Volar es cada vez más seguro

Por Redacción

Las estadísticas lo confirman: volar es cada vez más seguro, pese a que el número de pasajeros transportados aumenta año a año. El año pasado volaron –en todo el mundo– nada menos que unos 2.900 millones de pasajeros. En el 2012, según Aviation Safety Network, una organización que informa on-line sobre accidentes e incidentes aéreos, la cifra de siniestros ha sido la más baja desde la década de los 60: tan sólo 22 accidentes aéreos fatales en el mundo. Ese total incluye los vuelos comerciales de pasajeros y los de carga. En rigor, sólo diez accidentes tuvieron que ver con vuelos regulares comerciales de pasajeros y nada más que tres fueron protagonizados por aviones construidos en Occidente. Los aviones rusos (especialmente los turbo-prop) tuvieron un promedio de accidentes algo más alto. De todas maneras, esto supone que se ha producido apenas un accidente por cada 2,5 millones de vuelos. Si nos referimos exclusivamente a los accidentes de los aviones que han sido fabricados en Occidente, la cifra es aún menor: tan sólo uno cada diez millones de vuelos. Esto supone que se han producido seis siniestros menos que en el 2011. El promedio de la década, cabe apuntar, es de 34 por año. En Estados Unidos, el país con mayor densidad aérea, el último accidente fatal se registró en el 2009 en la ciudad de Buffalo, Estado de Nueva York, donde en medio de una fuerte tormenta cayó un avión propulsado por turbohélices y cincuenta personas perdieron la vida. Lo cierto es que nuestros aviones son cada vez más confiables, los pilotos están mejor entrenados, los controladores aéreos han optimizado sus equipos y su enormemente importante labor y los imprescindibles controles reglamentarios e inspecciones que se practican a las líneas aéreas parecen ser más efectivos. Buenas noticias, entonces. (*) Analista del Grupo Agenda Internacional

Gustavo Chopitea (*)