Por qué la pobreza
El Dr. Armando de la Torre comenta en su exposición del 2009 que América Latina no siempre ha sido pobre y afirma que hace cincuenta años Cuba, Argentina, Uruguay y Venezuela gozaban de gran riqueza, casi comparada con la de países desarrollados, situación que se ha perdido por las decisiones políticas de los gobernantes. La pobreza no tiene causas, es el estado natural del hombre. Nacemos desnudos, por lo tanto, en lugar de preguntarnos por qué somos pobres deberíamos preguntar por qué no somos ricos, puesto que la riqueza sí tiene causas.
Los políticos, por cientos de años, hablaron de la pobreza y nunca pudieron sacarnos de esa situación porque, como expresé previamente, equivocaron el enfoque.
Hace 500 años el promedio de vida era de 27 años. La buena comida, la industria química y farmacéutica son algunos de los factores de desarrollo.
En 1776 un escocés publicó un libro, “Investigación sobre las causas de la riqueza”, sobre la libertad versus la igualdad: todos somos iguales en el cementerio, por lo tanto todos, gracias a Dios, somos desiguales.
A pesar de ello se planteó la igualdad entre el hombre y la mujer: entre los romanos, igualdad por su naturaleza; en el cristianismo, al pronunciar que todos somos iguales ante Dios; posteriormente, en el siglo XVII, en Inglaterra se afirma que somos iguales ante la ley; y luego el socialismo planteó hacernos a todos totalmente iguales sea lo que sea.
En definitiva, esto empobrece, ya que anula la libertad. Mientras haya vida hay desigualdad, pero también hay libertad, a pesar de que siempre hubo y hay esclavos. La diferencia entre ambos radica en tener una propiedad o tener los medios para defender la vida. Eso es libertad para no estar sometidos en un régimen.
Silvano Giacolla Caruso
DNI 8.119.343
El Dr. Armando de la Torre comenta en su exposición del 2009 que América Latina no siempre ha sido pobre y afirma que hace cincuenta años Cuba, Argentina, Uruguay y Venezuela gozaban de gran riqueza, casi comparada con la de países desarrollados, situación que se ha perdido por las decisiones políticas de los gobernantes. La pobreza no tiene causas, es el estado natural del hombre. Nacemos desnudos, por lo tanto, en lugar de preguntarnos por qué somos pobres deberíamos preguntar por qué no somos ricos, puesto que la riqueza sí tiene causas.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora