Una pena menor para un robo y secuestro resonante

Una peluquera, su hija y yerno, habían retenido a un matrimonio y robado dinero de cuentas bancarias. El fiscal acordó con la defensa una condena de 3 años.

Redacción

Por Redacción

JUDICIALES

Mirta Calfunao es una peluquera de esta ciudad que hasta el 4 de octubre pasado no había tenido problemas judiciales. Desde ese momento su vida cambió de manera precipitada. También la de su hija Cristina Hernández y su yerno Matías Martínez Hoffman. Todos protagonizaron un robo violento a una pareja de jubilados. Sin embargo, fueron detenidos en menos de tres horas.

El viernes, los tres imputados aceptaron su culpa y estuvieron de acuerdo con la pena de 3 años de prisión efectiva que les propuso el Fiscal de Cámara Carlos López, quien cambió la calificación del hecho que se les atribuyó, con el consentimiento del defensor oficial Gerardo Balog.

Para López los tres cometieron el delito de privación ilegítima de la libertad de Ricardo Abel Sánchez y de su esposa Mercedes Cristina Sosa, agravada por la violencia que ejercieron, y el robo agravado por el uso de arma de fuego, cuya aptitud para el disparo no se demostró, explicaron fuentes judiciales.

Los tres debían enfrentar un juicio imputados, según la requisitoria de elevación a juicio, por el delito de privación ilegítima de la libertad agravada por la participación de tres personas. El Código Penal impone una escala penal que va desde los 10 hasta los 25 años de prisión a las personas que cometen ese delito.

Pero con el cambio de calificación, la pena es mucho menor. Como los tres no tenían antecedentes penales, si los jueces de la Cámara Criminal Primera homologan el acuerdo, podrán acceder en los próximos días al beneficio de la libertad condicional porque cumplirán 8 meses de prisión.

El hecho ocurrió la mañana del 4 de octubre pasado, cuando los imputados a bordo de un Renault Clio interceptaron a Sánchez y como todos se conocían porque había una relación comercial, le ofrecieron trasladarlo. Cuando Sánchez subió al auto lo amenazaron con un arma de fuego y le exigieron el pago de una deuda, confiaron fuentes judiciales. Luego, fueron a dos cajeros automáticos y obligaron a Sánchez a efectuar una transferencia bancaria a la cuenta de uno de los imputados.

Después, sorprendieron a Sosa en su vivienda y Hernández y Martínez Hoffman trasladaron a la mujer hasta el Banco Nación para retirar más dinero. Allí, Sosa avisó a un policía y todos quedaron detenidos.

DeBariloche


Temas

Bariloche

JUDICIALES

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora