Google Pinpoint | Los caminos del vino y de la vida en Río Negro y Neuquén
Un recorrido imaginario entre bodegas históricas y oasis modernos para descubrir que, detrás de cada copa patagónica, se esconde la historia de su gente, el pulso del viento y una invitación a viajar sin apuro.
Durante mucho tiempo, el vino patagónico creció casi en silencio entre chacras, canales de riego y filas interminables de álamos, lejos de los circuitos turísticos tradicionales. Era una historia íntima, cuidada por bodegas familiares y productores que, generación tras generación, aprendieron a interpretar el clima, el suelo y el paso del tiempo. Hoy, ese secreto se transformó en una invitación: la Patagonia ya no solo se recorre por sus montañas o sus playas, sino también con una copa en la mano. El vino se volvió la excusa perfecta para bajar un cambio, por lo que te proponemos iniciar un viaje imaginario que recorre, en paralelo, los caminos del vino y de la vida en este rincón de la Patagonia.
Hacer este trayecto significa entender que cada viñedo cuenta una historia. La propuesta es caminar entre hileras de Pinot Noir con el viento de frente, almorzar al sol frente a las vides o disfrutar de una cena entre barricas. Es increíble cómo cambia el paisaje vitivinícola en pocos kilómetros, reflejando distintas etapas de la región: nuestra ruta mental arranca en las chacras históricas del Alto Valle, pasa por el Valle Medio, se asoma a la costa atlántica rionegrina, cruza a los viñedos modernos de San Patricio del Chañar y sube hasta el norte neuquino, donde hay proyectos emergentes que desafían los mapas tradicionales.
En este mapa que empezamos a trazar conviven bodegas centenarias de ladrillo a la vista con proyectos jóvenes de arquitectura contemporánea y viñedos familiares, esos donde te recibe la misma persona que cuida las plantas en invierno y te sirve la copa en la degustación. Ese mosaico de historias es la gran fortaleza de nuestra región, potenciada por un calendario donde cada estación del año ofrece un algo distinto: desde el ritmo intenso de la vendimia en otoño hasta el refugio cálido junto al fuego en el invierno.
Además, la gastronomía de origen y el agroturismo se sumaron con fuerza para mostrar el día a día local. La trucha, el cordero y los aceites de oliva locales encontraron en las copas de la región a sus compañeros naturales, mientras las chacras abren sus tranqueras para mostrar el origen de los sabores de sus frutas y sidras artesanales. En este escenario, Río Negro y Neuquén no compiten, sino que se complementan aportando tradición, innovación y tecnología.
El verdadero encanto del vino patagónico es que te obliga a bajar el ritmo, a escuchar y a mirar cómo cambia la luz sobre los viñedos a lo largo de un día. Detrás de cada etiqueta hay un territorio y una comunidad que encontraron una forma de expresión. En la Patagonia el vino no es solo una producción; es, sobre todo, una historia compartida y una forma de viajar. Preparemos los sentidos: el recorrido arranca acá.
Cronología de las bodegas de Río Negro y Neuquén
2025
2021
2019
2017
2013
2012
2011
2010
2009
2008
2004
2004
2003
2002
2001
2000
1990
1970
1957
1848
1927
1920
1918
1912
1909
🍇Río Negro: El cauce de la historia y el secreto que madura bajo el mar
Para entender el vino rionegrino hay que seguir el curso del agua. La Ruta del Vino de la provincia, que hoy nuclea a 22 establecimientos asociados dibuja un trazo transversal que une la rigurosidad de la cordillera con la inmensidad del océano Atlántico. Es un camino de contrastes profundos, custodiado por viejas alamedas que en otoño se tiñen de amarillo antes de entregarse al invierno.
Río Negro
- 22 establecimientos
- Es la cantidad de bodegas asociadas que integran actualmente la Ruta del Vino de Río Negro, la cual nació hace 20 años con apenas cinco miembros.
El Alto Valle: monumentos vivos y el renacer de las joyas olvidadas
En el Alto Valle, el enoturismo se define por una cercanía casi familiar. Como bien señala Matías Piermarini, referente técnico del Ministerio de Turismo provincial, el gran diferencial de esta región es que el visitante interactúa cara a cara con los verdaderos hacedores de la tierra. Aquí no hay guías corporativos ni discursos estandarizados; es el propio dueño quien a menudo baja del tractor, se sacude el polvo de las manos y abre la puerta de la bodega para servir una copa.
Roca
- 160 hectáreas
- Es la superficie plantada con cepajes finos para vinos de alta gama que posee la bodega Humberto Canale en General Roca, de un total de 630 hectáreas que componen la propiedad.
El viaje por el tiempo comienza ineludiblemente en General Roca, en el predio de Humberto Canale. Fundada en 1909 por el ingeniero civil Humberto Canale y su mentor, el ingeniero Luis Huergo, es la bodega en funcionamiento más antigua y grande de la región. Con 160 hectáreas plantadas con cepajes finos de un total de 630, la firma —conducida hoy por la cuarta generación de la familia Barzi-Canale— produce 1,5 millones de botellas al año (más de un millón de litros).

