Los salmones del Petrohué

Pocos peces exigen tanto esfuerzo para capturarlos como los chinook. Crónica de 48 horas de pesca bestial al sur de Chile.

Por Redacción

#HAYPIQUE

MARIANO SRUR marianosrur@gmail.com

Pesqué los salmones del Petrohue por primera vez el año pasado, en abril de 2013. Fue un torbellino de dos días, con muy mal tiempo, pero inolvidables por lo bestial de ese tipo de pesca. Los pescamos con mosca, anzuelo sin rebaba y equipo para línea 8. Además los devolvimos al agua para que pudieran desovar. Este año regresamos a pescarlos en febrero, y por suerte nos tocaron días muy buenos.

Esta variedad de salmones se conocen como Chinook. Nacen en el río pero luego de un corto tiempo emigran al mar donde alcanzan tamaños muy importantes, y luego de unos años retornan por única vez al río que los vio nacer para reproducirse y morir. Cuando hacen este regreso tienen que tener una cantidad importante de reservas energéticas, porque por un lado deben remontar kilómetros de aguas correntosas y además esperar el momento adecuado para el desove, que se da cuando llueve mucho y los tributarios del río crecen lo suficiente. Esto hace que sean peces realmente grandes.. La lucha puede durar fácilmente 40 minutos, ya que “no hay Chinook chico” según mi gran amigo Patricio Rondini.Gracias a él que pasa muchos (muchos!) días de la temporada pescando en el Petrohué, puedo ir a pescar y tener la efectividad que tengo. Publicó en su página de Facebook dos artículos fundamentales para este tipo de pesca, les recomiendo leerlos: ‘Pesca de Chinook con honor’ y ‘Método Rondini para pescar Chinooks’. En febrero de este año viajé con mi primo Gonzalo, un muy buen pescador al que le faltaba pescar con mosca uno de estos monstruos, ya que el mes previo los había pescado con señuelo en otro río chileno.

¿Cuál es la mejor época para ir? Entre mediados de febrero y mediados de abril. Los salmones aparecen en grandes cardúmenes, saltan cerca del bote, salpican, te asustan. Regalan un espectáculo tan inolvidable como su pesca.

En las fotos se ve la lucha y el resultado de la captura, el límite al que se lleva el equipo de pesca y la fuerza que tiene que hacer el pescador.. En cualquier momento se puede perder el pique.

Es muy cansador pescar un Chinook, pero luego de un rato la adicción por esta pesca vuelve, y hay que ir por más.

DATOS ÚTILES

A la región se llega a través del paso Cardenal Samoré. Hay que ir hasta Osorno y bajar al sur por la Ruta 5 (autopista) en dirección a Puerto Montt; 21 km antes está Puerto Varas, un lindo pueblito con infraestructura para hacer base a 50 km de la zona de pesca en el Petrohué, donde no hay camping organizado.

El tiempo puede cambiar repentinamente: son frecuentes las lluvias intensas y persistentes que bajan mucho la temperatura, pero puede haber días con sol y templados. El mejor momento para pescar los salmones es entre mediados de febrero y mediados de abril, cuando se concentran en grandes cardúmenes previo al desove. En Chile, febrero es temporada alta, pero los precios caen en marzo.

Otra opción es el pueblito Ensenada, también sobre el lago Llanquihue, con diversidad de alojamientos sobre la ruta.

En cuanto a la pesca, puede ser desde la costa, de vadeo o de embarcada. Una opción es pagar el acceso a la estancia Camanchaca, aunque 20 km aguas abajo se puede bajar al río en un acceso público. El Petrohué, de 36 km, nace en el lago Todos los Santos y desemboca en el Estuario de Reloncaví. Antes hay unos rápidos que no se advierten con la marea alta y que pueden ser peligrosos con la baja. Último dato: si alguien del grupo quiere apartarse de la pesca, Puerto Montt es una ciudad con todo lo necesario para pasarla bien.