12 años por robar y usar una plancha como arma

Las víctimas fueron cuatro mujeres en una vivienda del barrio El Manzanar de Cipolletti. La dueña de casa descubrió a uno de los autores y aportó la evidencia clave para condenarlo.

Por Redacción

Florencia Salto

CIPOLLETTI (AC).- Ignacio Valdivia fue condenado ayer a 12 años de prisión por el violento asalto que ocurrió el año pasado en el barrio El Manzanar. En realidad el robo fue cometido por una banda de seis delincuentes pero sólo él pudo ser detenido gracias a que una de las víctimas reconoció su voz en un comercio de Cipolletti. En la sentencia se consignó que el acusado “fue reconocido por todas las víctimas sin ofrecer lugar a la duda”. “Como dijo la Fiscalía de Cámara, nada indica que se trate de tres víctimas confabuladas para perjudicarlo. Resultó ser Valdivia el sujeto que utilizó la plancha y amedrentó a las mujeres”, dice el fallo. Al momento de definir el monto de la pena, en el marco de una escala penal de 5 a 15 años de prisión, la Cámara Primera se acercó a la máxima por “la naturaleza y consecuencia de los hechos, el número de personas que invadió el domicilio, el daño causado, la prolongación en el tiempo (estuvieron en la casa más de una hora), el hecho de que las víctimas eran vulnerables (todas mujeres) y la fuerza innecesaria (la utilización de objetos contundentes y de la plancha caliente como un arma impropia)”. El asalto ocurrió el 14 de abril del año pasado en una casa del barrio El Manzanar, uno de los sectores de mayor poder adquisitivo de Cipolletti. Los delincuentes ingresaron tras romper la puerta principal e inmovilizaron a la propietaria y a su hija de 16 años, que estaba durmiendo. Media hora después ingresaron, por la cochera, la empleada doméstica y otra adolescente de 17. Todas terminaron atadas de pies y manos en la planta alta. “Si no nos decís dónde está la caja fuerte vamos a secuestrar a esta pendeja”, le advirtieron a la mujer. Después la quemaron con una plancha, a ella y a la empleada. En el juicio la dueña de casa contó que, por ser psicóloga, trabaja mucho con la audición y que por eso pudo reconocer al imputado por su voz. Lo hizo en el comercio donde se desempeñaba en esa época. “Estaba envolviendo un regalo y lo escuché hablar por teléfono y me paralicé. Me temblaba todo, se me bajó la presión”, contó. Enseguida tomó los datos de la tarjeta con la que había pagado el sospechoso y buscó las grabaciones de la cámara de seguridad. Con esa información, la Brigada de Investigaciones detuvo a Valdivia. Al defenderse, el procesado dijo que el día del robo él estaba trabajando en una obra en Fernández Oro, pero su coartada no prosperó. Valdivia, de 31 años, llegó a juicio procesado y en prisión preventiva por el delito de “robo calificado por efracción y por ser cometido en poblado y en banda, agravado por el uso de armas”, que prevé penas de hasta 15 años. En los alegatos, el fiscal de cámara Gustavo Herrera y la asesora de menores Lilian Rodríguez solicitaron una condena de 12 años de prisión. El abogado de la querella, Martín Segovia, también acusó y pidió la misma pena. Claudio Romero, en cambio, reclamó la absolución de su cliente, interpuso una serie de nulidades y cuestionó el reconocimiento en rueda. El fallo condenatorio lo dictaron los jueces Álvaro Meynet, Alejandra Berenguer y Julio Sueldo.

Cipolletti


Exit mobile version