Bajo la dirección agronómica de Juan Martín Vidiri y la precisión enológica de Horacio Bibiloni, Canale ha hecho del Pinot Noir su gran estandarte de diferenciación. En los climas cálidos, esta uva de piel delicada madura con excesiva rapidez, perdiendo complejidad; en el Alto Valle, en cambio, las noches frescas desaceleran el proceso, permitiendo una maduración equilibrada que resalta su tipicidad. Durante el mes de marzo, la bodega se convierte en un hervidero de actividad con la vendimia, abriendo sus puertas para visitas guiadas por sus viñedos históricos —donde aún se conserva un parral mixto de Cabernet y Riesling de 1937 y un Semillón de 1942—, recorridos por su museo y almuerzos patagónicos que maridan empanadas caseras, pastas y carnes asadas con sus líneas Blush, Old Vineyard y HC Estate.
Sin calidad de materia prima no podés tener calidad de vino. Cualquier receta maravillosa se va a desarrollar mucho mejor si los productos con los que se hace son de calidad. Hay una disyuntiva entre cantidad y calidad, y nosotros optamos por la segunda. Es parte de nuestra esencia y la clave de nuestro éxito».
Juan Martín Vidiri, ingeniero agrónomo y director de la Bodega Humberto Canale, Roca
A pocos kilómetros, en Mainqué, la Bodega Aniello escribe su propio capítulo de tradición y vanguardia. La familia De Angelis adquirió en 2012 un viñedo con costa al río Negro y, al año siguiente, una antigua champañera de 1927 que fue completamente reciclada y equipada con tecnología moderna. Hoy, bajo la dirección de María Cruz De Angelis y la enología de Federico Moreira, la bodega procesa unos 250.000 litros anuales de sus 60 hectáreas en producción.


Aniello atesora verdaderos tesoros agrícolas: vides de Trousseau de 1939 y de Malbec de 1947 que continúan dando uvas de una concentración excepcional. Pero su gran hito ha sido la innovación. Moreira propuso elaborar un blanc de noir tranquilo a partir de Pinot Noir: un vino blanco obtenido mediante un prensado rápido de la uva tinta para evitar que el jugo extraiga los antocianos de la piel. El resultado es un vino sumamente fresco, con notas sutiles de durazno blanco y flores blancas que ha cautivado los mercados más exigentes. De hecho, el 60% de la producción de Aniello se exporta a destinos como Estados Unidos, Inglaterra, Brasil, Rusia y, de manera sorprendente, a Francia. En los restaurantes de París, la meca mundial de la vitivinicultura, los comensales eligen hoy este Pinot Noir nacido a orillas del río Negro. Para quienes deciden visitar la bodega, el establecimiento ofrece una pequeña posada de seis habitaciones y un quincho junto al río para vivir el paisaje en primera persona.
El espíritu de recuperación histórica también late con fuerza en Cervantes, donde la Antigua Bodega Patagónica ha vuelto a la vida gracias al empeño de Carlos Banacloy y su familia. El establecimiento funciona en la antigua bodega de la familia Glanz, construida en 1957 en el predio que alberga el histórico Almacén de Ramos Generales de Jacobo Glanz, un hito que forma parte del circuito cultural de la Antigua Colonia Rusa. Tras permanecer cerrada durante 25 años debido a las crisis de consumo y las devaluaciones que afectaron a los productores que hacían volumen a granel, la bodega fue recuperada hace una década.

