Alivio económico y desafíos militares: las claves del pacto entre Estados Unidos e Irán para frenar la guerra

“Lo que es muy importante, el petróleo se está desplomando, y la bolsa está subiendo como un cohete hoy”, aseguró Donald Trump este lunes en la cumbre del G7 en Francia. Funcionarios estadounidenses anticiparon que los detalles del pacto se darán a conocer en los próximos días. Mientras tanto,  Israel asegura que continuará su ofensiva militar en el Líbano a pesar de la insistencia de Teherán.

Redacción

Por Redacción

Foto: Gentileza.

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Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo inicial este lunes que ampliaría su frágil alto el fuego y conduciría a la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque todavía persisten desafíos significativos en el escenario geopolítico, como definir si Israel continuará su ofensiva militar en el Líbano.

Los detalles del pacto aún no se han hecho públicos. Desde Estados Unidos señalaron que el documento se firmó de manera electrónica el domingo, pero aclararon que no se implementará en el terreno hasta que se concrete una firma formal.

El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, quien ofició como un mediador clave en las negociaciones, anunció que eso ocurrirá recién este viernes en Ginebra. Incluso si el estrecho —una vía fluvial que resulta crucial para el mercado mundial del petróleo y el gas natural— se abre por completo en esa fecha, probablemente pasarán meses antes de que la crisis energética global provocada por su cierre comience a aliviarse.

Israel se unió a Estados Unidos en el lanzamiento de la guerra el pasado 28 de febrero, pero no forma parte de este nuevo acuerdo diplomático. El ministro de Defensa israelí advirtió este lunes que el país no se retirará de las tierras ocupadas en el Líbano, donde sus tropas combaten al grupo político y militar Hezbollah, el cual cuenta con el fuerte respaldo de Irán. En esa misma línea, un portavoz de la oficina del primer ministro, Benjamin Netanyahu, declaró formalmente que Israel seguirá defendiéndose contra cualquier amenaza. Esto por sí solo podría descarrilar el acuerdo, ya que Irán insistió sistemáticamente en que cualquier pacto para poner fin a la guerra debe incluir obligatoriamente el cese de los combates en territorio libanés.

Pero el acuerdo también enfrenta otros desafíos de gran magnitud. El texto contempla apenas 60 días para decidir qué hacer con las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán y su programa atómico, el cual Estados Unidos e Israel temen que pueda usarse para construir un arma nuclear, pese a la insistencia de Teherán de que tiene fines estrictamente pacíficos. Este es un punto crítico que tomó años en resolverse durante el histórico acuerdo nuclear de 2015 entre Teherán y las potencias mundiales.

Cabe recordar que el presidente estadounidense, Donald Trump, retiró unilateralmente a Estados Unidos de ese pacto durante su primer mandato, preparando el terreno para las tensiones que culminaron en la guerra actual. Este conflicto ha matado a miles de personas en todo Medio Oriente, incluidos los principales líderes de la teocracia iraní, y disparó los precios del combustible, los alimentos y otros productos básicos mucho más allá de las fronteras de la región.


Euforia en los mercados por el pacto en Medio Oriente: qué se sabe sobre la apertura del estrecho de Ormuz


Al principio de la guerra, los ataques iraníes contra barcos prácticamente paralizaron el tráfico comercial en el estrecho de Ormuz, por el que antes del conflicto pasaba una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo. Como respuesta directa, Trump impuso un fuerte bloqueo en la zona.

Sobre este punto, el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Gharibabadi, indicó que Irán no comenzará a implementar el acuerdo hasta después de la ceremonia de firma. Por su parte, el ejército estadounidense señaló que el bloqueo seguirá vigente “pendiente de la ejecución” del tratado. “No intente cruzar hasta que se dé una dirección explícita”, advirtió la fuerza estadounidense este lunes mediante un aviso formal dirigido a los buques mercantes.

Trump, quien enfrentó una fuerte presión política para poner fin a la guerra antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, apuntó de manera optimista que “muchas cosas grandiosas van a suceder en Oriente Medio ahora mismo”.

“Lo que es muy importante, el petróleo se está desplomando, y la bolsa está subiendo como un cohete hoy”, aseguró el mandatario estadounidense este lunes durante su participación en la cumbre del G7 en Francia.

El S&P 500 subió 1,7% ante la esperanza de que esta vez el anuncio de un acuerdo entre Irán y Estados Unidos signifique una solución a largo plazo a un conflicto que ha agravado la inflación en todo el mundo. El promedio industrial Dow Jones avanzó 0,9%, y el compuesto Nasdaq saltó 3,1%.

Las acciones recibieron un impulso después de que el precio de un barril de crudo Brent cayera 4,8% y se cotizara en 83,17 dólares, de vuelta a donde estaba a principios de marzo. Aunque eso sigue por encima de su precio de alrededor de 70 dólares de antes de la guerra, es inferior a los más de 100 dólares que alcanzó hace apenas unas semanas. La esperanza es que los precios más bajos del petróleo quiten presión a los hogares y a las empresas, que han tenido que pagar precios más altos por todo, desde alimentos hasta combustible y fertilizantes, debido a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

En Wall Street, las acciones de compañías con grandes facturas de combustible fueron ganadoras instantáneas. United Airlines subió 3,9%, y el operador de cruceros Royal Caribbean Group avanzó 6,6%.

Las acciones de compañías inmersas en la industria de la inteligencia artificial también saltaron. Estas acciones han oscilado en las últimas semanas. La preocupación es si tales acciones subieron demasiado y muy rápido por el frenesí por la IA.

Micron Technology se disparó 10,8%, y Advanced Micro Devices subió 7%. Nvidia avanzó 3,5%.


