Volver a aprender a leer y escribir, una alternativa contra el fracaso escolar

Por Redacción

NEUQUEN (AN).- Nuevas teorías modernas en materia educativa sostienen que leer y escribir son prácticas que deben enseñarse y aprenderse a lo largo de los tres niveles de la escolaridad y no tan sólo en la escuela primaria. Esta tendencia se constituiría en una alternativa viable para evitar el fracaso escolar y la deserción en los primeros años de la universidad.

Así lo explicó Paula Carlino, investigadora del CONICET en el Instituto de Lingüística de la Universidad de Buenos Aires, en el marco del Programa de Mejoramiento de la Calidad Educativa y Retención Estudiantil, implementado por la UNC y cinco escuelas medias de Neuquén.

La propuesta que trabajó Carlino el viernes pasado en el inicio de las jornadas, con docentes de las escuelas secundarias, cuestiona la antigua tendencia a creer que la lectura y la escritura se aprenden sólo en el transcurso de la enseñanza primaria formal, sino que es un proceso que requiere un rea

prendizaje en cada uno de los niveles posteriores.

«No se lee y se escribe de la misma manera en historia del secundario que en la misma materia de la universidad. La lectura y la escritura no son técnicas generales que se aprenden al comienzo de la escolaridad y que después se pueden transferir y aplicar en los otros niveles. No alcanza con que el alumno haya aprendido a leer y escribir en la primaria para que sepa leer y escribir como se espera que lo haga en la secundaria o en la universidad. Sino que tiene que reaprender y ampliar los aprendizajes a lo largo de toda la escolaridad y a lo ancho de todas las materias», explicó la especialista en Lingüística.

Frente a este atraso en la concepción de las prácticas de lectura y escritura, comienzan a aparecer en los estudiantes problemas de aprendizaje como la dificultad para interpretar consignas simples, para la lectura interpretativa de un texto y la imposibilidad de construir escritos simples con coherencia y cohesión textual. Estas falencias influyen, aunque no con exclusividad, en el fracaso escolar y la deserción, sobre todo en los primeros años de la ense

ñanza universitaria.

«Tampoco se lee y se escribe de la misma manera en historia que en geografía. Hay distintas formas de leer según las distintas comunidades lectoras y según las distintas disciplinas. Las diferencias están determinadas en los propósitos de lectura, cada disciplina estructura el conocimiento de manera diferente. Un lector que lee un texto de anatomía va a tener que hacer con ese texto algo distinto a lo que hace una persona que lee historia o psicología, porque el conocimiento en ambos textos está estructurado de manera diferente, pretende cosas distintas. Por lo tanto, las operaciones cognitivas que tiene que hacer el lector son distintas», explicó la investigadora.

El desafío que planteó Carlino ante los docentes neuquinos que participaron de la primer reunión del programa, es desmitificar las antiguas teorías, replantear un nuevo modelo de enseñanza aprendizaje e instruir sobre los proceso de lectura y escritura, en todas las áreas curriculares y en todos los niveles educativos.


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