La fotografía de mayo: la energía argentina consolidó su crecimiento pese a las caídas en el contexto internacional
Mientras los mercados globales sintieron el efecto de la baja del crudo impulsada por señales de distensión geopolítica en Medio Oriente, el sector energético argentino mostró un desempeño diferencial apoyado en mayores niveles de producción, nuevas inversiones y resultados financieros históricos, según un informe de RICSA Regional Investment Consulting S.A.
Mayo cerró con una combinación de factores que fortalecieron la posición del sector energético argentino. Foto gentileza.
Mayo dejó una fotografía singular para la industria energética argentina. Mientras el escenario internacional estuvo atravesado por una corrección de los precios del petróleo y una presión bajista sobre las principales compañías globales del sector, el mercado local mostró señales de fortaleza respaldadas por el desempeño operativo de las empresas, el crecimiento de Vaca Muerta y la consolidación de grandes proyectos de inversión.
Según el Informe de energía y mercado de mayo 2026, de RICSA Regional Investment Consulting S.A, el principal protagonista del período fue el segmento upstream. YPF registró el mejor primer trimestre de su historia, con una ganancia de US$409 millones, frente a una pérdida de US$10 millones en igual período del año anterior.
La compañía también alcanzó un EBITDA ajustado récord de US$1.594 millones y un margen del 32%. En términos operativos, el shale representó un punto clave del crecimiento: la producción promedió 205.000 barriles diarios, un incremento interanual del 39%, mientras que el 76% de su petróleo ya proviene de este segmento. A la vez, el costo de extracción se redujo 42% hasta US$8,8 por barril equivalente.

La petrolera también presentó uno de los anuncios más relevantes del período: el megaproyecto LLL Oil (Loma La Lata) bajo el esquema RIGI. La iniciativa contempla inversiones por US$25.000 millones y un desarrollo integrado de cinco bloques con 1.152 pozos, reforzando el papel de Vaca Muerta como principal motor de crecimiento de la industria.
El dinamismo no se limitó a YPF. Pampa Energía informó un EBITDA ajustado de US$325 millones, con un crecimiento interanual del 48%, acompañado por ingresos de US$573 millones y una producción récord de 100.600 barriles equivalentes por día.
Dentro de ese desempeño se destacó el desarrollo de Rincón de Aranda, cuya producción ya supera los 24.000 barriles diarios. Además, la compañía tiene presentados proyectos RIGI por más de US$6.900 millones, vinculados tanto al desarrollo shale como a iniciativas petroquímicas y de producción de urea en Bahía Blanca.
Inversiones
El contexto también mostró una aceleración de las inversiones. El Gobierno aprobó el proyecto del gasoducto San Matías, valuado en US$1.300 millones y destinado íntegramente a la exportación de gas natural licuado.
Paralelamente, Pan American Energy presentó Cerro Dragón, una inversión de US$680 millones que constituye el primer proyecto petrolero bajo el RIGI fuera de Vaca Muerta. Ambos anuncios reflejan una ampliación del mapa de inversiones energéticas y una creciente participación de proyectos de gran escala.
Los indicadores de comercio exterior reforzaron esta tendencia. Según los datos de abril del INDEC citados en el informe, las exportaciones de combustibles y energía alcanzaron un máximo histórico impulsadas por el petróleo crudo y los carburantes. Las cantidades exportadas crecieron 53,2% y los precios avanzaron 21,3%.
Como resultado, la balanza energética registró un superávit de US$1.402 millones, el mayor de la historia para un mes, explicando más de la mitad del superávit comercial total del país, que llegó a US$2.711 millones.
El contraste con el escenario internacional fue evidente. Durante el primer trimestre, el petróleo había alcanzado valores cercanos a los US$120 por barril en medio de la tensión en el Estrecho de Ormuz. Sin embargo, durante mayo los precios retrocedieron ante el optimismo generado por un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
La corrección impactó sobre las grandes petroleras internacionales, con bajas registradas en compañías como Total Energies, Shell, Chevron y Exxon. El informe destaca que Argentina gracias a su perfil exportador neto, la caída de los precios internacionales dejó de afectar las cuentas externas como ocurría en años anteriores.
Las perspectivas para el inicio de junio también apuntan en la misma dirección. Entre los anuncios más destacados figura el proyecto presentado por Chevron, valuado en US$13.800 millones. Se trata de la mayor apuesta privada realizada hasta ahora bajo el RIGI y de la segunda iniciativa más grande del régimen.
El proyecto contempla el desarrollo de shale oil en el bloque El Trapial, en el norte neuquino, con el objetivo de elevar la producción desde 7.000 hasta 30.000 barriles diarios, sujeto a la disponibilidad de infraestructura de evacuación.
Con nuevos proyectos en marcha y una creciente capacidad exportadora, la energía continúa posicionándose como uno de los principales motores de crecimiento de la economía argentina.
Mayo dejó una fotografía singular para la industria energética argentina. Mientras el escenario internacional estuvo atravesado por una corrección de los precios del petróleo y una presión bajista sobre las principales compañías globales del sector, el mercado local mostró señales de fortaleza respaldadas por el desempeño operativo de las empresas, el crecimiento de Vaca Muerta y la consolidación de grandes proyectos de inversión.
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