Los detalles siguen siendo escasos, pero se esperan pronto


Aunque el acuerdo prevé la apertura “inmediata” del estrecho y el levantamiento del bloqueo, el proceso llevará tiempo debido a la presencia de minas en el agua y a que los barcos aún no están dispuestos a atravesarlo, según detalló Associated Press a través de un alto funcionario estadounidense que habló con la prensa bajo condición de anonimato para discutir los lineamientos del pacto.

Un segundo alto funcionario de Estados Unidos le adelantó a los periodistas que los pormenores del acuerdo se darán a conocer públicamente en los próximos dos días.

Según reveló la fuente a AP, el memorando de entendimiento incluye la posibilidad de liberar los fondos congelados de Irán, aliviar las sanciones y crear un fondo de 300.000 millones de dólares para reconstruir al país asiático, medidas que estarían estrictamente vinculadas a que Teherán cumpla con determinados parámetros.

Los funcionarios confirmaron que las conversaciones técnicas comenzarán el viernes después de la ceremonia de firma y adelantaron que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, será el encargado de encabezar las negociaciones en representación de Washington.

A pesar de la fuerte incertidumbre sobre el terreno, diversos dirigentes desde Europa hasta China acogieron con satisfacción el anuncio del tratado. El presidente francés Emmanuel Macron, quien oficia de anfitrión de Trump y de otros líderes mundiales en la cumbre del Grupo de los Siete de esta semana, afirmó que Francia y otros países están “listos para actuar muy rápidamente” para ayudar a restablecer el tráfico marítimo normal en el estrecho una vez que Estados Unidos e Irán acuerden una misión operativa de ese tipo.

Sin embargo, otros altos funcionarios expresaron su cautela y recordaron que el acuerdo sigue siendo apenas provisional. El ministro de Exteriores de Luxemburgo, Xavier Bettel, resumió el clima de tensión con una frase contundente: “Queda mucho para el viernes”.


Israel advierte que no se retirará del Líbano


El éxito de la vía diplomática depende al menos en parte de lo que ocurra entre Israel y Hezbollah en el Líbano. El intenso bombardeo israelí sobre los suburbios del sur de Beirut del último domingo estuvo a punto de descarrilar las negociaciones, sumado a un ataque previo que llevó a Irán a disparar contra territorio israelí y a Israel a responder nuevamente con fuego.

El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, señaló de manera contundente que su país planea permanecer “indefinidamente” en las tierras que actualmente controla en el Líbano, así como en Siria y la Franja de Gaza. Katz también amenazó con que, si el régimen iraní lanza una ofensiva por los ataques israelíes en el Líbano, Israel atacará a la nación islámica con “gran fuerza”.

En respuesta a las consultas periodísticas sobre la postura de Israel respecto al acuerdo, David Mencer, un portavoz de la oficina de Netanyahu, le dijo a The Associated Press que su país y Estados Unidos siguen plenamente alineados en el objetivo de impedir que Irán obtenga armas nucleares. Sin embargo, añadió de inmediato que Israel no tolerará ningún ataque de Hezbollah contra su territorio.

Israel y Estados Unidos comenzaron la guerra mostrando una estrecha coordinación, pero el prolongado conflicto terminó creando profundas fracturas entre ambos. Mientras Trump se muestra cada vez más ansioso por poner fin a una guerra que es profundamente impopular entre el público estadounidense, Netanyahu se mantiene decidido a destruir a Hezbollah.

Las diferencias son inocultables: Trump parece haberse frustrado cada vez más con el líder israelí, llegando incluso a insultarlo ocasionalmente en público, como cuando le dijo a The New York Times el domingo que Netanyahu era un “tipo muy difícil”.

Como una clara señal de la fragilidad del acuerdo, el ejército libanés le pidió a los residentes que no se apresuren a regresar a las aldeas fronterizas y advirtió que deben seguir las instrucciones militares debido al peligro latente de “violaciones y agresiones israelíes”.

Sin embargo, muchos civiles libaneses que habían huido tras las órdenes israelíes de evacuación y los intensos combates ya se dirigían al sur para revisar el estado de sus propiedades. Celine Fayad, mientras conducía hacia la zona de conflicto, aseguró que pondrá a prueba hasta dónde puede llegar. Su aldea, Aitaroun, está ubicada a lo largo de la frontera con Israel: fue una de las primeras localidades en ser ocupadas y hoy yace en ruinas. “Esperábamos regresar”, aseveró la mujer, y agregó con firmeza: “Gracias a Irán”.

Ali Haidar estuvo entre los primeros en regresar a Nabatiye, la ciudad sureña ubicada en el corazón de las más recientes operaciones militares israelíes, donde muchos de los edificios centrales han quedado directamente reducidos a polvo. “Esto solía ser nuestro hogar, nuestro hogar de la infancia donde tenemos todos nuestros recuerdos. Aquí crecimos. Ahora se fue”, expresó Haidar con dolor. “Volveremos a escombros y arena. Es mejor que estar desplazados”, sentenció.

Por su parte, Hezbollah le atribuyó a Irán un “logro importante” al alcanzar este pacto, el cual, según indicaron, podría conducir a “la liberación total de nuestra tierra, el regreso de nuestros prisioneros a su patria y familias”, sumado a la reconstrucción de las zonas devastadas por la guerra. Además de elogiar el acuerdo diplomático, la agrupación armada dejó en claro que seguirá fuertemente comprometida a resistir a Israel “hasta que se logre la retirada total”.

Los periodistas de The Associated Press Matt Ott y Elaine Kurtenbach y la productora sénior Mayuko Ono contribuyeron a este despacho.


Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo inicial este lunes que ampliaría su frágil alto el fuego y conduciría a la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque todavía persisten desafíos significativos en el escenario geopolítico, como definir si Israel continuará su ofensiva militar en el Líbano.

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