Sergio Renán da una íntima visión de la soledad
El director estrenó su nuevo filme, al que define como una "obra camarística".
BUENOS AIRES, (Télam).- A 30 años de su exitoso debut con «La tregua», que le valió una nominación al Oscar, el realizador Sergio Renán estrenó su último trabajo cinematográfico, «La soledad era esto», un filme casi español y al que definió como una «obra camarística».
«Es una película muy íntima, muy austera, usando un ejemplo musical yo la definiría como una película de cámara: austera, sin estridencias, íntima, de sentimientos contenidos», contó Renán, quien además de dedicarse al cine fue director del Teatro Colón y desarrolla una intensa carrera como régisseur, actor y director teatral.
«En todas mis películas el sentimiento es un elemento central pero acá lo es de una manera contenida como contenida es la protagonista, a la que la que la realidad agrede, moviliza, sensibiliza y pone en crisis mientras que ella transmite muy poco de todo este movimiento interior», redondeó.
Basada en la novela homónima de Juan José Millás, protagonizada por Charo López, actuada por un elenco íntegramente español y desarrollada en Madrid, «La soledad era esto» cuenta la historia de una mujer que cerca de los 50 comienza a entrar en crisis en relación con su identidad y que se vale de una diario de su madre recién fallecida para reencontrar su lugar en el mundo.
-Al igual que en otros de sus trabajos como «La tregua», «Gracias por el fuego» o «El sueño de los héroes», usted vuelve a valerse de la literatura para contar una historia cinematográfica.
-Es una de las consecuencias de mi pasión por la lectura, como lector me ocurre lo mismo que a otros y es comenzar a imaginar a medida que avanza la lectura; en este sentido hay novelas y cuentos que van generando una imaginación cinematográfica.
-¿Y qué fue lo que encontró aquí?
-«La soledad era esto» me fue encargada pero lo que me atrajo fue un núcleo temático muy potente, a partir del que comencé a desarrollar un guión al que se le fueron agregando una serie de situaciones, historias y características de los personajes que no estaban en el texto original.
-¿Cuáles son esos elementos que desde la lectura disparan esa «imaginación ci
nematográfica»?
-Lo primero es sentir que uno tiene algo que ver con esa historia que está contando, percibir que uno entra en esas zonas en que los seres humanos tenemos una problemática común; y, por otra parte, hay una cuestión en relación con la imágenes literarias en el sentido de que me potencien una mirada propia.
-Usted no se desarrolló sólo en el cine sino que también es réggiseur y director de teatro, ¿qué diferencias encuentra en cada uno de estos trabajos?
-Filmar es una posibilidad de imaginación y de proyección de la identidad claramente mayor que la que me provoca el teatro y la ópera. En todo lo que yo elijo hacer hay pedazos de uno que se expresan, pero el cine me permite volar más, vivo haciendo anotaciones, en las etapas previas me despierto con imágenes, de pronto gente, objetos, conductas que casualmente aparecen delante de mí me sirven como referencias, es un estado casi de enajenación, que recién termina cuando la película concluye.
-¿Y en cuanto al teatro y la ópera?
-Aunque todo va por los mismos carriles en el teatro de prosa hay un texto que condiciona, que uno puede modificar o acentuar, pero que está como límite. Respecto de la ópera es como que, desde lo visual, las hipótesis se agigantan, pero al mismo tiempo hay un marcación muy estricta del tiempo dramático narrativo establecido por la partitura, ahí el pentagrama es determinante. En el cine la imaginación está más libre.
BUENOS AIRES, (Télam).- A 30 años de su exitoso debut con "La tregua", que le valió una nominación al Oscar, el realizador Sergio Renán estrenó su último trabajo cinematográfico, "La soledad era esto", un filme casi español y al que definió como una "obra camarística".
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