Una “limpieza energética” en el despacho de Macri
La primera señal pública se registró durante el encuentro con el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. Las fotos que difundió el gobierno mostraron un cambio de ambiente en el despacho presidencial: una mesa redonda en medio del salón en lugar de la tradicional rectangular, varios sillones alrededor y una renovación en las paredes. Mauricio Macri bajó los retratos de varios próceres (Moreno, Dorrego, Saavedra, Belgrano) y los reemplazó por obras del fallecido Luis Benedit, un artista que era preferido de Amalia Lacroze de Fortabat. Un artículo aparecido ayer en “Clarín” dio más detalles, algunos insospechados, sobre los cambios que mandó a hacer Macri en su despacho. “No le agradaba el ambiente. ‘Parecía un museo. Ahora tiene una imagen más moderna’, comentaban en los pasillos de Balcarce 50 los pocos funcionarios que se iban enterando de las modificaciones”, dice la nota firmada por Santiago Fioriti, uno de los periodistas de mejor acceso a la intimidad del macrismo. “Macri tenía un dolor de cabeza insoportable y ningún analgésico le hacía efecto (…) al despacho presidencial se le hicieron tres ‘limpiezas energéticas’. Lo mismo ocurrió en Olivos, Los procedimientos comenzaron en los primeros días de la gestión y terminaron durante su ausencia en Buenos Aires por el viaje a Davos”. Dicen que desde entonces terminaron los dolores de cabeza.