Vuelos de bautismo y piruetas en el cielo allense

La primera jornada del tradicional festival aéreo cautivó a todos. Además de las acrobacias los más chicos se animaron al primer viaje. Hoy es el cierre.



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Acrobacias. Las piruetas en el aire son la principal atracción. (Foto: florencia salto )

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El primer viaje. Muchos niños de entre 6 y 10 años ayer tuvieron su vuelo de bautismo.

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Con los ojos bien abiertos y la sonrisa dibujada: así bajaban todos los chicos luego del vuelo bautismo. Como cada año, Allen vivió a pleno la primera jornada del Festival Aéreo (esta es la vigésima edición) que continuará hoy.

Mientras que en la pista principal las piruetas de reconocidos pilotos cautivaban la atención de los presentes, a pocos metros de allí muchas personas, especialmente niños, tenían su vuelo de bautismo. Es uno de los grandes atractivos, junto con la exhibición profesional de las avionetas y los paracaidistas. Desde la organización aseguran que son 450 personas por año aproximadamente las que se animan a subir por primera vez a una avioneta comandada por un piloto profesional.

El vuelo consta de unos 20 minutos de un viaje que se eleva hasta los 300 metros de altura, pasa por el río, la ciudad de Allen y vuelve al aeródromo. Luego se le entrega a cada persona un pequeño folleto como recuerdo del bautismo. “Estuvo muy bueno el viaje. Al principio no me animaba. Después me animé y me gustó mucho”, dijo Gustavo de 10 años que lo hizo junto a su padre. “Es muy recomendable, es un viaje muy tranquilo, placentero y para disfrutarlo, no hay que tener miedo”, expresó el padre del niño, también de nombre Gustavo.

Benjamín de apenas seis años fue uno de los más chicos en animarse a subir. Viajó junto con su madre y bajó con una alegría inmensa. “Estuvo buenísimo”, disparó mientras la timidez lo llevaba a los brazos de su madre.

Nehuen tiene ocho años recién cumplidos, es de Cipolletti y subió junto a su padre de 42. “Me gustó mucho. Cuando era chiquito siempre tuve muchas aviones de juguetes”.

Piruetas en el aire

Con un gran clima, apenas con un poco de viento, la primera jornada que siguió hasta la puesta del sol contó con cientos de personas que llegaron de todas partes para disfrutar de uno de los eventos aéreos más importantes de la región. “Es el más convocante y a nivel nacional debe estar entre los 10 mejores”, expresó uno de los responsables del club.

La atracción principal fueron las acrobacias de Jorge Malatini con su habitual performance que combina la mejor técnica y piruetas arriesgadas que dejaron a todos los boquiabiertos, especialmente los que van por primera vez. También dieron muestras de su destreza Sergio Marinhas, Dino Moline, Emanuel Cattozoo y el equipo RV Team Chile. El evento tiene mucho para ver y disfrutar. El Aeroclub de Allen está ubicado en la barda norte y se puede llegar por el acceso de la calle Piñeiro Sorondo.

“Es una experiencia muy placentera, muy tranquila y recomendable para todos, yo había volado y quería que mi hijo lo haga”,

contó Gustavo que viajó con su hijo de 10 años, quien tuvo su vuelo de bautismo.

“Tiene una adrenalina increíble”

Rodrigo Menger llegó de Brasil hace un año y medio. Vino por trabajo y se radicó en Cipolletti, rápidamente su pasión por los deportes extremos lo llevó al Aeroclub de Allen para comenzar con clases de paracaidismo. Ayer fue uno de los protagonistas en el 60º aniversario del club. “El club de paracaidismo es una gran familia. Hace un año inicié el curso y ahora estamos disfrutando”.

El primer salto lo dio hace un año e invita a todos que se animen a participar de una actividad “extrema” pero “muy segura”. “Que comiencen porque está buenísimo. Ese evento es una oportunidad muy importante para que la gente pueda disfrutar de la aviación y el paracaidismo. Aparte de deporte, esto es una familia”.

Rodrigo salta al menos dos veces por semana y detalló que antes del primer salto se necesita una capacitación teórica y comenzó “de a poco”. “El miedo está ahí, pero es muy seguro, es de lo mejor que hay. Tenemos dos paracaídas, es una actividad con mucho control”. Ante la consulta de por qué comenzó la actividad esbozó una gran sonrisa: “me encanta la adrenalina”. Además hubo otros tres paracaidistas.

“Hace un año empecé a saltar y lo recomiendo mucho. Llegué por trabajo y me encontré con una familia en el Aeroclub de Allen”.

Rodrigo, paracaidista que llegó de Brasil hace un año y medio a la región.

FLORENCIA SALTO

Datos

“Es una experiencia muy placentera, muy tranquila y recomendable para todos, yo había volado y quería que mi hijo lo haga”,
“Hace un año empecé a saltar y lo recomiendo mucho. Llegué por trabajo y me encontré con una familia en el Aeroclub de Allen”.

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