.

A mitad de la semana pasada, Sobisch organizó un acto en la provincia de Buenos Aires con el lema «Por un nuevo peronismo», y se negó a aludir a la convocatoria de Menem para conformar un frente.

Con una descripción cruda, el interlocutor menemista anticipa las dificultades que tendrán quienes pretendan el apoyo del riojano: «Si no pone guita para nosotros, menos la va a poner para proyectos de otro».

Zuleta Puceiro ve difícil que el hombre en cuestión baje su perfil para acompañar al neuquino; en tanto si fuera a la inversa, entiende que el papel de Sobisch se reduciría al que ocupó Romero como candidato a la vicepresidencia de Menem en la última elección presidencial.

Describiendo el panorama del centro, dicho consultor menciona a López Murphy como el único referente nacional, y a varios con peso territorial como Mauricio Macri en Capital Federal, Roberto Iglesias en Mendoza y Ricardo Gómez Diez en Salta.

Más que fraccionar, Zuleta Puceiro cree que Menem vino a acicalar a la oposición a la que observa «carente de convicción, de asumir iniciativas y de tomar riesgos, cosas que a Menem -concluye-, le sobran».

Claudio Rabinovitch

Nota asociada: Hoy lo esperan en Tribunales  

Nota asociada: Hoy lo esperan en Tribunales