Pese a la marcha universitaria, Javier Milei ratifica el ajuste de $1,47 billones y se reaviva la interna en el Gabinete

En medio de una caída en los sondeos de imagen, el Presidente ratificó un nuevo recorte de 1,47 billones de pesos y blindó la estrategia de Karina Milei frente a los intentos de negociación de Patricia Bullrich. Con el diálogo cortado con Mauricio Macri, el oficialismo se refugia en el núcleo duro para sostener el superávit.

Redacción

Por Redacción

Bajo la premisa de que «retroceder no es una opción», el presidente Javier Milei decidió profundizar el recorte fiscal con un nuevo reajuste de 1,47 billones de pesos. La medida, que representa el 1,6% del PBI, se oficializó en la previa de la marcha federal universitaria, enviando un mensaje político contundente: el ajuste se mantiene a pesar de la presión en las calles.

Mientras la multitud colmaba las plazas, en Casa Rosada el clima era de desconcierto y hermetismo. Ministros del gabinete admitieron su sorpresa ante la celeridad del decreto, mientras que la mesa política, liderada por Karina Milei, optaba por redoblar la apuesta legislativa sin aceptar modificaciones de sus aliados.


Karina Milei y Patricia Bullrich en veredas distintas


La interna en la cúpula libertaria alcanzó un nuevo pico de tensión por el control de la agenda legislativa y el Ministerio de Seguridad.

Karina Milei ordenó sostener el proyecto original de la reforma electoral sin cambios, desautorizando las negociaciones que Patricia Bullrich había iniciado con el PRO y la UCR para desdoblar la ley.

Además, la Secretaría General frenó el desembarco de cuadros técnicos de confianza de Bullrich en cargos clave, marcando el terreno en el área que la ministra consideraba propia. Los últimos sondeos de Management & Fit muestran a Bullrich con la mejor imagen positiva del país, mientras que Milei cayó al séptimo lugar, con una imagen negativa que ya supera a la positiva.


El factor Mauricio Macri y el «rearmado» en las sombras


El expresidente Mauricio Macri rompió el silencio con un duro comunicado que sacudió la estantería oficialista. En el entorno de Milei no cayó bien el abrazo público entre Macri y Bullrich, interpretado como un mensaje de autonomía del PRO.

Macri planea una gira por la región de Cuyo la próxima semana para comenzar el rearmado de su espacio. «En política falta mucho para la elección, pero es muy poco. Todos van a desdoblar», advierten los armadores del espacio.

A pesar del superávit primario del 1,4% exigido por el FMI, los datos duros de la economía real encienden alarmas en los sectores productivos:

  • Recaudación en caída: Abril marcó el noveno mes consecutivo de contracción interanual de los ingresos tributarios.
  • Deuda con proveedores: el Gobierno sostiene el superávit posponiendo pagos, lo que genera un «faltante de caja» que ya resiente la actividad económica.
  • Sectores dinámicos: solo la energía (con Vaca Muerta a la cabeza), la minería y el agro muestran signos de vida, mientras el resto de la economía entra en un proceso contractivo.

Expertos advierten que el mayor riesgo hoy no es la sanidad fiscal, sino la sostenibilidad política del plan. Si el mercado percibe que el esfuerzo social no puede prolongarse más en el tiempo, el riesgo país y la presión sobre el dólar podrían volver a escena después de la cosecha gruesa y el Mundial de fútbol.


Bajo la premisa de que «retroceder no es una opción», el presidente Javier Milei decidió profundizar el recorte fiscal con un nuevo reajuste de 1,47 billones de pesos. La medida, que representa el 1,6% del PBI, se oficializó en la previa de la marcha federal universitaria, enviando un mensaje político contundente: el ajuste se mantiene a pesar de la presión en las calles.

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