“Y Prefectura, ¿dónde está?”
Señor Omar Bertoldi: con sorpresa y estupor escuché en varios medios radiales y televisivos y finalmente leí en el diario “Río Negro” su experiencia en una salida de pesca. ¿Realmente cree usted que lo que más debería estar lamentando hoy es la pérdida de la embarcación? ¿No pensó por un instante que por una evidente negligencia e irresponsabilidad de su parte (porque, seamos claros, ese tipo de rodados no se “pierden” inesperadamente) podría estar sufriendo la culpa de cargar con un accidente provocado por usted? Realmente eso me sorprendió. Y agradezco no haber estado en esa ruta en ese momento, detrás suyo, junto a mi señora embarazada y mi hijo de dos años y medio. Otra cuestión que me llamó la atención fue la aclaración que hizo respecto a que “el que la encuentre no va a tener problemas para comercializarla o hacerla suya”. Le comento mi sorpresa: una lancha con las características de las que estamos hablando se registra, y no sólo la embarcación en sí, sino también el motor. Por ende, tras la afirmación que hace usted yo me pregunto: ¿no estaba a su nombre? ¿Los papeles de los que habla estaban en blanco? En ese caso, ¿por qué? ¿Por qué no registró un bien que debe asentarse a nombre de su verdadero dueño? Y lo que es peor: ¿Prefectura no controló cuando salió a pescar la documentación? En este caso doy gracias por no haber sido la persona que le vendió la embarcación, porque de haber habido un accidente hoy estaría acarreando la responsabilidad civil. En síntesis, señor Bertoldi, por favor, le repito, agradezca no haber provocado un accidente. Y, para la próxima: si va a enganchar una embarcación, hágalo como corresponde, por el bien suyo y el de todos, y tenga los papeles en regla, así ni usted, ni el resto de los que transitamos las rutas argentinas y las aguas cordilleranas tenemos algo que lamentar. Se lo dice un pescador con mosca, pero que antes de ser pescador es timonel de embarcación. Hernán Gualazzi, DNI 28.799.365 Neuquén
Hernán Gualazzi, DNI 28.799.365 Neuquén
Señor Omar Bertoldi: con sorpresa y estupor escuché en varios medios radiales y televisivos y finalmente leí en el diario “Río Negro” su experiencia en una salida de pesca. ¿Realmente cree usted que lo que más debería estar lamentando hoy es la pérdida de la embarcación? ¿No pensó por un instante que por una evidente negligencia e irresponsabilidad de su parte (porque, seamos claros, ese tipo de rodados no se “pierden” inesperadamente) podría estar sufriendo la culpa de cargar con un accidente provocado por usted? Realmente eso me sorprendió. Y agradezco no haber estado en esa ruta en ese momento, detrás suyo, junto a mi señora embarazada y mi hijo de dos años y medio. Otra cuestión que me llamó la atención fue la aclaración que hizo respecto a que “el que la encuentre no va a tener problemas para comercializarla o hacerla suya”. Le comento mi sorpresa: una lancha con las características de las que estamos hablando se registra, y no sólo la embarcación en sí, sino también el motor. Por ende, tras la afirmación que hace usted yo me pregunto: ¿no estaba a su nombre? ¿Los papeles de los que habla estaban en blanco? En ese caso, ¿por qué? ¿Por qué no registró un bien que debe asentarse a nombre de su verdadero dueño? Y lo que es peor: ¿Prefectura no controló cuando salió a pescar la documentación? En este caso doy gracias por no haber sido la persona que le vendió la embarcación, porque de haber habido un accidente hoy estaría acarreando la responsabilidad civil. En síntesis, señor Bertoldi, por favor, le repito, agradezca no haber provocado un accidente. Y, para la próxima: si va a enganchar una embarcación, hágalo como corresponde, por el bien suyo y el de todos, y tenga los papeles en regla, así ni usted, ni el resto de los que transitamos las rutas argentinas y las aguas cordilleranas tenemos algo que lamentar. Se lo dice un pescador con mosca, pero que antes de ser pescador es timonel de embarcación. Hernán Gualazzi, DNI 28.799.365 Neuquén
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