Lio y su ballet buscarán la reconciliación popular
“Simplemente quiero agradecer a la gente de Córdoba por el apoyo, a mí y a todos. Me hacía falta este cariño”. Lionel Messi
CÓRDOBA (Walter Rodríguez, enviado especial).- A pesar de que la Copa América ya ha transitado la mitad de su recorrido, la ruta de la efervescencia albiceleste arrancó aquí, el lunes por la noche luego de vencer a Costa Rica. En el estadio Mario Alberto Kempes no hubo miradas clavadas en el piso, manos en la cara y frases de casete que sólo se activan en la adversidad. Todo lo contrario. Fue fiesta y algarabía en torno a un equipo que necesita ser mimado. Ahora, el plantel de Sergio Batista deberá volver al Brigadier Estanislao López, el coliseo santafesino que supo pedir la cabeza de todos luego del frustrante 0-0 ante Colombia por la segunda fecha. El abucheo generalizado tras el final del encuentro ante los cafeteros caló el alma de los jugadores, que encontraron en Córdoba la contención y el aliento que les devolvió la autoestima. No se trata de demonizar a los aficionados santafesinos. De hecho, si la selección hubiese actuado en cualquier otra sede, ante una producción tan pobre como la expuesta ante Colombia, el veredicto del público no habría cambiado demasiado. “Simplemente quiero agradecer a la gente de Córdoba por el apoyo, a mí y a todos. Me hacía falta este cariño”, tiró Lionel Messi antes de dejar las sierras. El pensamiento lógico es que la selección hará las paces con el público santafesino. De todas maneras va depender mucho de lo que entreguen los hombres de Batista, que en definitiva son los que quedaron en deuda hace una semana. El aficionado, se sabe, responde sólo a la inmediatez de los hechos y suele no tener buena memoria. Si Argentina logra el pase a semifinales, todos contentos. Si no… habrá que ver. Lo cierto es que ahora la albiceleste vuelve al Cementerio de los Elefantes, la cancha de Colón para jugar los cuartos ante Uruguay, el sábado desde las 19:15, en el clásico internacional más antiguo del mundo futbolero. Desde el primer duelo rioplatense que se recuerda, el 16 de mayo de 1901, han pasado 110 años de historia con rivalidades, enconos, festejos y desdichas. En total, contando encuentros oficiales y amistosos, argentinos y uruguayos se vieron las caras en 220 oportunidades con 99 triunfos albicelestes, 65 orientales y 56 igualdades.
En Córdoba, el clima fue de algarabía ante la buena producción del equipo.
la frase
CÓRDOBA (Walter Rodríguez, enviado especial).- A pesar de que la Copa América ya ha transitado la mitad de su recorrido, la ruta de la efervescencia albiceleste arrancó aquí, el lunes por la noche luego de vencer a Costa Rica. En el estadio Mario Alberto Kempes no hubo miradas clavadas en el piso, manos en la cara y frases de casete que sólo se activan en la adversidad. Todo lo contrario. Fue fiesta y algarabía en torno a un equipo que necesita ser mimado. Ahora, el plantel de Sergio Batista deberá volver al Brigadier Estanislao López, el coliseo santafesino que supo pedir la cabeza de todos luego del frustrante 0-0 ante Colombia por la segunda fecha. El abucheo generalizado tras el final del encuentro ante los cafeteros caló el alma de los jugadores, que encontraron en Córdoba la contención y el aliento que les devolvió la autoestima. No se trata de demonizar a los aficionados santafesinos. De hecho, si la selección hubiese actuado en cualquier otra sede, ante una producción tan pobre como la expuesta ante Colombia, el veredicto del público no habría cambiado demasiado. “Simplemente quiero agradecer a la gente de Córdoba por el apoyo, a mí y a todos. Me hacía falta este cariño”, tiró Lionel Messi antes de dejar las sierras. El pensamiento lógico es que la selección hará las paces con el público santafesino. De todas maneras va depender mucho de lo que entreguen los hombres de Batista, que en definitiva son los que quedaron en deuda hace una semana. El aficionado, se sabe, responde sólo a la inmediatez de los hechos y suele no tener buena memoria. Si Argentina logra el pase a semifinales, todos contentos. Si no... habrá que ver. Lo cierto es que ahora la albiceleste vuelve al Cementerio de los Elefantes, la cancha de Colón para jugar los cuartos ante Uruguay, el sábado desde las 19:15, en el clásico internacional más antiguo del mundo futbolero. Desde el primer duelo rioplatense que se recuerda, el 16 de mayo de 1901, han pasado 110 años de historia con rivalidades, enconos, festejos y desdichas. En total, contando encuentros oficiales y amistosos, argentinos y uruguayos se vieron las caras en 220 oportunidades con 99 triunfos albicelestes, 65 orientales y 56 igualdades.
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