Hoy, con tanques de acero inoxidable equipados con camisas de enfriamiento y una línea de fraccionamiento automático, elabora vinos de guarda bajo las marcas UN y Bellaco. Las antiguas piletas de fermentación de cemento, cuyas paredes de un metro de espesor garantizan un aislamiento térmico perfecto, han sido reconvertidas en salas de estiba para barricas de roble. El proyecto se complementa con «El Mesón del Bodeguero», un espacio gastronómico diseñado conceptualmente para recibir a los visitantes, degustar los vinos de la casa y disfrutar de la cocina local.
El mapa del Alto Valle se enriquece con otros proyectos de escala humana. En Mainqué, Bodega Miras, liderada por Marcelo Miras, destaca por su filosofía de mínima intervención y su producción agroecológica y biodinámica, manteniendo un viñedo de garage con parrales antiguos recuperados y elaborando el resto de sus vinos en Fernández Oro.

En Ingeniero Huergo, la Bodega Moschini representa el esfuerzo de una familia que llegó a la Patagonia en 1925 desde Macerata, Italia. Ángel Moschini y Teresa Precoma plantaron 6 hectáreas de viñedos en el año 2000 bajo el consejo del ingeniero Alcides Llorente. Hoy, su hijo Mauro guía a los visitantes entre las hileras de Malbec, Merlot, Cabernet Franc y Sauvignon Blanc, mostrando el contraste dramático entre el verde del valle bajo riego y la aridez de las bardas rojas de la estepa. Con la supervisión enológica de Eugenia Herrera y Bárbara Vilches, elaboran el vino Kilómetro 1120 (en honor a la antigua parada ferroviaria del pueblo). Su evento más emblemático es la «Fiesta del Vino Patero» en abril, donde los turistas cosechan las uvas con sus manos, las pisan a la usanza tradicional y comparten un almuerzo de pastas caseras.

En Fernández Oro, la oferta se multiplica con Bodega Gennari, fundada en 1957 por Emilio Gennari como secadero de frutas y volcada a la vitivinicultura en 1969, hoy conducida por sus hijos Osvaldo y Ana, quienes elaboran las marcas Garrón de Piedra, Parada 81 y sus nuevas etiquetas Michela, Alesia y Brunella.
También está Bodega Aonikenk, un proyecto boutique familiar iniciado en el año 2000 por Domingo Rastrilla y Norma Santiano, donde su hijo Gaspar, graduado en enología, elabora vinos orgánicos de Malbec, Merlot y Cabernet Sauvignon bajo la marca Pincén, en homenaje al gran cacique tehuelche.

La Bodega Río Elorza, que recuperó en 2004 un viñedo abandonado de principios del siglo XX en Colonia Lucinda, implantando clones seleccionados de alta densidad; y Bodega Familia Vagnoni, un establecimiento centenario fundado en 1918 por Nazareno Vagnoni que conserva una imponente capacidad de almacenamiento de 10 millones de litros y comercializa tanto vinos finos desarrollados al pie de la barda como tradicionales damajuanas.
Hay que hacer buenas podas, controlar las heladas y estar atentos a un montón de imprevistos que no están en los manuales, es bastante complicado, pero es una gran satisfacción probar un vino realizado por uno mismo, emociona».
Camilo De Bernardi, productor vitivinícola de la Bodega De Bernardi, El Bolsón.
El Valle Medio y Río Colorado: El murmullo del agua y el fuego
Siguiendo el curso de las aguas hacia el este, el Valle Medio y la cuenca del río Colorado ofrecen un ritmo de viaje aún más pausado, ideal para el relax y el contacto con la naturaleza.
En Río Colorado, la Bodega Trina se erige como un manifiesto de modernidad y sustentabilidad. Ubicada en una península rodeada por el río, su edificio con un diseño arquitectónico en forma de ala se mimetiza con el entorno. Su propietario, Ezequiel Naumiec, lleva adelante una producción 100% orgánica y libre de agroquímicos, donde el viento patagónico actúa como el mejor agente sanitario natural. Trina propone una experiencia de inmersión absoluta: los visitantes pueden hospedarse en confortables dormis boutique con vistas al río, disfrutar de almuerzos y cenas en su restaurante con cocina a los fuegos y horno de barro, y participar de degustaciones nocturnas de Malbec en pasos mientras el atardecer cae sobre el agua.

En Luis Beltrán, la Bodega Videla Dorna recupera el patrimonio de la histórica bodega «La Esmeralda», un establecimiento de principios del siglo XX situado en una isla del río Negro. Dirigida por Carloto Videla Dorna, la bodega produce vinos de alta gama bajo las etiquetas Calfulén y Maroma, invitando a los viajeros a realizar visitas guiadas por el campo de la finca que culminan con un tradicional asado campestre en un entorno de absoluta tranquilidad.

