“Vida o muerte”

Por Redacción

¡Oh, cuántas veces la lámpara de los impíos es apagada, y viene sobre ellos su quebranto, y Dios en su ira les reparte dolores! Serán como la paja delante del viento y como el tamo que arrebata el torbellino (Job 1:18). Y digo esto por nuestros actuales gobernantes que roban y se enriquecen, que hablan de la centralidad del Estado ignorando que en estos tiempos de democracia en el centro está el pueblo y que el Estado debe estar al servicio del pueblo y no al revés. Pero nos movemos en el mundo del revés, ¿recuerdan? San Pablo también aconsejó que oráramos por nuestras autoridades (y es necesario) y dijo que cualquier autoridad viene de Dios, lo que creo cierto, pero no olvidemos que en las repúblicas democráticas –en última instancia– la autoridad emana y descansa en el pueblo. Entonces es justo y necesario que los que creemos por el pueblo oremos y que sus gobernantes y el aparato estatal lo sirvan humildemente para hacerse grandes. Ningún gobierno de turno puede creerse dueño del Estado, ni cooptarlo, invadirlo, vaciarlo, ni apropiarse de sus bienes, porque el Estado es una construcción social que también pertenece al pueblo. Por fin, ciudadanos y gobierno deben respetar las leyes legítimamente instituidas por sus representantes elegidos que deben escuchar sus peticiones. Mientras tanto, ¡habla humanidad! Que Dios escucha… Alberto Félix Suertegaray DNI 14.169.481 Roca

Alberto Félix Suertegaray DNI 14.169.481 Roca