Zannini, el estratega de “K”

Es el funcionario que pasa más horas al lado del presidente. Por sus manos pasan todos los proyectos delicados. Redactó los decretos de necesidad y urgencia y los discursos presidenciales. Se forjó como polinfuncionario de Kirchner en Santa Cruz. asa



BUENOS AIRES (ABA).- Siempre está. El secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, es el funcionario que más hora pasa por día junto al Presidente. Kirchner no toma ninguna decisión de trascendencia sin antes consultarlo.

Zannini es de los pocos que suelen tomarse el helicóptero presidencial para almorzar en la Quinta de Olivos, un lugar de la más estricta intimidad pingüina. Como Secretario Legal y Técnico, es el encargado de redactar los decretos presidenciales, la herramienta preferida de Kirchner para gobernar: en sus dos años de gestión firmó 166 decretos, de los cuales 103 fueron de necesidad y urgencia. El último decreto de relevancia redactado por Zannini fue el 527/05, que prorrogó por 10 años más las licencias de radio y televisión.

Zannini también es el cerebro detrás de las estrategias políticas oficiales: el discurso progresista, el rediseño de la Corte, las purgas militares, la ahora suspendida transversalidad, la impugnación de las Leyes del Perdón. Es quien le escribe los discursos a Kirchner.

Por sus manos pasan todos los temas delicados, como las leyes secretas. En un expediente judicial, Zannini defendió la necesidad del secreto como instrumento del Estado, a pesar de la polémica que desataron las leyes reservadas, que permitieron el pago de sobresueldos. También es el encargado de enviar los pliegos de los nuevos jueces al Consejo de la Magistratura. Algunos magistrados lo acusan de retrasar esos expedientes por cuestiones políticas.

El ex secretario de Se

guridad, Norberto Quantín, denunció que Zannini “cajoneó” el Plan Estratégico de Seguridad ideado por el ex ministro Gustavo Beliz: “En Legal y Técnica eran la gran traba, ahí quedaban retrasados los proyectos más cuestionados”, explicó al diario La Nación.

Zannini nació en Villa Nueva, donde aún vive su madre y su hermano Héctor. Estudió Derecho en la Universidad de Córdoba. Su hermano Héctor recordó que “Carlos es desde chico un apasionado de la política. Mi madre trabajaba limpiando ropa ajena para pagarle los estudios”.

En la Facultad militó en la Vanguardia Comunista, cosa de la que hoy reniega. Durante la dictadura cayó preso por consecuencia de su militancia en el centro de estudiantes.

Zannini dejó Villa Nueva en el año 1984, y partió a Río Gallegos donde un amigo le había conseguido trabajo. Allí conoció al ahora Presidente, que por ese entonces era un desconocido abogado de Santa Cruz. Nunca más se separaron. Zannini fue asesor de Kirchner en la intendencia de Río Gallegos, luego su ministro de gobierno y diputado provincial.

En el 2001 fue designado Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz. En esa época Kirchner hizo lo que tanto le criticó a su enemigo Carlos Menem: postuló en la Corte a un amigo suyo de toda la vida. Zannini desoyó las críticas e igual asumió. Uno de los juristas que se había proclamado en contra de su designación fue Raúl Zaffaroni.

Su cercanía e influencia sobre Kirchner genera recelos en el gobierno. Sobre todo en el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con quien Zannini se lleva mal. En privado, lo llama “Radio 10”, “porque es porteño y de derecha”. Fernández se aguanta los embates porque es consciente de que el secretario Legal y Técnico es el hombre de máxima confianza de Kirchner y, sobre todo, de su mujer, Cristina. Tiene un despacho pegado al del Presidente y Kirchner lo llama a cada rato y por cualquier cosa: “Gordo, vení”. Y Zannini va, y nunca le falla.

Nicolás Wiñazki


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