La Cava Submarina de Las Grutas: El abrazo del Atlántico
Ubicada en San Javier, a unos 30 kilómetros de Viedma, está la bodega Wapisa. Rodeada por el paisaje del Valle Inferior y marcada por la influencia del mar, produce vinos de perfil oceánico y ofrece visitas guiadas por los viñedos, la planta elaboradora y degustaciones de sus varietales.

Su sello distintivo es la elaboración del único vino argentino con guarda submarina, cuyas botellas maduran en cavas de acero ubicadas en el fondo del Golfo San Matías, una experiencia que combina innovación enológica y turismo.
El ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, a través de la dirección de vitivinicultura liderada por Mariana Cerutti, lleva adelante el Programa de Cavas Submarinas en alianza con la Asociación Civil Cota Cero. Este proyecto permite a unas 20 bodegas de la provincia someter sus botellas a un proceso de crianza bajo el mar.
El sistema utiliza jaulas de acero inoxidable, con capacidad para 228 botellas cada una, sumergidas en zonas de baja turbulencia y profundidad controlada. En este ambiente, la presión del agua, la temperatura constante y la oscuridad absoluta propician una maduración lenta y diferencial de los caldos.
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🍇Neuquén: vanguardia tecnológica, fósiles y el misticismo del norte
Neuquén ha sabido amalgamar la precisión de la vitivinicultura industrial de alta gama con el encanto del agroturismo. Con cerca de 30 establecimientos habilitados en toda la provincia, el corredor neuquino ofrece una infraestructura moderna y paisajes donde la estepa patagónica se rinde ante el milagro del riego.
San Patricio del Chañar: El milagro en el desierto
A solo 50 kilómetros de la capital provincial, San Patricio del Chañar es el epicentro de la vitivinicultura neuquina. Este polo productivo nació en la década de los noventa de la mano de Julio Viola, un pionero que vio en estas tierras áridas, regadas por el río Neuquén, el escenario ideal para la producción de vinos finos.
Neuquén
- 1.400 hectáreas
- Es la superficie total de viñedos con la que cuenta actualmente la localidad de San Patricio del Chañar, según datos del Centro Pyme-Adeneu.
Las condiciones climáticas de la zona, baja humedad, vientos intensos que engrosan el hollejo de la uva y una gran amplitud térmica, resultaron ser aliadas inmejorables para la sanidad y la concentración de polifenoles en los racimos.

Bodega Malma: Propiedad de la familia Viola y dirigida por Ana Viola, Malma es la síntesis de la historia de El Chañar. Con 140 hectáreas de viñedos, produce 800.000 litros de vino fraccionado al año y exporta cerca de la mitad de su producción a mercados exigentes de la Unión Europea, el Reino Unido, Brasil y Norteamérica. Fue la primera bodega de la provincia en certificar sustentabilidad, sumando además certificaciones orgánica y vegana. Su edificio, que emerge como una montaña verde en la estepa, alberga un restaurante con una vista imponente de los viñedos en contraste con la aridez patagónica. Su gran apuesta es el Pinot Noir, la cepa insignia de la región que encuentra aquí un suelo pedregoso y un clima seco ideales para preservar su acidez natural y elegancia.
«Mis padres son quienes fundaron la región vitivinícola de San Patricio del Chañar. No había ninguna experiencia vitivinícola anterior. Mi papá fue pionero. En las primeras pruebas, nos dimos cuenta de que eran unos vinos espectaculares. Fue arrancar de cero, pero con 20 años de experiencia. Los vinos nos tienen que gustar a nosotros. No hacemos nada que no nos convenza. Se consume menos vino, pero cada vez mejor vino».
Ana Viola, CEO de Bodega Malma, San Patricio del Chañar.

Bodega Familia Schroeder: Destaca por su imponente arquitectura construida contra la barda, adaptándose de forma armónica al perfil del terreno. Además de sus visitas guiadas y su restaurante gourmet, la bodega alberga un atractivo único: la «Cava del Dinosaurio». Durante la excavación de los cimientos en 2002, se hallaron los fósiles de un dinosaurio herbívoro de 75 millones de años, el Panamericansaurus schroederi. Hoy, un pequeño museo interno resguarda estos restos en el lugar exacto del descubrimiento, ofreciendo a los visitantes una experiencia que une la ciencia, la historia de la tierra y la enología de alta gama.

