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Verani convocó a la reorganización del radicalismo



BUENOS AIRES (ABA).- No ocultó su buen humor ni un brote profundo de pena por el mal estado de salud de Raúl Alfonsín. "Al radicalismo le falta liderazgo, pero sigue teniendo la fe de las bases. Lo que está demostrado es que aquí fracasaron todas las alianzas, hasta la nuestra. Para mí lo de (Julio) Cobos no es un paso decisivo en el partido. No hay que cantar victoria. No hay que ser pajarones. La presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) es inteligente. El gobierno no perdió nada, perdió tiempo, y tiene que buscar una solución hoy, mañana o pasado". Estas fueron algunas de las definiciones que el senador Pablo Verani hizo horas después de la histórica jornada en la que votó junto con los que hicieron caer la polémica resolución 125 sobre retenciones móviles, contra la opinión de su "amigo", el gobernador Miguel Saiz.

-¿Cómo evalúa el resultado de una votación en que tantos se le animaron al kirchnerismo?

-Yo fui uno de los primeros que expuse mis diferencias. Muchos radicales esperaron un mes y medio para hablar y hubo algunos como (Horacio) Lores, un caballerazo, una buena persona, que se pronunciaron cuando notaron que el "No" empezaba a cobrar fuerza.

-¿Esto servirá en el radicalismo para barajar y dar de nuevo?

-Puede ser si quienes conducen la UCR plantan un partido grande y no un sello chiquito.

-¿Lo dice por Gerardo Morales, quien insistió en defender expulsiones y suspensiones?

-Y bueno, él es el presidente del partido. No tendría que poner condiciones para reagrupar al partido. A él no le pusieron condiciones cuando se asoció con (Roberto) Lavagna, que se fue con el peronismo de vuelta. Y hasta le cantaron la "marcha" el día antes de la Convención de Rosario. El radicalismo tiene la fe de las bases. En la última elección, desperdigados, conseguimos 3 millones de votos. La dirigencia no hace otra cosa que instarlos a que no le den más bolilla al radicalismo y ellos permanecen en sus filas. Hay que liderar. Falta aun un liderazgo.

-¿Julio Cobos?

-¿Usted quiere le escriba la nota? Lo de Cobos no es un paso decisivo para la reorganización del radicalismo. No se puede por un hecho, por más importante que sea, transmitir esa idea. No se puede afirmar que perdió el gobierno. El gobierno no perdió nada. Perdió tiempo. Ahora debe reconocer que no anduvo lo que propuso y buscar otra solución ¿Cuándo lo hará? Hoy, mañana o pasado mañana. Los radicales en tanto tenemos que andar y reencaminarnos en base a la racionalidad. Para eso los dirigentes tenemos que tener dos dedos de frente.

-La pelota está en la cancha de la UCR ¿Qué haría usted?

-Llamo a todos. Todos adentro. Llamo a una comisión de enlace. Dejemos que sigan Morales y (Ernesto) Sanz y lleguemos a las elecciones de 2009, que no son traumáticas y entonces veamos como nos podemos unir. Hoy yo estoy suspendido, pero guarda. Si la Junta de Disciplina o la Comisión de Ética, en la que están Hipólito Solari Yrigoyen y Elba Roulet, rechazaron la expulsión y suspensión de (Fernando) De la Rúa, lo mío tiene un motivo menor. Creo que todo lo que nos está pasando es provisorio.

-Sin embargo, Morales se mostró intransigente con Cobos, al que se expulsó...

-Creo que Cobos armó otro partido. Uno provincial. Y se le va a hacer difícil insertarse en un radicalismo opositor cuando está dentro de la fórmula de este gobierno y tiene que alinearse diariamente con la Presidenta. No le será fácil. Yo generalizo: al radicalismo se le amplió el horizonte. Hay que llamar a todos y radicalizarlos, porque fracasaron todas las alianzas, la que se hizo con (Elisa) Carrió y con Lavagna. Tampoco es exitosa la nuestra. Y Cobos, por su lado, discrepó con la presidenta en un punto concreto. Y nosotros hemos sido coherentes en este asunto, que no estaba en el acuerdo programático...¡Nadie imaginaba este despelote!

-Pero vino...Y usted desobedeció al gobernador Miguel Saiz, un radical K...

-¡Y cómo vino! Con Miguel tenemos diferencias absolutamente respetadas y consentidas. Por sobre todo, somos amigos. El no me ordenó nada. Me dio su opinión, y yo le puse la renuncia a la senaduría a su disposición si creía que le estaba afectando al gobernabilidad, el lunes al mediodía. me dijo que no. Claro, no hubiese renunciado el miércoles por la noche ¡Ni loco! No hubiese tolerado que dijeran: ¡Este cagón se fue!

-¿Entonces, Cobos tendría que renunciar a la vicepresidencia?

-No le digo lo que tiene que hacer. Ya dijo que se va a quedar con sus discrepancias. Como decía (el fallecido Antonio) Tróccoli: ¡no hay que dar por el pito, más de lo que el pito vale! Además, la Concertación sigue. No veo por qué deba romperse. Hay un camino acordado. Si no se sigue no será por nuestra culpa. Es como si me preguntase si tiene que seguir el PJ. Claro que sí. Y eso que el peronismo quedó más resentido, pues más diputados y senadores se le opusieron a Kirchner.

-¿Entonces sigue la alianza de un sector del radicalismo que usted integra con el gobierno de Cristina?

-La presidenta es inteligente y sabe ver la realidad. No le puede dar más valor del que tiene todo este conflicto. Tenía un proyecto por una resolución ministerial y lo mandó dilucidar al Congreso...

-No puede desconocer la defensa a capa y espada que hizo de las retenciones el titular del PJ, Néstor Kirchner...

-Se armó un tremendo lío, pero la decisión pasó al Congreso y este dijo no, por un margen muy ajustado. Porque, ojo, el gobierno tuvo un gran apoyo. No hay que ser pajarones ni tomar esto como una victoria. Fue como un empate y definición por penales, donde hay puntería y suerte

-¿Qué opina del trato que Miguel Pichetto le dispensó a Cobos, señalándolo como un Judas?

-Es comprensible el discurso de Pichetto. No se olvide que tuvo deserciones impensadas en el mismo Justicialismo. Tuvo 10 o 12 en contra, un tercio del propio bloque ¡Siempre hay algún librepensador, pero no tantos! ¡Hay que ser realistas!

ARNALDO PAGANETTI

arnaldopaganetti@rionegro.com.ar


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