Robaron y le dispararon a la Policía de Roca tras un violento raid delictivo: dictaron prisión preventiva

La jueza Claudia Lemunao dictó cuatro meses de prisión preventiva para los dos acusados de asaltar a jóvenes y tirotearse con efectivos de la comisaría 21. Los imputados efectuaron al menos seis disparos contra los agentes.

La madrugada del 21 de enero en Roca se transformó en un escenario de máxima violencia que terminó con la detención de dos hombres tras un enfrentamiento armado con las fuerzas de seguridad. En una audiencia de formulación de cargos realizada este jueves, la fiscalía expuso detalladamente cómo los acusados protagonizaron una serie de ataques que culminaron cuando robaron y le dispararon a la policía de Roca. La gravedad de los hechos, que incluyeron el uso de un arma de fuego para amedrentar a civiles y agentes, llevó a la jueza Claudia Lemunao a determinar que la libertad de los involucrados representaba un riesgo concreto para la investigación y la seguridad de las víctimas.

El accionar de los delincuentes, que se movilizaban en una motocicleta Honda Titán roja sin patente visible, fue calificado por el Ministerio Público Fiscal como un atentado directo contra la autoridad y la propiedad privada.

Según la fiscal María Celeste Benatti, el raid comenzó poco después de la 1 de la mañana y se extendió por distintos puntos de un mismo sector en la zona norte de la ciudad, afectando a jóvenes que se encontraban en espacios públicos. El despliegue policial de la comisaría 21 fue clave para interceptar a los sospechosos, quienes, lejos de entregarse, optaron por abrir fuego contra los patrulleros en una huida desesperada que puso en peligro la vida de los uniformados intervinientes.


Primer asalto en el anfiteatro municipal


El primer hecho relatado por la fiscalía ocurrió aproximadamente a la 1:10 horas en la intersección de las calles Gelonch y San Juan, una zona altamente transitada conocida por el anfiteatro local. Allí, Walter Puelman y Sebastián González interceptaron a un hombre que se encontraba con tres amigos. Bajo amenaza de muerte y exhibiendo un revólver calibre .22, les exigieron la entrega de un motovehículo Honda XR 150. De acuerdo con la acusación, mientras uno de los imputados forcejeaba con la víctima, el otro intentaba poner en marcha el rodado.

A pesar de la violencia del ataque, los delincuentes no lograron llevarse la motocicleta debido a que los amigos de la víctima alertaron rápidamente al personal policial. Sin embargo, antes de darse a la fuga por la calle Gelonch, los asaltantes lograron apoderarse de un bolso verde que contenía indumentaria deportiva de fútbol y una bandera de un equipo local.

Este primer evento fue calificado provisoriamente como robo agravado por el uso de arma de fuego, sumado a la portación ilegal de arma de uso civil en el caso particular de Puelman.


Violencia en el Canal Grande y el enfrentamiento con la autoridad


Apenas diez minutos después del primer robo, la dupla delictiva volvió a atacar. Esta vez, la víctima fue un joven que se encontraba sentado en el césped a orillas del Canal Grande, entre las calles Rosario y Santa Fe, en compañía de una amiga.

Allí, los imputados se acercaron y, apuntando directamente al pecho de la víctima con el mismo revólver .22, le exigieron todas sus pertenencias. Ante la resistencia del joven, Puelman no dudó en efectuar un disparo intimidatorio hacia el suelo, lo que generó gritos de auxilio y el inmediato arribo de una patrulla policial.

Fue en ese preciso instante cuando la situación escaló a un nivel crítico. Al verse cercados, los imputados intentaron huir en la motocicleta, pero cayeron al pavimento tras una mala maniobra. Lejos de acatar la voz de alto, Puelman comenzó a disparar de forma reiterada contra los efectivos de la Comisaría 21.

En este contexto donde se confirmó que los delincuentes le dispararon a la policía de Roca en al menos seis oportunidades. Afortunadamente, los disparos no alcanzaron a los oficiales, quienes finalmente lograron reducir a González en la calle Gelonch al 1900 y a Puelman en la intersección de Aníbal Troilo y Salta.


El debate por la prisión preventiva: antecedentes y riesgos


Durante la audiencia, la fiscal Benatti solicitó la prisión preventiva por el plazo de cuatro meses, fundamentando su pedido en el peligro de fuga y el entorpecimiento de la investigación. «La escala penal de los hechos es altísima, partiendo de un mínimo de 6 años de prisión efectiva», señaló la representante del Ministerio Público. Además, destacó que existen evidencias físicas contundentes, como el secuestro del arma, las siete vainas servidas halladas en el lugar y los resultados pendientes del reactivo dermotest realizado a ambos imputados.

La fiscalía también hizo hincapié en el comportamiento previo de Puelman, revelando que el imputado ya contaba con una formulación de cargos por hurto en noviembre de 2025, donde se le había otorgado el beneficio de presentaciones semanales.

Por su parte, el defensor oficial Luis Carrera intentó proponer medidas alternativas, como el uso de tobilleras electrónicas y el arresto domiciliario, argumentando que sus asistidos tienen arraigo en la ciudad y familias numerosas. Sin embargo, la fiscalía insistió en que «ninguna medida alternativa puede garantizar la integridad de las víctimas, quienes se encuentran en estado de shock tras ser apuntadas y escucharlos disparar».


La resolución de la jueza Lemunao


Finalmente, la jueza Lemunao hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal en su totalidad. En sus fundamentos, la magistrada resaltó la gravedad inusual del caso: «Pocas veces he visto de manera tan concreta la intención de los imputados de evadir y entorpecer el accionar de la justicia. Han utilizado armas de fuego no solo para intimidar a las víctimas, sino directamente contra la policía«. Para la jueza, el hecho de que hayan efectuado seis detonaciones contra los efectivos confirma un nivel de peligrosidad que no puede ser neutralizado con una tobillera electrónica.

Con esta resolución, Puelman y González permanecerán detenidos en una unidad de detención hasta el 20 de mayo de 2026. La investigación continuará su curso durante los próximos cuatro meses, período en el cual se espera realizar las pericias balísticas definitivas y recolectar los testimonios de los jóvenes que fueron atacados.


La madrugada del 21 de enero en Roca se transformó en un escenario de máxima violencia que terminó con la detención de dos hombres tras un enfrentamiento armado con las fuerzas de seguridad. En una audiencia de formulación de cargos realizada este jueves, la fiscalía expuso detalladamente cómo los acusados protagonizaron una serie de ataques que culminaron cuando robaron y le dispararon a la policía de Roca. La gravedad de los hechos, que incluyeron el uso de un arma de fuego para amedrentar a civiles y agentes, llevó a la jueza Claudia Lemunao a determinar que la libertad de los involucrados representaba un riesgo concreto para la investigación y la seguridad de las víctimas.

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