Clínicas y sanatorios de la Patagonia alertan que peligra la atención a afiliados de Pami

Instituciones de salud privadas de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa manifestaron su preocupación por el desfasaje en los aranceles y buscan soluciones para asegurar la continuidad de los servicios. Por su parte, desde la obra social indicaron "que los cronogramas de pago se vienen cumpliendo a nivel general".

Por Mara Diaz

El sistema de salud privado en el sur del país atraviesa semanas convulsionadas. A través de un comunicado conjunto emitido este viernes, las principales clínicas y sanatorios de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut informaron sobre la situación de incertidumbre que rodea la prestación de servicios médicos para los afiliados de PAMI.

Desde las instituciones explicaron que la falta de definiciones sobre los valores retributivos genera un escenario difícil de sostener. Según los prestadores, PAMI no ha generado «expectativas ciertas» sobre el «gravísimo atraso que sufren los valores retributivos de los servicios médicos», lo que empuja a los sanatorios a una «situación límite».

Por su parte, desde la obra social indicaron «que los cronogramas de pago se vienen cumpliendo a nivel general». Además, agregaron que esta semana hubo una reunión entre el Instituto y las principales cámaras de prestadores que «fue positiva y se sentaron las bases para un acuerdo que permita garantizarle las prestaciones al afiliado».


Incertidumbre en clínicas y sanatorios de la Patagonia


El punto central del planteo radica en el impacto que ha tenido el incremento de precios sobre los aranceles de la obra social. Las instituciones señalan que, durante la actual gestión, «los aranceles de la obra social se depreciaron un 70% respecto de la inflación», lo que dificulta la cobertura de los costos operativos básicos. Esta situación afecta áreas sensibles como el cumplimiento con proveedores, el mantenimiento de equipos y el normal pago de salarios.

En comunicación con Diario RÍO NEGRO, Andrés Sabalette, gerente de la clínica Juan XXIII, le puso cifras precisas a este deterioro: explicó que mientras la inflación de diciembre a marzo fue del 270%, los aranceles solo subieron un 130%. “El ajuste necesario para equiparar la inflación perdida sería de un 70%, un número que está absolutamente fuera de cualquier posibilidad del instituto”, analizó.

A estas dificultades de fondo se suman atrasos en los pagos corrientes. Las clínicas señalaron que, para mantener la actualización tecnológica que la medicina requiere, es indispensable una regularización de los compromisos. En el comunicado, advierten que el impacto se traduce en «serias dificultades operativas» y que la actualización profesional «cada vez resulta más difícil».

Respecto a futuras medidas, Sabalette advirtió que el riesgo de volver a una limitación de las prestaciones «existe», aunque aclaró que el objetivo de las instituciones es evitar esa instancia. “Vamos a hacer lo posible para que no lleguemos a eso, porque nuestro interés es que se resuelva”, explicó el directivo, aunque remarcó que la definición no depende de los prestadores: “La respuesta definitiva no la podemos dar nosotros, porque en definitiva no somos los que tenemos la solución”.


El impacto en la alta complejidad y los servicios médicos


Sabalette reveló que para financiar el déficit, muchas instituciones han debido postergar inversiones básicas. “Las clínicas dejan de invertir o asumir costos de mantenimiento y renovación tecnológica; comienza un deterioro operativo importante y prestaciones que directamente no se dan”, advirtió. Según el directivo, esto afecta especialmente a áreas como neurocirugía, donde el costo de los materiales supera lo que el organismo abona por la práctica completa.

Las instituciones firmantes, que representan a los centros más importantes de las cuatro provincias, recalcaron que el deterioro operativo es generalizado. El gerente de la Juan XXIII añadió que la situación es heterogénea entre las 30 clínicas del bloque, pero que el riesgo de volver a una limitación de servicios existe: “El tiempo que tenemos no es muy largo porque es una situación que viene de muy lejos y hoy ese inicio de solución no se ve”.

Finalmente, el sector ratificó su disposición al diálogo, aunque aclararon que el presupuesto de PAMI hoy depende de gestiones ante el Ministerio de Economía. Mientras se esperan respuestas concretas, los prestadores aseguraron que el esfuerzo prioritario estará en “resguardar la atención de urgencias y emergencias”, tal como lo han manifestado oficialmente ante las autoridades centrales.


El sistema de salud privado en el sur del país atraviesa semanas convulsionadas. A través de un comunicado conjunto emitido este viernes, las principales clínicas y sanatorios de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Chubut informaron sobre la situación de incertidumbre que rodea la prestación de servicios médicos para los afiliados de PAMI.

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