Vecinos de Sierra Grande le dicen no a un cabaret

El local se clausuró porque trabajaba una menor

Por Redacción

SIERRA GRANDE (ASG).- Los vecinos del barrio Centro están alarmados ante la posibilidad que vuelva a abrir una whiskería de donde hace pocos días en un procedimiento el Juez Carlos Reussi encontró a una menor que ejercería la prostitución.

Son vecinos de la Calle 5, que piden que las autoridades municipales revean la posible habilitación y por ende la reapertura de un local nocturno.

Los vecinos, que llaman al local como una «casa pública y prostíbulo» opinaron que el lugar donde se encuentra no es la zona más adecuada porque se encuentra en el radio céntrico.

Además expresan y enumeran un sinnúmero de problemas que tuvieron que soportar mientras este lugar estuvo habilitado, antes de ser clausurado por la Justicia. Entre los puntos que cuestionan, enumeran que hay ruidos molestos hasta altas horas de la madrugada y en varias oportunidades hasta las 8 de la mañana.

Generan disturbios, como por ejemplo, personas alcoholizadas, peleas, gritos entre los clientes y las prostitutas, bocinazos y música a alto volumen, explicitan en la nota. También se quejan porque en más de una oportunidad han tenido que soportar en los paredones, jardines y veredas con vómito, orina, bebidas. Además en la calle se encuentran bolsas rotas que contienen preservativos y otros residuos propios del lugar.

Los vecinos opinaron que este tipo de lugares deben estar alejados de los centros urbanos, «como están en otras ciudades».

En virtud de la posibilidad que el local sea habilitado en poco tiempo una treintena de vecinos del sector elevaron su preocupación al intendente Nelson Iribarren y a la defensora del Pueblo, Ana Piccinini.

Desde Inspección Municipal, el responsable del área Fabián Aragolaza señaló que sólo hubo algunas consultas, pero por el momento no hay nada que encamine a una habilitación de ese local.

Recordó el funcionario que primero la Justicia debe autorizar el uso del local y después los interesados se deben ajustar a los requisitos para una apertura. Aragolaza opinó además que las ordenanzas vigentes son obsoletas, limitan los controles y que las exigencias deben ser diferentes.

A mediados del mes de marzo en un operativo que encabezó el Juez Carlos Reussi de Viedma se encontró a una menor de 15 años edad, de origen paraguayo que ejercería la prostitución en ese lugar, donde vivía en una precaria pieza, separada del local.


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