Reclaman al FMI que le suba las tasas a la Argentina
Dura presión del Congreso de
A horas de que el gobierno evitará en forma angustiosa un default con el FMI, desde el frente externo llovieron nuevas presiones por la deuda, pero el ministro Lavagna las desestimó con displicencia: «de este tema no hablaré por varias semanas».
Primero fue el Congreso de Estados Unidos el que envió un duro mensaje al gobierno. Pidió al Fondo que suba las tasas de interés que le cobra a la Argentina.
El argumento se basó en el mayor riesgo de moratoria para los contribuyentes de Estados Unidos, el mayor accionista de la institución financiera.
Sin embargo, el gobierno argentino advirtió que cualquier alza de la tasa de interés «agravaría aún más la situación del país», donde la mitad de la gente vive en la pobreza.
En este marco, el diario norteamericano The Washington Post criticó el apoyo del gobierno de Estados Unidos y del Fondo a Kirchner, y advirtió que un largo regateo con los acreedores puede «alimentar el populismo nacionalista que amenaza la recuperación de Argentina».
También el titular del BID alertó que habrá presiones para que Argentina aumente su ahorro fiscal. Enrique Iglesias dijo que la determinación de la meta de superávit fiscal en 3 por ciento del Producto Bruto para este año, que algunos sectores en Washington juzgan como muy bajo, «será el gran debate de los próximos meses».
No obstante, Iglesias señaló que en las discusiones sobre el tema «nos estamos olvidando que (el valor absoluto de) ese tres por ciento está aumentando automáticamente con el crecimiento de la economía». «El debate está abierto», dijo el funcionario, y consideró que «un elemento muy importante a tener en cuenta» es «un PBI mucho mayor» que el registrado inmediatamente después de la crisis.
Al ser consultado Lavagna sobre el tema, aseguró que de la renegociación de la deuda prefiere no hablar durante varias semanas.
«De deuda nada, vamos a tomarnos unas cuantas semanas de tranquilidad y de descanso», dijo con una sonrisa, cuando un periodista le preguntó sobre el decreto de designación del Comité de Bancos que coordinarán la renegociación de deuda.
El gobierno se comprometió
ante el Fondo Monetario Internacional a sacar lo más rápido posible el decreto que designa a los bancos que actuarán en la reestructuración de deuda.
Esas entidades internacionales son Merril Lynch, Barclays y la Unión de Bancos Suizos.
Se estima que la semana próxima este decreto clave será publicado en el Boletín Oficial, con lo que se cumplirá una de las exigencias clave del Fondo.
«Prestan a insolventes»
En cuanto a las nuevas presiones desde EE. UU., el vicepresidente del Comité Económico Conjunto del Congreso, Jim Saxton, sostuvo en un comunicado que «la política del FMI de prestar miles de millones de dólares a un país insolvente que pide prestado a tasas de interés ubicadas actualmente a entre el 2 y el 4 por ciento no es sano financieramente, y no respeta la ley estadounidense».
En Argentina, «el riesgo de moratoria es real, y los Estados Unidos, como el mayor accionista del FMI, acarrearía la mayor carga en una moratoria». «Mayores riesgos a los fondos de los contribuyentes claramente reclaman el cobro de tasas de interés más altas en créditos de emergencia», afirmó el legislador, que defiende un proyecto de ley para que las contribuciones de Estados Unidos al FMI figuren en el presupuesto federal y sean sujetas a aprobación legislativa.
Por su parte, el embajador argentino en Washington, José Bordón, rechazó en una carta enviada al propio Saxton cualquier alza de las tasas de interés dado el buen desempeño económico del país el año pasado.
«Cualquier alza en las tasas de interés no sólo sería innecesaria dado el desempeño de Argentina, sino que agravaría aún más una situación ya extremadamente compleja», sostuvo Bordón, que recordó que más de la mitad de los argentinos vive en la pobreza.
Argentina hizo el martes pasado un pago de 3.100 millones de dólares al FMI «tal como estaba previsto», afirmó el embajador, quien destacó que el actual programa con el Fondo no otorgó al país dinero fresco, sino que le reprogramó vencimientos a tres años con los organismos financieros internacionales por 21.000 millones de dólares.
«El esfuerzo de Argentina para mantener un programa económico sostenible debe ser elogiado», sostuvo Bordón.
(Redacción Central y AFP)
«Alimentan el populismo»
El diario norteamericano «The Washington Post» criticó el apoyo del gobierno de EE. UU. y del FMI a Kirchner, y advirtió que un largo regateo con los acreedores puede «alimentar el populismo nacionalista que amenaza la recuperación de Argentina».
«La preocupación es que para salvar su pellejo, el FMI está abdicando el papel que debe desempeñar en hallar una solución al problema argentino, y que el gobierno de Bush está alentando esta abdicación», opinó el influyente diario en su editorial de ayer.
Consideró que «por el bien de las perspectivas argentinas, Bush y el FMI deben empujar hacia políticas más sostenibles».
«El FMI dice que este canje de dinero se justifica por nuevas promesas de Argentina de que negociará con acreedores. Pero, alentada por el Tesoro estadounidense, (Argentina) se ha negado a acelerar esas conversaciones al sugerir cuál debe ser su resultado», afirmó el editorial. Según el Post, las negociaciones con los acreedores pueden demorar meses hasta que el FMI y el Tesoro le pongan un tope.
Levantan el bloqueo a las cuentas del Correo
NUEVA YORK.- El juez federal de distrito de Nueva York, Thomas Griesa, ordenó ayer levantar el bloqueo de dos cuentas de Correos Argentinos al establecer que los 11 millones de dólares allí depositados pertenecen a la empresa en quiebra y no acabarán en manos del Estado argentino.
«Este tribunal considera que los demandantes no han demostrado que la República (Argentina) tiene interés en las cuentas», afirmó el juez Griesa en su orden.
«Los avisos de inhibición y las órdenes de inhibición quedan anuladas», concluye Griesa.
Las dos cuentas de Correos fueron bloqueadas por el juez a mediados de febrero a petición de Guillermo Gleizer, abogado de la compañía uruguaya Macrotecnic, que tiene títulos argentinos en «default» por 500.000 dólares. Según Gleizer, después de quebrar y de que el gobierno argentino le retirase la concesión del servicio postal, Correos Argentinos pasó a la tutela del Estado, y por lo tanto sus fondos pueden usarse para pagar lo fijado por las sentencias favorables a los acreedores.
Gleizer argumentaba que el Estado podría tratar de cobrar parte de los 400 millones de dólares que le adeuda Correos con los fondos de dos cuentas, domiciliadas en sucursales de Lehman Brothers y BNP Paribas en Nueva York. En la última audiencia, Griesa consideró que la abogada de esta compañía del Grupo Macri, Silvia Bolatti, había aportado suficientes argumentos para revocar la orden de retención, pero pidió garantías de que si el dinero iba a las arcas argentinas serviría para pagar a los acreedores. (AFP)
A horas de que el gobierno evitará en forma angustiosa un default con el FMI, desde el frente externo llovieron nuevas presiones por la deuda, pero el ministro Lavagna las desestimó con displicencia: "de este tema no hablaré por varias semanas".
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