Bodega Del Fin del Mundo: Fundada originalmente en 2003 por la familia Viola y actualmente bajo el control de Corporación América, es la bodega más grande de la Patagonia. Sus instalaciones cuentan con pasarelas elevadas que permiten a los turistas observar el playón de vendimia, la sala de barricas y comprender todo el proceso de elaboración, desde la recepción de la uva hasta el embotellado.
Fósiles
- 75 millones de años
- Es la antigüedad estimada de los fósiles del dinosaurio herbívoro (Panamericansaurus schroederi) hallados en 2002 durante la construcción de la Bodega Familia Schroeder, los cuales se exhiben en su "Cava del Dinosaurio".
Secreto Patagónico: Operando bajo el concepto de single vineyards, este establecimiento se enfoca en la elaboración de ediciones limitadas de alta gama. Ofrece visitas guiadas personalizadas y degustaciones exclusivas en español, inglés y francés, siempre con reserva previa.
Senillosa y la capital: Nuevos horizontes artesanales
El mapa neuquino se expande hacia nuevas localidades que buscan consolidarse como el segundo polo vitivinícola de la provincia.
En Senillosa, el emprendimiento familiar Impasse, liderado por Rosana Jurio, es un claro ejemplo de la filosofía del «vino de garaje». En un viñedo de apenas una hectárea, producen entre 3.000 y 4.000 litros anuales de manera totalmente manual: la cosecha se realiza en bandejas de 12 kilos y la fermentación se lleva a cabo en bins de 450 kilos.

Cultivan variedades como Malbec, Pinot Noir, Cabernet Franc y la poco común Ugni Blanc, una cepa blanca de origen italiano que aporta un perfil sumamente distintivo. El proyecto se prepara para abrir sus puertas al turismo con visitas guiadas y un restaurante exclusivo que funcionará con reserva previa y un menú de pasos diseñado con productos locales.
«Queremos que las personas puedan visitar el viñedo, conocer el proceso y probar los vinos en el lugar donde se originan. No buscamos producir nuestros vinos en volumen, sino conservar la expresión de cada cosecha y del entorno. Más que elaborarlos, los creamos. Son piezas únicas. Ya hay cuatro bodegas en la zona, y el potencial es grande. Queremos que Senillosa se convierta en el segundo polo vitivinícola de Neuquén».
Rosana Jurio, creadora del emprendimiento Impasse, Senillosa.
En Neuquén Capital, Mabellini Wines ofrece una propuesta urbana y moderna. Creada por Carlos Mabellini, la bodega procesa uvas provenientes de una histórica chacra de Mainqué plantada en 1920. En su quincho de la capital, ofrece degustaciones íntimas y almuerzos gourmet a medida para grupos reducidos, proyectando la inauguración de un espacio exclusivo para visitas guiadas fijas.

Chos Malal: El vino del norte que conquistó al Vaticano
En el norte de la provincia, al pie de los ríos Curi Leuvú y Neuquén, la bodega Des de la Torre en Chos Malal custodia una tradición vitivinícola centenaria que se remonta a finales del siglo XIX. Dirigida actualmente por Nicolás y Luis de la Torre, esta pequeña bodega familiar de una hectárea y media de viñedos propios (más otras 10 hectáreas a pocos kilómetros) elabora vinos con una fuerte impronta territorial sobre suelos calcáreos marinos.

