Marcelo Dellamea, de Chaco a la región

El talentoso guitarrista viene a presentar, desde mañana, su disco “Calle 11” en una gira, junto con el armoniquista Franco Luciani. Estará en San Martín, Bariloche y Neuquén.

Redacción

Por Redacción

Marcelo Dellamea, nacido en Resistencia, Chaco, y radicado en Buenos Aires para dedicarse exclusivamente a su guitarra, recién cumplirá veinte años en abril. Desde los seis anda en la música, solo o en yunta con su hermano mayor. Este joven talento se presentará –compartiendo fechas con el armoniquista Franco Luciani– mañana en el Teatro Amancay de San Martín de los Andes; el viernes en el Hotel Edelweiss de Bariloche y el sábado en el Aula Magna de la Universidad Nacional del Comahue, Neuquén, acompañado por Hugo Dellamea, también en guitarra y voz y Javier Martínez en percusión y piano. Su anterior visita a la región la hizo junto a Chango Spasiuk y para abrir el concierto de Scott Henderson, Jeff Berlín y Denis Chambers, en la sala del Español, el pasado noviembre.

A los catorce, Marcelo fue invitado por Luis Salinas a participar en la presentación de su disco “Muchas Cosas” en el ND Ateneo de BA y a grabar luego en su compacto “Clásicos de Música Argentina y algo más…”. En 2008, Spasiuk hizo lo propio para la Fiesta Nacional del Chamamé, en Corrientes, y también lo invitó grabar en su último cedé “Pynandi” como primera guitarra. “Calle 11” es la primera placa de Dellamea, editada por DBN.

“Venirme a Buenos Aires, me ha mostrado un montón de oportunidades que estando en mi provincia, en Resistencia, no era capaz de ver y aprovechar. Es una de las decisiones más importantes que tomé. De hecho, comencé desde abajo y todo lo que venimos haciendo (conciertos compartidos, festivales, pequeñas giras, una semana en Francia con Spasiuk) en el año y medio que llevo viviendo en Capital, para mí es muy significativo e importante. Hemos tocado de soporte de Djaván, un gran músico brasileño, de Inti Illimani, recorrido los festivales más importantes como Cosquín, la Fiesta Nacional del Chamamé, y seguimos presentando mi disco “Calle 11””, cuenta él a “Río Negro”.

“Desde el punto de vista musical me quedan muchas influencias, sobre todo de compartir mucho tiempo con alguien como Chango, tan conocedor y tan talentoso. Yo agradezco esas oportunidades que se me van presentado, así como haber conocido a Djaván, a Ismael Serrano. Todo eso siembra. Queda mucho aprendizaje en cuanto a cómo hacer las cosas, porque no sabía una cantidad de cuestiones con respecto al trabajo -simples como organizar la prensa de un concierto- que voy aprendiendo de estar con gente del oficio. Musicalmente he tomado un montón de experiencias”. agrega

–Pienso cada concierto, encuentro, grabación, como un pequeño examen que te va afirmando en el camino…

–En cierto modo, sí. Siempre existe la ansiedad y la adrenalina antes de cada presentación, por estar sobre el escenario, frente a la gente, con las luces. Es algo que poco antes se sufre un poquito. Pero estando ya arriba, pasa todo y me dedico a disfrutar de la música. Es simple. Pero, es cierto lo que decís, y estar en escenarios tan grandes como el de la Fiesta del Chamamé, en un anfiteatro para diez mil, doce mil personas, también es un desafío, una prueba. Hay que dominar la ansiedad y los nervios, pero es una vivencia muy bonita cuando se recibe el cariño de un público dispuesto a escucharme, atento a lo que voy mostrando. Así también sucedió en Cosquín, en la plaza… Una emoción enorme. Yo no siento que un concierto sea distinto a otro, porque en todos pongo la misma energía como artista, en tocar la mejor que pueda.

–Veamos… En Corrientes jugaste de local, podría decirse, y en Cosquín, de visitante.

–La Fiesta del Chamamé fue espectacular. Yo había ido anteriormente con el Chango, pero este año me tocó ir con mi grupo. Fue una experiencia magnífica porque al chamamé, siendo de allá, lo llevo en mí desde chiquito. Es más fuerte que yo… Si bien lo hago desde siempre, hace un par de años comencé a entenderlo de otro modo, respetando su lado clásico y tradicional, su esencia. No hay que olvidarse de eso cuando se lo interpreta. A Cosquín fui integrando la delegación de mi provincia. Cosquín tiene un público más experimentado. Desgraciadamente hubo muy pocos minutos para tocar. No tuvimos más de cinco cada uno, pero igual fue un intento lindo porque la gente respondió muy bien.

Marcelo Dellamea sale por primera vez de gira con un proyecto propio.

Eduardo Rouillet


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora