Vecinos de Confluencia viven atemorizados
Reclaman que el Estado intervenga en forma urgente.
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NEUQUÉN (AN).- Vecinos del barrio Confluencia viven atemorizados mientras la policía, el gobierno provincial y municipal no se deciden a realizar una intervención seria en el sector Los Pumas, donde dos grupos familiares mantienen una disputa territorial que en lo que va del año ya lleva tres muertes. Miguel Vilurón (20) falleció la madrugada del sábado 16 de marzo de 2013 al recibir un disparo en la cabeza en el sector conocido como “ex-Despo” del barrio Confluencia. El 2 de junio José Morales (34) fue asesinado de un balazo a cien metros de la Comisaría 19ª. El homicidio sería una secuela del asesinato de Vilurón y el único detenido que hubo también quedó vinculado al crimen del comerciante Julio Alberto Piutrin (67) que fue ejecutado durante una tentativa de robo. El crimen de Morales provocó que un grupo de vecinos tomara, el 12 de junio pasado, un colectivo para exigir la presencia de un fiscal al que le manifestaron estar cansados de los constantes tiroteos y del negligente accionar de la policía de la comisaría 19 que no patrullaba para evitar que estos grupos antagónicos le apedrearan la comisaría. El reclamo tranquilizó tímidamente los ánimos en la barriada que durante un par de semanas fue recorrida por camiones blindados. Dos meses después, la noche del jueves 29 de agosto, murió José Oyarzo Lara (41) al ser alcanzado por dos proyectiles de distinto calibre en la cabeza y el tórax. Los investigadores confiaron que el crimen está relacionado con el de Vilurón, ya que Oyarzo había estado detenido por ese homicidio pero había salido en libertad. En medio de tanta violencia vecinos relataron a “Río Negro”, bajo absoluta reserva, cómo pasan los días. “A las 18 ya estamos todos en casa y evitamos salir. Si hay que ir a comprar algo para el lado de la comisaría no vamos ni locos”, confió una mujer. Sucede que la comisaría está ubicada en Paimún y Las Grutas, una cuadra hacia el norte reside una de las familias en pugna y una cuadra hacia el sur el otro grupo familiar. “La costumbre acá en el barrio es que si escuchas tiros te vas a las habitaciones del fondo y nadie sale a ver nada hasta que llega la policía”, relató otro vecino del sector. “Como se han enfrentado en distintos horarios, hasta salir a tomarse el colectivo es algo arriesgado. Muchos esperamos en nuestras casas hasta que lo vemos venir y ahí salimos rápido al cruce”, explicó otra mujer del barrio. Lo que todos manifestaron en común es que “la casa nunca hay que dejarla sola porque sino te la desmantelan”, sentenciaron con mucho penar las personas consultadas. La fiscal Gloria Lucero, a cargo de la investigación del último homicidio, también se manifestó preocupada por la situación que se vive en dicha barriada.
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