La odisea de enfermarse o tener un accidente en la Región Sur

Carencias de todo tipo muestra el sistema de salud en esa zona.

Redacción

Por Redacción

ROCA (AR)- Enfermarse o sufrir algún accidente en los parajes de la Línea Sur rionegrina se asemeja al comienzo de una odisea. Es que cientos de habitantes se encuentran ante un total desamparo y dependen, por ejemplo en Mencué, «de que la ambulancia de El Cuy tenga combustible y el médico pueda viajar hasta allí».

El caso testigo es el de la familia Vértiz, que con todo el esfuerzo tuvo que trasladarse hasta Roca para que sus hijas pudieran ser atendidas.

«Tenemos una sala de primeros auxilios donde hay una enfermera y dos agentes sanitarios, pero muchas veces ellos no pueden más que con su buena voluntad para ayudar a la comunidad», explicó Carlos Vértiz, padre de dos niñas con problemas respiratorios.

Desde setiembre esta familia está padeciendo las grietas del sistema de salud pública, ya que la niña de 3 años comenzó a sufrir bronquiolitis el 17 de ese mes y ante la ausencia de personal adecuado para la atención en su localidad, viajaron hasta Comallo, a 110 kilómetros de Mencué.

«Permanecimos tres días hasta que le dieron el alta», indicó el padre, aunque una vez superada la situación, la otra hija, de 6 años, presentó un cuadro signado por tos en octubre. La familia fue a la sala, pero «el empleado de salud me dijo que no tenían medicamentos para tratarla», indicó.

Desesperado, el hombre fue a la casa de un amigo y le pidió un jarabe. «Sabía que él tenía porque uno de sus chiquitos también sufría lo mismo que la mía», dijo.

De esa manera pudo resolver el inicio de una enfermedad que duraría hasta el jueves, cuando junto a su mujer, viajaron a Roca e internaron a la mayor de sus niñas en un sanatorio privado.

«Lo que más me preocupa es que nosotros pudimos acercarnos hasta aquí, pero la mayoría de la gente de nuestro pueblo no puede tomar este tipo de decisiones», mencionó Carlos.

Pese a su viaje, y tal como mencionó Vértiz, intentaron que sus hijas fueran atendidas en Mencué. La situación fue la siguiente: «una mañana la menor de las chicas comenzó a tener un cuadro similar al de bronquiolitis diagnosticado en Comallo. Vimos que la ambulancia estaba en la salita y por eso supimos que el médico se encontraba atendiendo. Llamamos y nos dijeron que el profesional se estaba yendo, pedimos que nos esperara, pero cuando llegamos ya no estaba», contó el papá.

Fue así que la chiquita siguió con la afección durante todo el día y la noche del domingo 30 de octubre. «La llevamos al centro de salud y el agente se comunicó con el médico de El Cuy por radio, y éste le indicaba qué hacer. Pero me negué a que le aplicaran un inyectable más, porque no había sido revisada por nadie», señaló Carlos. Así llegaron al sanatorio roquense, donde a la niña de 6 años le diagnosticaron neumonía y a la menor una afección alérgica.

Carlos tiene un emprendimiento panadero y su mujer es maestra en la escuela local. «Esas son las actividades que tenemos para ahorrar para salud, que es lo único que no podemos prever», concluyó Vértiz.


ROCA (AR)- Enfermarse o sufrir algún accidente en los parajes de la Línea Sur rionegrina se asemeja al comienzo de una odisea. Es que cientos de habitantes se encuentran ante un total desamparo y dependen, por ejemplo en Mencué, "de que la ambulancia de El Cuy tenga combustible y el médico pueda viajar hasta allí".

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