Su línea Criolla de Pueblo rescata uvas de antiguos parrones, logrando etiquetas de una gran personalidad. La calidad de sus vinos es tal que una de sus botellas de la línea histórica llegó al Vaticano como obsequio para el Papa Francisco. En marzo, la bodega se convierte en el escenario del «Sunset de Vendimia», un evento que reúne a más de 200 personas entre hileras de vides, copas de Malbec, Pinot Noir y Cabernet Franc, gastronomía local y la música en vivo de DJs de la región bajo los imponentes cielos del norte neuquino.
Una por una, las bodegas de Río Negro y Neuquén: datos útiles
- Antigua Bodega Patagónica (Cervantes): WhatsApp +54 298 4334-013 | Email: infoantiguabodegapatagonica@gmail.com | Web: https://antiguabodegapatagonica.com | Instagram: @antiguabodegapatagonica.
- Bodega Aonikenk (General Fernández Oro): WhatsApp +54 9 299 456-2516 | Email: bodegaaonikenk@gmail.com | Instagram: @bodegaaonikenk.
- Bodega y Viñedos Moschini (Ingeniero Huergo): WhatsApp +54 9 298 437-8910 | Email: chacramoschini@gmail.com | Web: http://bodegamoschini.com.ar | Instagram: @bodegamoschini | Linktree: https://linktr.ee/chacramoschini.
- Bodega De Bernardi (El Bolsón): WhatsApp +54 9 2945 46-8170 | Email: bodega@debernardi.com.ar | Instagram: @bodegadebernardi.
- Bodega Favretto (Villa Regina): WhatsApp +54 9 11 6618-5997 | Email: gustavocapital@hotmail.com | Web: http://www.bodegafavretto.com | Instagram: @bodegafavretto.
- Bodega Finca Fraschetti (El Bolsón): WhatsApp +54 9 294 445-5620 | Email: finca.fraschetti@hotmail.com | Web: https://fincafraschetti.com | Instagram: @finca_fraschetti.
- Bodega Humberto Canale (General Roca): WhatsApp +54 9 298 454-9396 | Email: turismo@bodegahcanale.com | Web: http://www.bodegahcanale.com | Reservas: https://humberto-canale.meitre.com | Visitas: https://humbertocanale.carrd.co | Instagram: @bodegahcanale.
- Bodega Miras (Mainqué): WhatsApp +54 9 299 411-0408 | Email: turismo@bodegamiras.com.ar | Web: http://www.bodegamiras.com.ar | Instagram: @bodegamiras.
- Bodega Trina (Río Colorado): WhatsApp +54 9 293 141-1915 | Email: bodegatrina@gmail.com | Web: http://www.bodegatrina.com.ar | Instagram: @bodegatrina.
- Bodega Videla Dorna (Luis Beltrán): WhatsApp +54 9 298 452-6675 | Email: carlosdeladorna@gmail.com | Web: http://www.bodegavideladorna.com.ar | Instagram: @bodegavideladorna.
- Viñas del Lago Pellegrini (Cinco Saltos): WhatsApp +54 9 299 326-9738 / +54 9 299 630-9971 | Email: valeriapinto75@yahoo.com.ar | Web: http://www.vinasdellagopellegrini.com | Instagram: @vinedosdellagopellegrini.
- Bodega y Viñedos San Sebastián (Cervantes): WhatsApp +54 9 298 440-6555 | Email: enologia.tello@gmail.com | Web: https://vsspatagonia.wixsite.com/vsspatagonia | Instagram: @vsspatagonia.
- Bodega Wapisa (Viedma): WhatsApp +54 9 2920 30-9386 | Email: wapisaturismo@gmail.com.
- Museo de la Sidra y el Vino (Villa Regina): WhatsApp +54 9 2984 90-4350 | Email: turismovillaregina@gmail.com | Instagram: @museodelasidrayelvino y @turismovillaregina.
- Bodega del Fin del Mundo (Ruta Provincial 8, Km 9, San Patricio del Chañar): Tel. +54 299 155-800414 | WhatsApp +54 9 11 4565-9898 | Email: turismo@bdfm.com.ar | Web: https://www.bdfm.com.ar.
- Bodega Familia Schroeder (Calle 7 Norte, San Patricio del Chañar): Tel. +54 299 454-8920 | Emails: turismo@familiaschroeder.com y restaurantenbodega@familiaschroeder.com | Web: https://www.familiaschroeder.com.
- Bodega Malma (Ruta Provincial 7 y Calle 15, San Patricio del Chañar): WhatsApp +54 9 2995 36-2700 | Emails: malmaturismo@bdfm.com y sales@bodegamalma.com | Web: https://www.bodegamalma.com.
- Bodega Secreto Patagónico (Picada 4,5, San Patricio del Chañar): Email: ventas@secretopatagonico.com | Web: https://www.secretopatagonico.com.
Metodología
Para la elaboración de este artículo se analizaron documentos del archivo de Diario Río Negro utilizando la herramienta Google Pinpoint. La colección completa de las fuentes de información utilizadas para este trabajo está disponible para su consulta pública en el siguiente enlace: ver colección en Google Pinpoint
Créditos
Idea, redacción y edición periodística: Lorena Vincenty y Natalia López | Digitalización y curaduría de archivos en Google Pinpoint: Edith Cabrera
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