Una nueva pericia complica la situación del policía de Zapala que disparó a Guiñez

No encontraron huellas dactilares en el auto del uniformado, por lo que se cae la versión de que lo baleó porque lo encontró robando.



La policía de Zapala trabajó en las pericias luego del ataque. Foto: Archivo

La policía de Zapala trabajó en las pericias luego del ataque. Foto: Archivo

Se complicó la situación del policía que mató a un joven porque se descubrió que la víctima no había intentado robar su vehículo.

Una nueva prueba científica le permitió a la fiscalía separar a Facundo Guiñez como presunto autor de un delito contra la propiedad.

La pericia determinó que no hay huellas de la víctima en el automóvil del policía acusado Pablo Pallero. El resultado fue similar al que arrojó el frente del estéreo que se encontró al lado del cuerpo.

La fiscal jefe de Zapala, Sandra González Taboada, afirmó que el martes se reformularon los cargos, tras la modificación que cambió la teoría fáctica del hecho.

Pallero está acusado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por efectuar disparos de arma de fuego a Guiñez. Pablo Pallero sigue detenido con prisión preventiva en Zapala.

El hecho ocurrió el viernes 30 de agosto durante la madrugada. En un primer momento se dijo que Guiñez le había robado el estéreo del auto a Pallero. La versión fue descartada cuando no se encontraron huellas de la víctima.

La funcionaria del Ministerio Público Fiscal afirmó que se esperan los resultados de dos nuevas pericias: una microscopía electrónica, que determinará con exactitud la distancia entre el lugar donde se efectuó el disparo hasta el sitio donde ingresó el proyectil al cuerpo de la víctima. También se analiza una muestra de ADN proveniente de una mancha de sangre situada en una pared que estaba a más de 20 metros donde fue hallado el cuerpo de Guiñez.

La primera versión

Entre la 1.30 y la 1.51 de la madrugada del 30 de agosto, el policía estaba en su casa de 12 de julio al 1.200 cuando escuchó un ruido que podía provenir de la calle donde estaba estacionado su vehículo, un Fiat Palio.

En su primera versión contó que su perra comenzó a ladrar y supuso que alguien quería robar su vehículo porque tenía un nylon de protección en la ventana cuyo vidrio estaba roto.

Al salir contó que vio una persona dentro del auto por lo que fue a buscar el arma reglamentaria que tenía en su dormitorio, salió a la calle, y disparó por la espalda a la víctima cuanto se alejaba del lugar.

La víctima permaneció tirada en la calle por cinco horas sin recibir asistencia y se estima que falleció un par de horas después de recibir el disparo. El policía se presentó a trabajar ese mismo día y no informó sobre la persona que hirió.

Homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego son los cargos que se le formularon a Pallero quien permanece en prisión preventiva, en principio, hasta mediados de diciembre.


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