Se partió en dos la cúpula oficialista de Ríver

Los dirigentes riverplatenses José María Aguilar y Mario Israel renunciaron ayer a sus cargos en la directiva de Ríver Plate. El motivo fue la profunda diferencia que hay con el presidente de la entidad, David Pintado, por la continuidad de Américo Gallego al frente del plantel profesional. Ambos directivos permanecerán en sus funciones en la CD, pero formarán un grupo alternativo para las elecciones, donde también se postulará el ex titular Hugo Santilli.

Redacción

Por Redacción

BUENOS AIRES (Télam).- Los dirigentes de Ríver Plate, José María Aguilar y Mario Israel, renunciaron ayer al cargo de secretario e integrante del Consejo de Fútbol Profesional, respectivamente, durante una reunión del bloque oficialista del club presidida por David Pintado, por discrepar con la continuidad de Américo Gallego como entrenador.

Los directivos seguirán vinculados a la institución y al oficialismo como vocales titulares, y presentarán una nueva fórmula de cara a las elecciones de diciembre próximo.

Por su parte, Hugo Slipak, otro directivo de menor peso, también presentó su dimisión al puesto de presidente de Hacienda del club.

De esta manera se cristalizaron los primeros cortocircuitos en la actual conducción de Ríver al comienzo de un año en el que la institución cumplirá su centenario de vida y renovará sus autoridades.

Las renuncias de Aguilar e Israel surgieron como colorario de un desprolijo manejo dirigencial en torno a la definición del entrenador del equipo para el 2001, solucionada con el anuncio de la continuidad de un debilitado Gallego, quien deberá aceptar cambios en su cuerpo técnico.

De hecho, se produciría un trueque entre su ayudante de campo, Héctor Pitarch, y el entrenador de las inferiores, Roque Alfaro, quienes intercambiarían funciones, en tanto el uruguayo Esteban Gesto reemplazaría como preparador físico a Alejandro Marcone, quien abandonaría la institución lo mismo que Eduardo Bongiovanni, a quien reemplazaría como coordinador general Ricardo Pizzarotti.

Ambos directivos habían acusado a la cúpula dirigencial del club de haberlos incitado a conseguir el retorno de Ramón Díaz, dejándolos expuestos al fracaso político.

“Como somos personas de bien, decidimos presentar nuestras respectivas renuncias de manera indeclinable. Quiero destacar todo mi respeto a Gallego, quien no se mereció ese maltrato”, manifestó Aguilar.

Por su parte, Israel remarcó que su renuncia al Consejo de Fútbol Profesional “se debió a la continuidad de Gallego”.

Aguilar e Israel, del Movimiento de Conducción Riverplatense (MOCRI), llegaron al Monumental a las 17.15 para participar del encuentro del bloque oficialista y se retiraron poco después de las 19, antes del comienzo de la reunión de comisión directiva.

Los dos renunciantes produjeron la primera fractura en el oficialismo y establecerán ahora una lista alternativa para las próximas elecciones, en las que también estará la figura del ex presidente Hugo Santilli en disputa por el sillón presidencial.

Ese quiebre en la conducción de Ríver no se condice con la “unidad” que aseguró el titular del club, David Pintado, quien apostó a la continuidad de Gallego para lograr el casi seguro arribo de Enzo Francescoli como manager de la institución.

La interna

Américo Gallego estará “devaluado y manoseado” cuando reasuma como técnico de Ríver, según aseguró ayer el dirigente opositor Horacio Roncagliolo, quien subrayó que la situación se debe a la “descarnada” interna política que vive el oficialismo de la entidad.

Roncagliolo criticó con dureza a los dirigentes oficialistas por armar “un circo romano” para la designación del técnico, que será nuevamente Gallego tras el anuncio que se realizó el miércoles.

“Gallego reasumirá devaluado y manoseado, sin poder nombrar a sus colaboradores, tendrá un plantel desmantelado y no contará con un blindaje político”, disparó.

El directivo señaló al vicepresidente Alfredo Dávicce y al secretario José María Aguilar como los mayores responsables de la interna política que vive el club.


BUENOS AIRES (Télam).- Los dirigentes de Ríver Plate, José María Aguilar y Mario Israel, renunciaron ayer al cargo de secretario e integrante del Consejo de Fútbol Profesional, respectivamente, durante una reunión del bloque oficialista del club presidida por David Pintado, por discrepar con la continuidad de Américo Gallego como entrenador.

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