Verani no logró acercar posiciones en Bariloche

El MUP descartó volver a sumarse al gobierno de Feudal.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El gobernador Pablo Verani no consiguió ayer que el intendente Atilio Feudal acerque posiciones con la conducción del MUP, que descartó sumarse nuevamente al Ejecutivo municipal.

Las reuniones se sucedieron a lo largo de todo el día y hubo reprimendas fuertes del gobernador para “las actitudes de soberbia” que impiden el acuerdo. Pero en público nadie se dio por aludido.

De todos modos las partes salieron a decir que “la Alianza no está rota”, si bien a futuro el trabajo conjunto entre radicales y mupistas quedará limitado al Concejo Deliberante.

Verani mantuvo a la mañana un encuentro ampliado con la Alianza local y allí planteó una vez más la necesidad de mantener viva la coalición. La insistencia en esa palabra causa escozor en las huestes de Feudal, que la perciben como una presión para crear un poder paralelo en manos del MUP.

Varios de los participantes del cónclave dijeron que Verani no hizo nombres, pero se mostró enérgico y hasta disgustado. “Pablo dijo que con o sin la incorporación del MUP al Ejecutivo urge tomar medidas de fondo para recuperar económica y financieramente al municipio. Si no, en 60 días esto se desbarranca”, describió uno de los dirigentes.

Consciente de la gravedad de la encrucijada, Feudal escuchó en silencio y no esgrimió excusa alguna. Nadie discute que la viabilidad del municipio está en juego y que ya no habrá nuevas oportunidades.

El déficit sigue siendo superior a los 300 mil pesos mensuales, la recaudación de tasas no despega del 30 % en promedio y siguen demoradas las medidas de ahorro y saneamiento dispuestas en la Emergencia Económica.

El problema del intendente es que carece de plafón político para gobernar solo, ya que su estilo autocrático y su falta de ideas es cuestionada no sólo desde el MUP sino desde amplios sectores de su propio partido.

A pesar del crítico cuadro, Verani se cuidó de ejercer una presión demesurada. Apenas reclamó una y otra vez “medidas correctivas” y voluntad para “olvidar los enfrentamientos”.

Puso como ejemplo su gobierno “donde hay muchos cargos en manos del Frepaso y el diálogo es permanente”, para advertir luego con algún mal humor que las dirigencias locales de la UCR y el MUP serán responsables de las consecuencias de la ruptura.

Aún así, dio la impresión de que muchos desviaron la mirada e interpretaron que el reto iba para la otra parte. “Eso no es así, todos tenemos algo de culpa”, asumió el concejal oficialista Marcelo Cascón.

Reconoció que en los 14 meses de gobierno “se hicieron muchas cosas mal” y ya es tiempo de comenzar a aplicar el ajuste planteado en la emergencia. Otro dirigente radical afirmó que “la crisis es terminal” y no habrá salida sin un recorte drástico del personal contratado y de otros gastos operativos.

Por la tarde el gobernador se reunió a solas con Leonardo De Ferrariis, quien ya había participado el jueves de una cena partidaria en Adeful. El principal referente del MUP reafirmó su convicción aliancista y aseguró que Verani expuso lineamientos pero manteniéndose “por arriba” del problema local.

El punto central del desacuerdo son las atribuciones que el partido de De Ferrariis pretendía para la secretaría “de la función pública”, que debería crearse por ordenanza.

El MUP aspiraba a que ese funcionario sólo pudiera ser removido con acuerdo del Concejo y que tuviera el control directo de todas las resoluciones emitidas por el Ejecutivo. Feudal no aceptó ceder tanto espacio y allí se estancó la negociación.

En la UCR admiten que el reclamo del MUP es desmedido pero hasta cierto punto lo justifican porque “es lógico que quieran asegurarse de que Feudal no se va a cortar solo otra vez”.

El entredicto está matizado también por la interna radical, ya que si bien los rojos y blancos pugnan por hacer cumplir los designios de Verani y encolumnar a Feudal, los referentes de la lista Azul (entre ellos Daniel Agostino y Ricardo Spoturno) cuestionan lisa y llanamente la continuidad de la Alianza.

Una agenda cargada

En su maratón de actos de gobierno en esta ciudad, Verani visitó ayer la escuela provincial de Hotelería y entregó equipamiento en el hospital zonal. En un improvisado discurso, ante médicos y enfermeras, prometió continuar con el reequipamiento y la modernización de sus instalaciones.

Verani desmintió terminantemente las versiones que indicaban que el hospital sería “privatizado” o que sus servicios puedan ser “tercerizados”. “El gobierno va a garantizar la salud como lo vino haciendo hasta ahora”, dijo.

Verani se reunió también con autoridades del Ente Mixto de Promoción Turística (Emprotur), que expusieron sus penurias por la abultada acreencia que mantienen con el municipio.

Luego el gobernador almorzó en un restaurante céntrico con empresarios hoteleros matizó la tarde con numerosas audiencias, entrega de subsidios y reuniones políticas. También escuchó en una ronda de consultas a los concejales de todos los bloques, donde fue tema excluyente el ahogo económico municipal.

Allegados al gobernador aseguraron que en adelante visitará Bariloche al menos una vez por mes, para compensar en parte la ausencia prolongada a causa del frío durante el tratamiento oncológico al que es sometido. (AB)


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