La oposición apoyó a los ruralistas y juntará firmas
Quieren reunir un millón de avales para intentar anular las retenciones móviles. Todos los bloques no oficialistas participaron del encuentro.
BUENOS AIRES.- Los principales partidos opositores dieron ayer respaldo a las cuatro organizaciones rurales que protestan contra la política agropecuaria del gobierno nacional en un acto público en el Senado, donde se comprometieron a reunir un millón de firmas para impulsar una iniciativa parlamentaria a favor de la anulación de las retenciones.
Fue el encuentro público de mayor dimensión promovido por las agrupaciones opositoras desde el surgimiento de la protesta agraria. El acto fue convocado por los bloques de la Unión Cívica Radical, el ARI, el justicialismo disidente, el Partido Socialista, el PRO, y partidos provinciales, al que concurrieron los titulares de Confederaciones Rurales Argentinas, Mario Llambías; de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, y representantes de la Federación Agraria y de Coninagro, así como también el dirigente entrerriano Alfredo De Angelis.
Durante el encuentro, que se inició a las 18, expusieron los radicales Gerardo Morales, Ernesto Sanz y Oscar Aguad; por la Coalición Cívica, Adrián Pérez y Eugenia Estenssoro; el socialista Rubén Giustiniani, el macrista Federico Pinedo, además del ex presidente Adolfo Rodríguez Saá y la senadora Hilda González de Duhalde, entre otros.
Del encuentro realizado ayer, se pudo observar que así como el gobierno apunta a fracturar a las entidades agropecuarias, la oposición apuesta a que el oficialismo también muestre sus fisuras, especialmente por las posturas que expresan gobernadores y legisladores, que hasta hace muy poco levantaban la mano al ritmo de la música que tocaba la Casa Rosada.
Ese fue el objetivo buscado ayer por el heterogéneo arco de parlamentarios de la oposición que recibieron a los representantes del campo en un colmado salón Azul del Congreso Nacional.
«Se están dando definiciones dentro del oficialismo como las de (Juan) Schiaretti (gobernador de Córdoba), Carlos Reutemann (senador justicialista por Santa Fe) o Felipe Solá (diputado y ex gobernador bonaerense por el P.J) que cruzan las ideologías políticas», graficó el diputado nacional neuquino José Brillo.
«Hay que llamar a Daniel Scioli (gobernador de Buenos Aires), a Sergio Urribarri (mandatario entrerriano) para que pongan sus legisladores», lanzó en ese sentido el senador jujeño de la UCR, Gerardo Morales.
Y si bien el kirchnerismo sigue teniendo mayoría en ambas cámaras, por primera vez en los cinco años de hegemonía aparece la sensación de que un sector crítico, o que no puede resistir la presión interna, pueda abrir un margen al debate.
Una señal de «confusión» entre tantas es que la diputada tucumana Beatriz Rojkes, esposa del gobernador ultrakirchnerista José Alperovich ,días pasados emitió un mensaje muy cercano al sector rural.
El representante de Federación Agraria fue claro al deslizar: «No hay legisladores del oficialismo o de la oposición, son de quienes los eligieron y de todos los argentinos». Recibió un cerrado aplauso. Más confrontativo, Llambías pidió que se antepongan los intereses de la gente «a los cheques de la Casa Rosada».
Un dato de color, paradójico y hasta alegórico: al ingresar al Salón de Pasos Perdidos, en la víspera la primera imagen en aparecer a los ojos del visitante era una enorme vaca, principal pieza de una muestra del fileteador Martiniano Arce.
Un lado del animal tenía fileteada la foto de Carlos Gardel, el otro, una bandera argentina rodeando la pirámide. (DyN/ABA)
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